Seba Codoni - foto - Natalia Rovira

«Las Luces de la Carretera» – Entrevista a Seba Codoni

 “Los sueños, los recuerdos, las penas, los miedos y la esperanza de encontrar un lugar en donde sentirse parte” nutren las canciones de “Las Luces de la Carretera”, el primer disco del músico y compositor montevideano Seba Codoni.

Editado por Little Butterfly Records, “Las Luces de la Carretera” es el fruto de un proceso creativo que abarcó múltiples evoluciones y que encontró su catalizador en Garo Arakelian, quien no solo produjo el disco sino que también fue parte integral de su composición, como nos cuenta Seba en ésta entrevista donde analizamos el marco en el que surgió su obra, y sus proyectos a futuro.

–Tu primer disco como solista llega luego de una actividad profusa en la escena musical uruguaya, integrando bandas de rock como Ditirambo, acompañando a solistas como Walter Bordoni, y desempeñándote como compositor de música para teatro.

¿Es “Las Luces de la Carretera” una destilación de todos esos años de actividad, o es un disco que existía desde hace ya tiempo en vos, y que recién ahora pudo materializarse?

–Es un poco de ambas. Mis primeras composiciones fueron para Ditirambo, Andrés Olveira se encargaba de los textos y yo ponía la música. Con él trabajamos un par de años a dúo en un proyecto llamado Los Detectives Salvajes en dónde comencé a escribir mis primeras canciones en texto y música. Es así que “Las luces de la carretera” recopila canciones desde el 2015 hasta fines del 2019. Por ejemplo, “Costa Azul”, “Los poetas y el mar”, “Una luz y una pregunta” y “Julia”, son canciones que comencé a escribir en 2015.  “Rupestre” la terminé el día que grabe la voz en el propio estudio, le di muchas vueltas al estribillo.    


–Además de ser un disco que objetivamente suena muy bien, el título que escogiste es muy efectivo. ¿Qué lo inspiró? ¿Manejaste alguna otra alternativa?

–Comienzo por el final de la pregunta: Manejé más de veinte alternativas para dar título al álbum. Esto fue un ejercicio que me pidió Garo Arakelian, productor artístico del disco. Él me decía que para escoger un nombre había que estar cien por ciento seguros y que para eso debía pensar una lista de alternativas. “Las luces de la carretera” fue el primer nombre que se manejó ya que el abordaje que tiene la canción homónima engloba el concepto general del disco. Los sueños, los recuerdos, las penas, los miedos y la esperanza de encontrar un lugar en donde sentirse parte. Luego de dar vueltas a varios nombres, nos dimos cuenta que el primero que habíamos manejado era el mejor. Y así quedó “Las luces de la carretera”. 


–¿De qué otras maneras contribuyó Garo al concepto del disco?

–Garo trabajó en el disco como un integrante más. Me ayudó desde lo más íntimo de las canciones para que yo pudiera interpretarlas ya que nunca había incursionado como cantante, siempre toqué guitarras o bajo. De hecho, su trabajo giró más en torno a cómo decir las canciones, dónde acentuar y cuál era la palabra más importante de cada verso. Su trabajo fue poner en duda cada arreglo, cada palabra. Descomponer lo que estaba y rehacer.


–Y entrando ya en los aspectos técnicos propiamente dichos, ¿cómo fue trabajar con Garo?  ¿Cómo se estableció el vínculo en un principio, y cómo se desarrolló?

–Conocí a Garo a través de Orlando Fernández, con quien comparto el proyecto Sibyla Vaine. En ese momento Garo comenzaba a dar unos talleres de composición individualizados y me gustó mucho su propuesta. Comencé a trabajar las canciones con él en ese formato de taller y casi sin darnos cuenta nos vimos involucrados en la realización del disco. Yo llevaba canciones a medio hacer, una idea musical con un par de versos y a veces una canción terminada y ahí comenzábamos. Hablábamos de  lo que quería decir y cómo hacerlo. Fue como una práctica filosófica en el cual nos exponíamos poniendo todo en duda, generando así no sólo un clima de trabajo, sino también un vínculo de amistad. Trabajar con él ha sido y es una de las experiencias más ricas que he tenido en mi devenir de músico y compositor.



–Aunque no pudiste presentar el disco oficialmente, el año pasado sí alcanzaste a interpretar sus canciones en algunos bares y ferias. Yo tuve la posibilidad de verte en uno de los primeros shows cuando se retomó la presencialidad en julio de 2020, en una fecha compartida con los cantautores Fer Henry y Guillermo Wood en Verde Bar que tuvo muy buena concurrencia. Creo que fue lo más cercano a una presentación completa de “Las Luces de la Carretera” que llegaste a realizar. ¿Cómo lo viviste vos, y (especialmente) cómo lo vivió el público?

–Es cierto, pude tocar en tres ocasiones las canciones del disco. En Verde, cómo decís, en Bluzz bar unos días antes de la publicación en las plataformas digitales y en Vinilo resto bar.

Me siento cómodo en el escenario, el encuentro con el público es una de las partes que más me gustan de este oficio. Uno hace las canciones para mostrarlas y que tomen vuelo propio. La devolución que he tenido fue muy gratificante. Espero que las canciones hayan aportado algo en los espectadores, ya sea un rato ameno en un espectáculo o haber llegado de alguna manera profunda.  

Imágenes de Seba Codoni en vivo en Verde Bar: Valentina Martínez





–Y en vista a todo lo que ocurrió y sigue ocurriendo, ¿qué tan prioritario sigue siendo para vos poder presentar “Las Luces de la Carretera” en un teatro o en una sala?

–Es absolutamente prioritario. Espero poder hacerlo pronto, sin pases de ningún tipo, ni verde, ni amarillo, ni la mar en coche.

Creo que el disco se lo merece. Costó años de trabajo, mucha inversión y un gran equipo de personas detrás. Todos merecemos trabajar. Y no me refiero sólo al equipo que le dio vida a Las luces de la carretera, también a todos los colegas, técnicos, staff, productores que están esperando para poder volver a generar ingresos y arte. 

Parece que se la agarraron con el sector cultural y me angustia mucho.

Pero volviendo a la pregunta. Sí, quisiera presentar el disco como es debido, en una linda sala, sonando como hay que sonar y haciendo lo que sabemos hacer, canciones.

Imágenes de Seba Codoni en vivo en Verde Bar: Valentina Martínez



– ¿Alguna vez contemplaste la posibilidad de presentarlo por streaming? En general, ¿qué tanto comulgás con las nuevas tecnologías?

–No, no manejé esa posibilidad. No lo veo mal, para nada. Pero no me siento cómodo y no promuevo esa clase de eventos ya que entiendo que no existe comunión entre el cancionista y el público. Falta la interacción inmediata, lo que se genera en la sala.

He realizado participaciones en algunos eventos por streaming como “Canción solidaria” o “Crear se puede”, pero la finalidad de éstos va por otro lado. Una campaña solidaria, a mi entender, siempre es una buena causa para participar.  


–Tengo que asumir que como todo artista que edita un primer álbum luego de haber atravesado muchos otros procesos, vos ya tenías una cantidad considerable de canciones compuestas, y que las 10 que finalmente quedaron en el disco fueron escogidas entre otras tantas. ¿Cuál fue el criterio de inclusión?

–El criterio fue meramente conceptual. Quedaron las canciones cuya construcción de los personajes reflejaran los recuerdos, los sueños, las esperanzas, los miedos y las miserias que nos caracterizan.  Siempre a través de diferentes miradas.



–Habiendo concretado éste álbum solista, ¿qué te queda ahora en el tintero? ¿Existe algún género musical en concreto que te gustaría abordar? ¿Hay algún artista que te gustaría que te produzca, o incluso producir vos?

–Bueno, en realidad es mi primer trabajo y espero sea el primero de muchísimos. No me cierro a ningún género ya que escucho de todo.

Me considero un creador de canciones, por lo tanto utilizo el género musical a merced de lo que quiero decir. La herramienta para este disco fue la palabra y las guitarras. Martín Iglesias se encargó de tocar la guitarra eléctrica, alguna acústica y coros, yo toqué las bases con la acústica de acero e interpreté todas las canciones y Garo aportó su voz en varias canciones. 

En cuanto a producción artística me gustaría poder trabajar con varios artistas, por mencionar uno de ellos: Fernando Cabrera.

Si tuviera que elegir artistas para producir, elegiría a Gastón Ciarlo “Dino” y Estela Magnone.   


–Y hablando de otros artistas, y saliendo un poco de la zona más inmediata de cantautores afines como Fer Henry o Guillermo Wood, ¿con qué músico uruguayo te gustaría grabar una colaboración?

–Me encantaría grabar con Garo, Estela Magnone, Liliana Herrero, Dino, Diego Presa, Maine Hermo, Los Perros de Rocha, Salandrú, etc… La lista es interminable jajaja.


–¿Algunas consideraciones finales? ¿Algunas palabras para los músicos más jóvenes, en estos tiempos en los cuales las actividades culturales parecieran verse cada vez más limitadas?

–Bueno, yo mismo estoy lidiando con mis propios fantasmas. Darme cuenta que no tengo el control de mi propio proyecto de vida es un poco desesperante. Pero lo vengo trabajando y aceptándolo sin bajar los brazos ni dejar de resistir.

Lo que siento que es primordial es continuar diciendo. No callar y exponer todo lo que nos aborda. Creo que somos una generación muy fuerte con muchas cosas para decir.


(Imagen de portada: Natalia Rovira)

(Imágenes de Seba Codoni en vivo en Verde Bar: Valentina Martínez)




(Visited 118 times, 118 visits today)



Emilio Pérez Miguel

(Montevideo, 2 de diciembre de 1979) Traductor público de idioma inglés, periodista cultural y organizador de eventos a beneficio de hospitales pediátricos en Uruguay y Argentina. Su labor periodística comenzó en junio de 2009 con la fundación de MusicKO, un sitio dedicado a la reseña de artistas emergentes. En la actualidad colabora con diversos portales entre los que se incluye Cooltivarte, al cual se integró a inicios de 2011. Como escritor, publicó dos libros de poesía en 2009 y 2010 (“Once” y “Ten”) y uno en prosa que vio la luz en 2013 (“Ayer La Lluvia”). "Once" y "Ten" fueron libros híbridos, con una propuesta enraizada en igual parte en la música y la poesía. "Ayer La Lluvia" aunó esta pluralidad de formas, y se presentó con los artistas que lo inspiraron en un festival de música y literatura que se extendió durante dos años, al término del cual Pérez Miguel se retiró como escritor. Las experiencias vividas durante ese tiempo fueron entonces sintetizadas en la "Campaña Del Juguete", una gira de conciertos que beneficia al Hospital Pereira Rossell en Uruguay, y al Hospital Garrahan en Argentina. Pérez Miguel fue asimismo el primer escritor uruguayo en subir todos sus libros a Internet, amparándose en el sistema de derechos libres conocido como Creative Commons. Basándose en que "el arte es para compartir y no para competir" y buscando "una democratización real de los bienes culturales", el autor comparte su obra en su propio sitio y en diversas páginas que fomentan la literatura, de manera libre y gratuita.