WHAT NOW 2016 - 2 de diciembre 2016 - Foto © Federico Meneses www.cooltivarte.com

La Función de la Filosofía desde la infancia en la construcción de la Ciudadanía

Cada lengua es una ventana que da a otro mundo, otro paisaje, otra estructura de valores humanos.” (Steiner, G. 1999:17)

Ciudadanía para…
La necesidad de una actitud crítica es vital, frente a la cultura paradojal (Transmoderna, Post Moderna según la perspectiva filosófica) donde lo que importa es la competitividad, cuya ingeniería social es funcionalista, pues la misma apunta a eliminar problemas que se suscitan. En tal sentido y ante tal situación urge posicionarnos desde una visión crítico y deconstructiva ante la economización de la vida social. Desconstruir es ante todo, la desnaturalización de las formas que han constituido la sociedad y la cultura.

Lo que en el siglo XX era compromiso y proyectos colectivos, ya no lo es. Lo cual significa que dichos ideales se han devaluado, en el espacio de la indolencia, sin la intención de interrogar a la mentalidad tecnológica y económica. Todo lo que hay en la actualidad es percibido o presentado desde la obviedad, favoreciendo procesos de aceptación dejando en el olvido la dimensión crítica. Es decir, en la actualidad la enorme cantidad de información se compara con conocimiento. Está demostrado que más información no conduce de manera necesaria a mejores decisiones En consecuencia multiplicidad de datos no es conocimiento. La sociedad se va convirtiendo a la esclavitud gozosa por medio de la sofisticación consumista; la imagen ha pasado al dominio de lo hiperreal, donde dicha imagen desaparece en sí misma. Por lo cual se produce una metamorfosis individualista, utilitarista (todos somos competidores) y relativista (todos los valores cotizan en el mercado mediático). Los significados se desenlazan cada vez más de los significantes y de la identidad colectiva. Las voces cada vez se acallan más, por otras que sustentan sofisticados sofismas, donde las tecnologías de la “comunicación” avanzan en forma vertiginosa.

Ante tal panorama, y asumiendo una actitud filosófica, cabe preguntarse: ¿Cómo hacer para que los ciudadanos se transformen en sujetos conscientes y puedan disfrutar de su ciudadanía, es decir de los derechos civiles y políticos que ofrecen y deben garantizar los Estados? En tal sentido, nos referimos al vínculo social que todos, como ciudadanos, vamos construyendo en la convivencia organizada por medio de las normas. Son las éstas las que permiten que cada persona logre su propio bien, realice con otra/e/os acciones compartidas en la búsqueda del bien común y pueda participar desde lo social, de un bienestar, en diálogo para resolver los conflictos de la convivencia y ser capaz de argumentar sus propias razones. Lo que podríamos llamar el ejercicio de la libertad ciudadana. Tal libertad lleva como premisa la alteridad, la cual hace a la convivencia humana. Sin esto, podemos precipitarnos a la anomia y por ende a la anarquía.

Es así que la condición de ciudadanos, además de su aspecto político, se vincula con la dignidad humana. En la sociedad actual, esta situación está lejos de ser real, porque las condiciones de existencia social y de convivencia organizada no están garantizadas y se hace necesario impulsar un equilibrio cualitativo en los modos de existencia de los seres humanos. La dignidad del hombre como calidad de vida no es un problema solo individual, sino colectivo.
Ahora bien, siguiendo el orden de las ideas nos preguntamos: ¿Qué lugar ocupa la filosofía en la ciudadanía y en especial en las infancias?:

¿Qué es filosofía?

. Algunas fuentes plantean que la filosofía estuvo signada en primera instancia por la poesía, el diálogo, el drama, por la búsqueda de un principio unificador del universo con el intento de expresarlos por medios de aforismos. El concepto “filosofía” proviene del mundo cultural y lingüístico griego; desde el punto de vista etimológico la palabra está compuesta por dos conceptos: φιλο / ΦΙΛΟ (filo-amor), más: σοφια / ΣΟΦΙΑ (Sofía, saber), es decir “amor al saber”. Sin embargo la filosofía es práctica en cuanto que es un hacer, más que un hecho. Como bien ya señalaban los griegos, no estamos frente a un saber efectivo y realizado (sophía), sino frente a un saber en permanente indagación y cuestionamiento (philo-sophía). En consecuencia la filosofía no es un sistema perfectamente acabado y cerrado sobre sí, sino más bien como una apertura interrogativa constante en creciente realización.

Educación para….

Los orígenes etimológicos del término educación, proceden del término latino educo. Sus dos raíces: una proviene del verbo educare, que significa: nutrir, alimentar, guiar. Proporcionar lo necesario desde fuera y la otra viene de la raíz educere, traducible por: educir, sacar, extraer. Es decir, sacar algo que está ahí (García Hoz, 1973:16-20)
De esta manera estos dos sentidos a simple vista aparecen en forma contradictoria, pero que deberíamos analizarlos en forma dialéctica. En el primero de los términos, se visualiza la necesidad del educador (desde fuera). Y en el segundo el relieve propio de autonomía del estudiante (desde dentro). Ambos sentidos ponen de manifiesto la relación intersubjetiva de la educación, ya que, ninguna acción impulsada desde el exterior puede lograr su objetivo sin la predisposición humana que se moviliza desde su interior. Es decir, la presencia de libertades que se encuentran para el desarrollo de sus posibilidades y potencialidades.

En síntesis….

Las aportaciones de la filosofía con respecto al origen social del pensamiento, permiten apoyar y desarrollar un método basado en el diálogo y en el perfeccionamiento del lenguaje. De ahí que se haga tanto énfasis en la idea de que para pensar bien, para pensar con claridad, hay que saber hablar bien, expresarse claramente. Los niña/es/os son filósofos naturales y son capaces de pensar profundamente acerca de cuestiones de trascendencia filosófica, sobre todo, si se los estimula a realizarlos. Así se torna muy atractivo tanto para niñas/es/os como para docentes. Al tomar con seriedad a los infantes como pensadores cuyas ideas merecen ser compartidas y comprendidas, el encuentro puede alcanzar un efecto positivo sobre las actitudes de los mismos, un efecto que puede resultar difícil de evaluar. Por ello, reconociendo la importancia de la meta cognición y resaltando el “Asombro” infantil, la sala, el aula se ira transformando en una comunidad de conversación.

La filosofía con la infancia reconstruye herramientas conceptuales para subjetivación de la cultura objetiva. Esto posibilita el desarrollo de las capacidades y destrezas cognitivas, así como de comprensión y análisis de los problemas que presenta tanto la realidad natural como el entorno social y familiar en que viven los infantes.

De tal manera, la educación tanto formal o informar debe propender al desarrollo de personalidades autónomas, es decir, con principios y saberes que permitan a los infantes, transitar el camino hacia el mundo de los adultos reflexionando de sus propias acciones y opciones para no quedar librados al juego de las posiciones y presiones morales de otros. Lo que implica desarrollar la capacidad de argumentar sobre sus propias razones, la de escuchar otras posiciones y la de buscar formas de consenso en el disenso que permitan una convivencia en base a la tolerancia, solidaridad y respeto. Con lo cual se genera la posibilidad de armar proyectos comunes.Como bien nos dice Steiner:

Que esa ventana que se nos abre a ese mundo de las infancias potencie las dimensiones creativas, críticas y éticas para la construcción de un mundo más humanamente vivible.

Bibliografía.
Byung-Chun Han (2020) “La sociedad de la trasparencia” Herder Barcelona.
De Ventós Rubert (2004) “Por Qué Filosofía” Sexto Piso. México Df. México
Freyre, P. 2004 “El grito Manso”, Buenos Aires Siglo XXI Editores.
Kohan, W. (2007) “Infancia, Política Y Pensamiento”, Ensayo De Filosofía Y Bs. As. Argentina. Educación. Editorial Del Estante.
Lipman, M. Sharp, A Y F. Oscanyan, (1996).”La Filosofía En El Aula…” Madrid:
Maritain. J (1950) “La educación en este momento crucial” Desclée de Brouwer, Bs As.
Nasimbera, R. (2015). El Disfrute del Filosofar o la Frustración de la Filosofía: Un Desafío en la Enseñanza Superior. Ixtli. Revista Latinoamericana de Filosofía de la Educación. 2(4). 257-264




Imagen portada – Archivo: WHAT NOW 2016 – 2 de diciembre 2016 – Foto © Federico Meneses




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Roberto Nasimbera

Prof.: Nasimbera Limido, Roberto (Argentina). Profesor en Filosofía. Licenciado en Ciencias Sociales y Humanidades UNQ (Mención Educación). Maestreando en Filosofía y Educación UNQ. Maestro en Tecnología Aplicada a la educación. Postitulado en Epistemología de las Ciencias Sociales Humanidades y Ciencias Naturales. Docente capacitador del INET (Instituto Nacional De Educación Técnica). Profesorado Técnico Profesional. Capacitador del Instituto Nacional de Formación Docente. Jurado de la Olimpíadas Argentinas de Filosofía (2007-2018) Docente titular por concurso de oposición y antecedentes de las cátedras Filosofía y Filosofía de la educación en distintos institutos Superiores de formación docente. Poeta Ensayista, Integrante de varía antología en el país y el extranjero. Publicaciones de artículos en revistas especializadas. Ponencias en congresos de filosofía y educación. Jurado de la Revista, Plumilla Educativa. Con ISSN: 1657-4672, de la Universidad de Manizales (Colombia). Revista de educación de la Universidad de Pereyra (Colombia) Rizoma Crítico CENDE (Chile)