FÁTIMA DOS SANTOS

Entrevista a la cantautora uruguaya Fátima Dos Santos

Nacida y criada en Uruguay, Fátima Dos Santos se radicó en Argentina en el año 2014 para desarrollar su carrera musical. Fue en ese país que publicó su primer EP (“Conexión Latinoamericana”) y su álbum debut (“Llegar A Vos”). 2021 la encuentra de regreso en Uruguay, trabajando en su primer cancionero infantil (“Madre Tierra”) y planificando viajar a Europa para grabar su próximo disco, como nos cuenta en ésta entrevista que tuvimos el agrado de realizarle en el Mesón Español de Montevideo.

–Sos una cantautora uruguaya que se ha proyectado hacia el exterior, tu carrera de hecho comenzó y se desarrolló en Argentina, y me consta que de no haber ocurrido todo lo que ocurrió en materia sanitaria ahora mismo estarías en Europa. Y cuando conozco a personas como vos, que son tan proactivas y que el arte pareciera ser su faro constante pienso indefectiblemente en una letra de Spinetta que dice “ya me estoy volviendo canción”. ¿Sentís que hay una distinción entre Fátima como persona y Fátima como música, o al día de hoy Fátima ya se volvió canción? ¿Cómo estás viviendo éste proceso?

–De a poquito. Creo que vivo tratando de encontrar el sonido que hay en el alma, y lo voy haciendo canción. Me siento en el camino, en el inicio de la canción.

Desde niña, yo siempre sentí que el arte era el lugar donde me liberaba realmente, Por medio de la música, del teatro y de la danza yo sentía que me sanaba de las cosas que podían preocuparme, y todo eso cada vez se hizo más real. Al principio era un rato que componía con la guitarra, que bailaba o que actuaba. Pero cuando viajé a Argentina en 2014 comencé a vivir una nueva experiencia. Fue un proceso que me condujo a deshacerme de etiquetas y conceptos, y a quedarme con lo esencial. Y ahí me pude encontrar con quién soy. Y descubrí que soy música, que soy arte, que me gusta el arte, y que me gusta mi vida misma hacerla música.

La naturaleza para mí es poesía. Las cosas que vivo las hago poesía. Es realmente una forma de sanarme, y de llevar la vida. Cada cosa que me va pasando y todas mis emociones las vuelvo canción. Me sana y me hace bien. Y esa es una decisión de todos los días, sanarme y hacerme bien de ese modo. La música me regala eso.

Antes, el arte para mí consistía en momentos. Y hoy, es mi vida. Hoy respiro eso. Y quiero que así sea cada vez más. Y a la hora de actuar también, porque yo hacía mucho teatro. Y poder ponerme en el lugar del otro y ver la vida a través de sus ojos también es transformador para mí.

–¿Se puede decir entonces que ese viaje a Argentina fue no solo cruzar la frontera que separaba un país de otro sino que fue también trascender la barrera que no te permitía exteriorizar todo lo que acontecía en tu mundo interior?

–Mi mundo interior lo venía pintando desde niña, en éste país donde nací que es Uruguay, donde viví mi vida hermosa y donde tuve mis afectos. Pero mi iniciación en este camino mágico musical y artístico fue en Argentina. Fui a un lugar donde no tenía a mi familia y donde no tenía nada, solo tenía un dinero que había ahorrado trabajando como moza. Y ahí comenzó el camino de mi iniciación en la música, en Argentina. Y sigo iniciándome, cada día.



–Tu debút como cantautora folclórica se editó en 2018, y fue un EP titulado «Conexión Latinoamericana». En 2020 publicaste el disco «Llegar A Vos». Y hace poco editaste un single, «Uno En Un Millón». ¿Cómo se fue decantando ésta discografía?

–»Conexión» había sido pensado como un disco, pero terminó siendo un EP. Fue publicado por el Sello Sonckoy Carabajal en 2018. Mi primer disco de larga duración lo edité en 2020, y antes presenté algunas de sus canciones en 2019 en el Teatro Astros, y en ese evento también presenté a la banda que me acompaña. Éste disco se llamó “Llegar A Vos”, y lo pueden escuchar en todas las plataformas digitales. ¡Lo lanzamos en febrero de 2020, en el Día de los Enamorados, para que se enamoren de él! [risas]

Y un tiempo después (cuando estábamos ya en pandemia) edité el single “Uno En Un Millón».




–¿Qué evolución notás como compositora desde que editaste ese primer EP hasta el día de hoy?

–A mí me pasa todo al revés [risas] ¿Viste que los primeros discos son como una bomba, o un golazo?  En mi caso, yo siento que el próximo álbum que voy a lanzar va a ser mejor que todo lo anterior. Creo que esto que se viene ahora es algo muy, muy profundo. Si bien aún no tiene fecha de lanzamiento, sí tiene ya todas las canciones listas, las cuales fueron escritas y musicalizadas por mí.

–¿Y cómo viviste la experiencia de crear y editar un single en plena pandemia? «Uno En Un Millón» de hecho suena diferente a las otras canciones que has editado, es una composición más emparentada con el pop que con el folclore.

–Esa canción en realidad se inspira en algo que sucedió bastante tiempo atrás, en una época que yo estaba atravesando una situación económica difícil luego de haberme radicado en Argentina. Había ido a trabajar al Subte B (“Carlos Gardel”) y al terminar tomé el subte para volver a casa, y vi a un niño con un hombre que asumí era su padre y me sentí reflejada en la mirada de ese niño. Y me nació una melodía, y la empecé a tararear. Y sentí que todos los que estábamos en el subte nos volvíamos uno. Fue una sensación que pocas veces he tenido. Y sentí la necesidad de grabarla con lo que tenía a mano, que era mi celular.

Lo que sucedió después es que a fines de 2019 se me rompió el celular, y tuve que volver al que usaba antes. Y ahí en la memoria de ese celular viejo encontré el audio que había grabado aquel día de “Uno En Un Millón”. Y con eso armé la canción definitiva. Y justo antes de que declararan la pandemia y tuviéramos que quedarnos en casa, la grabé en el estudio. Fue una versión muy tranquila, con guitarra, flauta melódica y una percusión que la hice yo misma con la caja de resonancia de la guitarra. Y en voces me acompañaron el músico que tocaba la flauta melódica y mi compañero. Y la lanzamos en abril, y la gente la recibió con mucho amor porque además justo daba con el tiempo que estábamos viviendo, porque es una canción que te invita a apagar la tele.



–Todo lo que tiene que ver con niños claramente te preocupa y te incentiva, tengo entendido que ahora mismo estás grabando un cancionero infantil. ¿Qué nos podés adelantar al respecto?

–Tengo una conexión muy linda con los niños, siempre me encuentro reflejada en la infancia. Pero no es que me preocupo, sino que me ocupo. Trato de ocuparme de eso porque siento que es la raíz de todo, y lo troncal de nuestra existencia, y es el lugar al que siempre vamos a volver.

Tengo un compromiso, esa es la palabra. No es una necesidad, es un compromiso. Tengo el compromiso de que haya cultura para niños, que los niños tengan el derecho de saber sobre su raíz. Porque sino ya son niños que están viviendo una vida de adultos. Entonces es mi propósito con los niños. Y éste cancionero lo estoy haciendo con una amiga chilena que se encarga de todas las cuestiones de diseño, Loriluna.

El cancionero se titula “Madre Tierra”, y lo conforman canciones que hablan sobre el amor y el cuidado que tenemos que tener justamente con nuestra madre tierra, que es donde nosotros vivimos, y donde si nos sembramos desde niños la semilla va a brotar desde el amor.

Por ejemplo, una de las canciones se llama “Los Árboles del Mundo”, y trata sobre el amor a los árboles. Otra es “El Hada del Molino”, que la hice remitiéndome a la escuela de mi infancia, la Madre Paulina. En la canción, el hada se hace presente en un momento que yo no había hecho la tarea, y me había ido a un campito en el cual encontré un tero hermoso y a lo lejos vi un molino, y empecé a crear sobre ese molino. Y quedó una canción muy linda, con fantasía y realidad. Después hay otra canción titulada “Un Panadero Trae Mis Sueños”, que habla sobre un panaderito al que la protagonista le pide un deseo y se convierte en una estrella de mar, y empieza a entender “ya no tengo dos manitos/ahora soy una estrella en el mar/yo creía que en el agua no podía respirar/sin embargo hasta puedo cantar”. Y comienza a detallar todo lo que ve debajo del mar. Y cuando vuelve el panadero la protagonista se convierte nuevamente en niña, y comienza a valorar su tierra y su mundo tanto como lo hacen los animalitos de mar. Otra se llama “El Milagro de La Mariposa”… todas tienen el fin de sembrar esa semillita de amor por la madre tierra.

–En estos últimos meses entrevisté a varios artistas uruguayos que estaban radicados en el extranjero, y que retornaron a Uruguay para resguardarse de lo que pasaba en el mundo. Y todos me expresaron su convicción de que el futuro depara algo bueno. Vos misma recién señalabas que tu próximo disco va a marcar un antes y un después en tu carrera. Y me parece muy interesante ver todo ese optimismo, es como si finalmente se pudiera interpretar lo que ocurre desde una perspectiva menos negativa.

–Creo que se puede interpretar lo que está pasando como una posibilidad que nos da la vida de volver al inicio y de buscar otra forma, si es que la forma que ya existía no era la mejor, y poder crear otro caminito desde cero, pero siempre con la misma esencia. Siempre hay un porqué, yo creo que no existe la causualidad, y sí la casualidad, entendido esto como que la casualidad la causamos nosotros. Yo creo en eso, en la casualidad que es causada por nosotros. Y el 90% de lo que hacemos está hecho de ese modo. Así que creo que el hecho de estar acá de nuevo es algo que yo misma causé.

–En tu caso concreto, estando en Uruguay grabaste una versión de “Como La Cigarra” de María Elena Walsh, junto al guitarrista Adrián Batista. ¿Planifican versionar alguna otra canción, o escribir alguna en co-autoría?

–Con Adrián Batista hicimos la canción de la Cigarra de María Elena Walsh, una canción que amo y que tenía que hacer, y ahora estamos pensando en hacer otro cover, ésta vez en francés: “Je Veux” de Zaz.


–¿Y cómo sigue tu carrera ahora? ¿Cuándo y dónde proyectás grabar tu nuevo disco?

–Lo más inmediato es la edición del video de «A Codificar», que seguramente se publique en el transcurso de éste mes. Es una canción que siento es más relevante que nunca en estos tiempos de ansiedad colectiva que estamos viviendo, porque si no aprendemos a codificar la mente nos puede jugar una mala pasada. Y la canción invita a eso, a aprender a codificar esos pensamientos que no nos dejan creer en nosotros mismos. La letra dice: “yo elijo mi verdad, soy espíritu experimentado mi mundo tribal”.

Y mi nuevo álbum me gustaría poder grabarlo en Madrid. Ya compuse la letra y la música, y ahora quiero grabarlo con un productor que le de forma. Igual ya visualizo para dónde va, es un disco que tiene mucho de tierra, van a haber muchas cuerdas, y me gustaría que tuviera algún saxo. Así que espero poder grabarlo en Madrid, lógicamente cuando la situación lo permita.

(Fotografía: Gabriela Pérez)




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Emilio Pérez Miguel

(Montevideo, 2 de diciembre de 1979) Traductor público de idioma inglés, periodista cultural y organizador de eventos a beneficio de hospitales pediátricos en Uruguay y Argentina. Su labor periodística comenzó en junio de 2009 con la fundación de MusicKO, un sitio dedicado a la reseña de artistas emergentes. En la actualidad colabora con diversos portales entre los que se incluye Cooltivarte, al cual se integró a inicios de 2011. Como escritor, publicó dos libros de poesía en 2009 y 2010 (“Once” y “Ten”) y uno en prosa que vio la luz en 2013 (“Ayer La Lluvia”). "Once" y "Ten" fueron libros híbridos, con una propuesta enraizada en igual parte en la música y la poesía. "Ayer La Lluvia" aunó esta pluralidad de formas, y se presentó con los artistas que lo inspiraron en un festival de música y literatura que se extendió durante dos años, al término del cual Pérez Miguel se retiró como escritor. Las experiencias vividas durante ese tiempo fueron entonces sintetizadas en la "Campaña Del Juguete", una gira de conciertos que beneficia al Hospital Pereira Rossell en Uruguay, y al Hospital Garrahan en Argentina. Pérez Miguel fue asimismo el primer escritor uruguayo en subir todos sus libros a Internet, amparándose en el sistema de derechos libres conocido como Creative Commons. Basándose en que "el arte es para compartir y no para competir" y buscando "una democratización real de los bienes culturales", el autor comparte su obra en su propio sitio y en diversas páginas que fomentan la literatura, de manera libre y gratuita.