
El 24 de septiembre de 2025 se publicó La Gran Misa Salvaje, editada por Casa editorial HUM como parte de su colección Napas, una edición que recupera obras fundamentales de Marosa di Giorgio Médici. Incluye sus célebres relatos, una nouvelle y su último libro de poemas en prosa, textos que en conjunto conforman el último tramo de una producción literaria de enorme singularidad. La publicación contiene Misales (1993), Camino de las pedrerías (1997), Rosa mística (2003) y La flor de Lis (2004).
Marosa es arte en sí misma: su pelo rojo, su vestimenta singular y su inconfundible forma de recitar su propia obra la convirtieron en una figura tan inclasificable como su escritura. La poética que construyó continúa siendo objeto de estudio en diversos ámbitos académicos y, atravesada por lo onírico y un denso universo simbólico, ha sido catalogada por gran parte de la crítica como neobarroca, destacándose por el desborde verbal, la acumulación de detalles sensoriales y un erotismo polimorfo.
La literatura de Marosa di Giorgio no conoce fronteras entre el mundo de lo natural, lo fantástico y lo erótico; todos convergen en un mismo espacio, donde la imaginación de la autora es desbordante. Estos universos están habitados por ángeles, animales, mujeres jóvenes, madres, duendes, hadas, brujas, flores y plantas, además de seres híbridos y criaturas de naturaleza incierta que transitan entre lo humano, lo animal y lo sobrenatural.
En su escritura puede percibirse la otredad como una presencia constante, ya que estos seres no aparecen como elementos ajenos, sino que conviven con los personajes en un mismo plano. De esta manera, la autora crea un mundo donde lo desconocido y lo maravilloso conviven con naturalidad.
La poeta evoca su infancia transcurrida en Salto, en la chacra de su abuelo y luego de su padre, pertenecientes a una familia de inmigrantes italianos. En su poética los espacios frutales, lo verde y la naturaleza en su máxima expresión se conjugan con el deseo y lo sagrado. Marosa construye una obra donde lo bello y lo inquietante conviven, una escritura que rompe con los moldes tradicionales y transgrede las fronteras establecidas, conservando una fuerza innovadora que mantiene su vigencia hasta la actualidad.
La infancia en la obra de Marosa no solamente funciona como una forma de recuperar su pasado, sino también como un espacio donde la memoria se transforma en relato poético. La autora reelabora el universo de sus primeros años a través del descubrimiento de lo raro en lo cotidiano, convirtiendo seres y elementos mundanos como jardines, animales, plantas y seres naturales en presencias misteriosas. Es así que su experiencia personal se desplaza hacia otras dimensiones, dando vida a una escritura en la cual no hay límites posibles.
En su prosa poética, el bosque aparece con frecuencia como un escenario de encuentro entre animales salvajes y mujeres vírgenes e indefensas, que son acechadas por esas fieras. En un poema de 1987, escribe: «Detrás de la reja apareció el lobo; apareció como novio, como un hombre habló en voz baja y convincente. Le dijo: Ven. Ella obedeció».
Sus narraciones transcurren en un espacio atemporal, un universo único, salvaje y profano, cuyo imaginario evoca El jardín de las delicias, de El Bosco. Sus relatos-poemas suelen enrarecerse con situaciones inquietantes que no llegan a revelarse del todo. Cuando esas escenas amenazan con mostrar su lado más perturbador, Marosa vuelve a su recurrente tono de aparente ingenuidad y coloca en escena seres fantástico-mitológicos.

En el magistral prólogo del libro, el poeta y crítico literario Luis Bravo expresa que la obra de Marosa es «un códice proliferante y autoabastecido a partir de vivencias de una infancia cuya evocación fantástica fue plasmada mediante una escritura visionaria, de trance y lucidez. […] En su mundo nada es imposible, la libertad impide juzgar cualquier situación que allí acontezca con el estigma de lo escandaloso. Cualquier mecanismo de censura racionalista se halla desactivado y sus breves argumentos se instalan o fugan hacia un territorio que anula todo juicio moral».
La Gran Misa Salvaje permite volver sobre una etapa fundamental de la obra de Marosa di Giorgio, reuniendo textos en los que su poética alcanza una de sus expresiones más elevadas y refinadas, dejando al descubierto su indudable capacidad creativa. A través de este volumen se accede a un conjunto de obras esenciales para comprender la singularidad de una de las voces más originales de la literatura uruguaya.
Esta edición brinda la posibilidad de recorrer, de manera continua, la escritura de los últimos años de la autora. Leída en conjunto, la obra adquiere nuevas resonancias en el diálogo entre los textos que la integran, ofreciendo una experiencia de lectura especialmente recomendable para los amantes de la prosa poética. Lejos de ser una simple recopilación, este volumen invita a redescubrir su obra, cuya escritura continúa despertando nuevas lecturas gracias a la riqueza de su lenguaje y la fuerza de su imaginario.
Sobre la autora
Marosa di Giorgio Médici (Salto, 1932 – Montevideo, 2004) fue una poeta y narradora uruguaya considerada una de las voces mayores de la literatura latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX. Nacida en Salto, se radicó en Montevideo a finales de los años setenta y su presencia escénica la convirtió en una intérprete excepcional de su propia escritura, transformándose desde los años ochenta en una figura de culto en el Río de la Plata. Su obra, traducida a varios idiomas y objeto de numerosos estudios, incluye los relatos eróticos reunidos en Misales (1993), Camino de las pedrerías (1997), Rosa mística (2003) y La flor de lis (2004), textos que forman parte de La Gran Misa Salvaje.
«Mi escritura siempre fue erótica, de a poco se fue desenfrenando y ahora llegó al colmo. […] Escribirlo es para mí un placer inmenso, mucho más que tener una sucesión de hombres. Hago lo que quiero, alivio lo que quiero y como quiero.»
Marosa di Giorgio