
Importantes novedades en estas elecciones presidenciales chilenas, no por quienes irán a la segunda vuelta el próximo 19 de diciembre, sino por el “otro ganador” y por quienes tuvieron un rotundo fracaso electoral. Las urnas hablaron y lo hicieron de dulce para algunos y de agraz para otros, que confiaban y soñaban con la segunda vuelta del próximo 19 de diciembre. Veamos: José Antonio Kast del Partido Republicano, la derecha más tradicional (1.961.122 votos con el 27,9% del electorado) y Gabriel Boric, de Convergencia Social que reúne a Revolución Democrática, Partido Comunista, Comunes y otros grupos de extrema izquierda (1.814.809 votos con el 25,8 % de las preferencias del electorado). Uno de ellos será el Presidente de Chile. Kast y Boric representan sectores ideológicamente irreconciliables y sus propuestas políticas son dos maneras de comprender cómo se administra un Estado.
El discurso de José Antonio Kast en el cierre de campaña, fue de unión y de unidad. Quiere gobernar por la paz, el progreso y la justicia social, bajo un ordenamiento jurídico que proteja al ciudadano y persiga al terrorista, al vándalo y al delincuente. Un discurso cristiano (su primer agradecimiento fue a Dios), valórico y de respeto por Chile y su vocación republicana. Un país en el que “nadie sobra”. La victoria de Kast fue un duro golpe al “refundacionismo” de Boric y sus aliados. No debe olvidarse que se habló hasta de cambiar el nombre del país, negando la propia Historia de Chile. Boric no modificó su discurso ideológico. Le habló a las bases más que a Chile y ser refirió al balotaje como “una disputa por la democracia. [Espero que la esperanza le gane al miedo en la segunda vuelta]”. Los chilenos que votaron por Kast lo hicieron, justamente, con la esperanza de que el miedo que representa el comunismo sea derrotado.
Boric habló también de “seguridad ciudadana y combate a la delincuencia”. Curioso porque fue el artífice con el Partido Comunista y sus aliados, de estos movimientos violentistas que destruyeron y saquearon Chile. Además, insiste en dejar en libertad a estos delincuentes que él y los suyos llaman “presos políticos”, interviniendo con sus dichos la propia autonomía del Poder Judicial. “No salimos a la calle para que todo siga igual”. Evidentemente no todo siguió igual, y Chile vive a diario las consecuencias de estas “salidas a las calles”. Con todo, la disputa por La Moneda está abierta y con certeza la maquinaria de los acuerdos ya está funcionando. Ambos candidatos deberán modificar sus discursos, aunque Kast lo hizo la misma noche luego del último debate presidencial días antes de esta primera vuelta. Sabe que hay temas que son sensibles como el de género y los plenos derechos de todas las mujeres. Con humildad ha reconocido que debe reorientar su mensaje. Boric también habló de humildad, pero sabemos de su soberbia y la de sus aliados que suelen adoptar actitudes mesiánicas.
La gran sorpresa de estas elecciones fue la alta votación de Franco Parisi, que ni siquiera estuvo en los debates presidenciales, puesto que se encuentra en Estados Unidos. Su partido, Partido de la Gente con dos años de existencia, fue ignorado por todos, incluyendo a la prensa. Nadie jamás miró hacia él y se le ignoró olímpicamente. Pero hoy, con un sorprendente tercer lugar (899.403 votos con el 12,8 % de los electores), es la niña bonita de la fiesta con que Boric y Kast quieren bailar, ojalá toda la noche. Además, obtuvo nada menos que seis diputados en las elecciones parlamentarias que acompañaron a las presidenciales. Un partido que ideológicamente se encuentra cercano a la centroderecha, pero que no será presa fácil para Kast, puesto que Parisi es, como buen economista, un gran negociador. Sin embargo, es muy difícil que Boric obtenga cualquier cosa de aquí.
El gran perdedor de estas elecciones fue la centro izquierda, integrado por el Partido Por La Democracia (PPD), la Democracia Cristiana (DC), el Partido Socialista (PS) y el Partido Radical (PR) que, por primera vez desde el retorno a la democracia hace 31 años, no estarán en la papeleta presidencial. Su candidata, Yasna Provoste, salida de una turbulenta disputa al interior de la DC y del propio conglomerado, no llegó a la ciudadanía, quedando en un escandaloso quinto lugar, echando por tierra a la izquierda tradicional de bajísimo nivel en el Congreso Nacional. Una centro izquierda que olvidó el diálogo de unidad, de paz y armonía y cuyo único propósito fue desestabilizar a La Moneda, teniendo como bandera la consigna del populismo con fines evidentemente electorales. Pagó caro su rumbo perdido. Sus líderes han expresado su inclinación por Boric, pero la gente no quiere la inestabilidad ni la inseguridad de un gobierno dominado por el Partido Comunista. A mi juicio, es el peor camino a seguir para recuperar alguna credibilidad. Es muy difícil, por lo mismo, imaginarse a los votantes de la democracia cristiana votando por Boric, por ejemplo.
Por último, Sebastián Sichel, candidato del oficialismo integrado por Renovación Nacional (RN), Unidad Democrática Independiente (UDI) y Partido Regionalista Independiente (PRI), bajo la consigna Chile Podemos, se perdió en el camino, tal vez con algo de soberbia, y muy tarde buscó abuenarse con los parlamentarios de su coalición. Dijo que se retiraba de la vida pública luego de reconocer su derrota después del tercer informe general entregado por el Servicio Electoral (Servel), lo que evidentemente más parece una reacción emocional que racional, pues habló también de “futuros proyectos”. Pero esta misma derecha que lo había perdido todo (elección de gobernadores, constituyente, presidenciales), obtuvo una aplastante votación en estas parlamentarias: 53 diputados y 12 senadores. ¿Quién entiende al electorado chileno? Pero una cosa está clara: este electorado que ayer fue a las urnas (7.115.590 electores, representando el 47,3 % de los algo más de quince millones de inscritos), quiere vivir en paz y en orden. Sin violencia ni discursos cargados de odio y destrucción.
La carrera presidencial en Chile acaba de comenzar.













































