
Chenal es el nombre artístico de Constanza Innamorato, cantante y compositora de Las Piedras. “Humanos y Monstruos” (2021) es su nuevo disco, planteado como una ópera pop que narra las peripecias de Miss Melancolía, y concebido como un quiebre estilístico del debut homónimo que publicó en 2018.
Entrevistamos a Chenal para conocer más sobre qué inspiró su particular arquitectura de identidad, y respecto a la dinámica que tendrán sus próximos shows en vivo, incluyendo la presentación oficial de “Humanos y Monstruos” en la Sala Zitarrosa de Montevideo el 13 de octubre.
–Creo que es interesante comenzar la entrevista resaltando que vos además de música sos poeta, y que de hecho sos una poeta galardonada. Y me parece importante tener eso presente, porque los músicos y los escritores recorren caminos que no son tan afines como se podría pensar. Por ejemplo, los músicos son gregarios, mientras que los escritores son solitarios. Pero principalmente, suele decirse que el escritor lo que hace es escribir siempre el mismo libro. Y en tu caso, que estás presentando tu segundo disco (“Humanos y Monstruos”), lo primero que se puede apreciar es que éste nuevo disco no es una recreación del que vino antes (“Chenal”), sino que es algo distinto en su concepción y en su planteo todo.
¿Qué nutrió ésta búsqueda que llevó a Constanza a asumir el manto de “Chenal”, y que luego dio lugar a ésta “Miss Melancolía” que protagoniza “Humanos y Monstruos”?
–Yo empecé a escribir aproximadamente a los 8 años, que fue cuando descubrí que me gustaba todo esto. Empecé escribiendo poesías que después se fueron transformando en poesías/canciones, y después se transformaron en canciones. De hecho a los 9 años escribí la primera canción, y a los 11 como bien dijiste gané un concurso que organizó Santillana lo cual fue muy gracioso porque yo era muy fan de sus libros, me encantaba su colección para niños “El Barco A Vapor”. Y el colegio en el que yo estudiaba (San Isidro) organizó un concurso con la Editorial. Y el premio que me gané fueron varios libros de Santillana. Y me los entregó Roy Berocay.
Y después de ahí fue que me di cuenta que me fascinaba todo esto de la música. Esa poesía/canción se transformó en algo que empecé a amar, y así fue cómo toda mi vida he escrito. Creo que el momento de mayor explosión creativa fue entre los 15 y 17 años, que es cuando tenemos más inquietudes. Después, entre los años 2013 y 2017 me dediqué a estudiar y a otras cosas, pero cuando volví lo hice con todo, y estuve en muchas bandas de la movida under de Montevideo. Y también estuve formándome en el Coro Ayre, y esa experiencia fue muy increíble porque me ayudó a llegar al disco que saqué ahora, donde los coros son muy importantes.
–¿Cuándo y cómo se empezó a materializar tu primer disco?
–Desde que compuse mi primera canción, yo sabía que lo que quería era esto, pero fue en la adolescencia que me di cuenta que quería grabar un disco. Me acuerdo que tenía un grabador donde grababa todas las canciones, y tenía proyectados distintos discos, cada uno con sus nombres y sus canciones.
En el 2016 dije “basta, ya perdí mucho tiempo artísticamente”. Y ahí contacté a los músicos con los cuales armé ese primer disco, que es completamente diferente a “Humanos y Monstruos”, porque es un disco totalmente orgánico. Solo las baterías fueron programadas, y hay canciones que incluso las grabamos todos juntos en el estudio.
“Humanos y Monstruos” tuvo un proceso muy distinto. Fue un disco muy solitario, si bien lo trabajé con Sebastián Peralta, y eso para mí era fundamental, porque en el primer disco no tuve productor. Y el segundo disco tenía que marcar un quiebre. Mi objetivo era poder explotarme yo al máximo artísticamente.

–“Humanos y Monstruos” tiene la peculiaridad de ser definido como una “ópera pop”. Creo que no he visto muchas obras de éste carácter en Uruguay, así que felicitaciones. Ahora, los cruces entre la ópera y géneros como el pop, el rock o el country vienen de larga data – “Tommy” de The Who es una ópera rock, “The Ballad of Sally Rose” de Emmylou Harris es una ópera country, el “Ogden’s Nut Gone Flake” de los Small Faces es una ópera pop…
Al mismo tiempo (y vos que sos una persona que estudió música esto lo debés saber) todos esos discos más que óperas propiamente dichas se acercan a figuras como las cantatas, o a los ciclos de canciones – la ópera por su mera naturaleza presupone una dimensión performática con una profundidad distinta a la de una presentación musical.
Pero una conexión que vos justamente sí tenés viene dada por la inspiración; tengo entendido que una producción de Madame Butterfly te emocionó de tal modo que tuviste que componer tu propia ópera. Y “Humanos y Monstruos” fue el resultado.
–Sí, es así. A fines de 2018 fui con mi mamá y mi hermano al Sodre a ver Madame Butterfly que yo ya la había visto en YouTube, pero en vivo y en directo me fascinó, y quise que mi próximo disco siguiera ese camino.
Y otra cosa que estuve escuchando mucho y que llevaba un tiempo sin escuchar fue “The Wall” de Pink Floyd. Creo que de ahí saqué las ideas para muchos de los efectos de sonido que tiene “Humanos y Monstruos”. Y otro disco que me fascinó mucho también en este último tiempo fue “El Mal Querer” de Rosalía, un disco de pop urbano que cuenta una historia a lo largo de sus canciones. Y también hay influencias de artistas como Björk, si te fijás hay canciones como el interludio o “Miss Melancolía” que tienen esos coros que podés encontrar en discos de ella, como “Medúlla”. Y David Bowie es otro músico que admiro, y que me inspiró a armar el disco.
–No puedo no preguntarte por una de las influencias más peculiares y manifiestas que tenés – la banda finlandesa de love metal HIM. Digo peculiar porque no es una banda que se haya escuchado tanto en Uruguay. Y digo manifiesta porque ahora mismo estoy viendo el heartagram que tenés tatuado en tu antebrazo, como todo fan de la banda que se precie de serlo.
–Tuve una época que escuchaba mucho a HIM, por eso me tatué el símbolo de ellos. Fue una banda que me acompañó mucho por el 2010. No es una banda masiva, no es una banda para todo el mundo. Es una banda muy personal. Y yo creo que uno aprende de todo esto, la música de HIM no es como la de las bandas de Estados Unidos. De todo se aprende.
–Esa misma frase me la dijo Hugo Fattoruso cuando lo entrevisté hace unos años, “de todo se aprende”. Y yo creo que también todo se aprehende. Todo pasa a ser parte de nosotros, todo nos deja algo.
–Sí, tal cual. Yo siempre digo que las personas somos como esponjas. Los músicos tomamos de todos lados, y nos nutrimos de todo lo que hay.
–Y vos tenés la triple ventaja de que sos Contanza, sos Chenal, y (en éste disco) sos Miss Melancolía. Así que el conocimiento y las vivencias que has ido adquiriendo las podés articular a través de una triple perspectiva. Pero hablemos de Miss Melancolía, que es la protagonista de éste nuevo disco, y es quien debiera tener la voz cantante ahora.
–Miss Melancolía es un personaje que inventé para el disco, es una mujer viviendo en el siglo XXI, con todos los problemas y las inquietudes que tienen las personas en ésta época.
Cuando la creé, pensé en ella desde el principio como una mujer que iba a vivir muchas cosas diferentes. Lo que yo buscaba era transmitir mis inquietudes, pero contando una historia. El personaje tiene muchas cosas de mí, pero no soy yo. No quería ser tan directa como en mi primer disco. Fue una forma de establecer una distancia entre quien soy yo como artista de quien protagoniza la historia, historia que a veces es bastante loca por los personajes que participan. Hay mafiosos, ángeles, reyes…
–La edición física de tu disco es excelente, el CD y el diseño de arte acompañan el concepto a la perfección. Ahora, ¿qué hubieras hecho distinto de tener otros recursos? ¿Hay algo en concreto que hubieras querido agregar?
–Me hubiese gustado poder sacarlo en vinilo. Ahí podés tener un book enorme, y agregar las letras de las canciones y más imágenes. De hecho, escribí una mini historia que te va explicando qué es lo que sucede en las canciones. Y eso no está en la edición en CD.
–“Humanos y Monstruos” fue concebido en pandemia, y sus canciones nunca habían sido interpretadas en vivo hasta hace dos semanas, que fue cuando tuviste tu primera instancia de encuentro con el público en el marco de la edición 2021 del Festival “Canciones de Otoño”. ¿Cómo viviste ese evento?
–Fue hermoso poder volver a presentarme en vivo, hacía meses que venía trabajando para ese momento, tanto quienes me acompañan en el escenario cómo yo, estábamos muy ansiosos por la vuelta. Siempre es lindo encontrarse con el público, porque es algo que se disfruta mucho, y se siente esa conexión con la gente. Para mí fue un placer formar parte este año del ciclo “Canciones de Otoño” hacía un tiempo que conocía el festival y andaba con ganas de participar. La verdad que estuvo muy lindo todo.
–¿De qué modo plasmás una historia con tantos matices y personajes en el escenario? ¿Cómo hacés que un disco con arreglos tan minuciosos de voces mantenga su encanto en vivo?
–“Humanos y Monstruos” no es el típico disco de banda, por lo que ésta vez no me estoy presentando con un guitarrista, un bajista y un tecladista, sino que me estoy presentando de manera más electrónica. Éste es un disco donde los sintes, los teclados y las voces son fundamentales. El único instrumentista en el escenario es el tecladista Charlie Castán, que trabaja en programas de Ableton y produce en vivo. Y me acompañan dos coristas, Angie Castelli y Alicia Álvarez, que son dos genias. Éste formato permite que en vivo las canciones suenen tal cual como suenan en el disco (que de hecho fue grabado así, con teclados).
Y en la parte de visuales y de luces estoy trabajando con Virginia Cabetrust, para llevar el disco al vivo de la manera visual más parecida que tenemos a la idea musical. Porque uno puede tener un material musical muy bueno, pero hay que saber llevarlo al vivo para que no se pierda la magia que pudiera tener la historia.
–¿De tu disco debút homónimo de 2018 incluís alguna canción en estos nuevos shows?
–Actualmente estoy tocando solo un tema del primer disco. Como posiblemente hayas visto en otras entrevistas, soy muy crítica con ese disco. No me dejó satisfecha, no pude hacerlo con un productor, y tiene muchas carencias. No pude ponerle coros, hay canciones que quedaron muy largas, y las mezclas me hubiera gustado que fueran diferentes.
–¿Lo regrabarías algún día?
–¡Totalmente! Hay canciones que son muy lindas. Me gustaría grabarlas de nuevo con un productor, ponerles coros, y agregar todo lo que falta en esos espacios que pienso que quedaron vacíos. Y acortar esas canciones que quedaron muy largas. La realidad es que trabajar con un productor en un disco te puede cambiar totalmente las canciones. Tampoco es que deteste ese primer disco, es solo que no colmó las expectativas que tenía. Y “Humanos y Monstruos” sí lo hizo. Fue mucho más pensado y trabajado, el productor es alguien que te da una opinión en base a su experiencia, y que te guía en el proceso.
–¿Has visualizado cómo sigue tu discografía, o estás más bien enfocada en las presentaciones de “Humanos y Monstruos”? Porque es claro que ya debés tener material preparado para otros discos.
–¡Estoy en todo! [risas] Ahora estamos a full con los ensayos para lo que se viene. La presentación oficial del disco es el 13 de octubre en la Sala Zitarrosa, y es lo que más emocionada me tiene. Va a ser muy especial, con artistas invitadas, y con Eros White abriendo el show.
A mí me encanta éste nuevo disco, lo amo, y quiero presentarlo en todos los escenarios que pueda.
Tengo cosas en mente para un tercer disco que saldrá en algún momento, pero ahora no estoy planificando nada. Los temas ya los tengo registrados en AGADU. Si empiezo a trabajar en ese tercer disco va a ser el año que viene.





















