Un catálogo de la ausencia

Un catálogo de la ausencia

Para escribir esta reseña intenté desdoblarme lo más posible de mi participación en la escritura de la novela y de lo que significó para mí formar parte de la misma.

La leí de principio a fin como por primera vez, como si no tuviera conocimiento de parte de la historia y como si no conociera en absoluto a quienes la escribieron. Aquí les dejo mis comentarios, los más objetivos posibles dado el contexto.

Un catálogo de la ausencia es una historia que me hace pensar primero que nada en la historia de vida de nuestros antepasados. ¿Cuánto sabemos realmente de nuestros abuelos, incluso de nuestros padres?

¿Será que el propio egocentrismo del ser humano hace que pensemos en nuestros ancestros como hojas en blanco antes de nuestro nacimiento? ¿como si todo hubiese empezado con nosotros?

¿Cómo serían esos niños que nunca conocimos? , ¿que sueños tenían? , ¿cuáles fueron sus frustraciones? , ¿cuántos secretos, dolores, olvidos, hay en las historias que nos contaron? ¿Cuántas veces habrán modificado la historia que hoy conocemos de ellos?

¿No lo hacemos incluso nosotros mismos? Los que ya somos padres, ¿cuánto hemos recortado y coloreado nuestra propia historia?

Ema es una mujer uruguaya, de unos cuarenta y tantos, que hace años vive en Francia junto a su mujer. La llamada de su hermano con la noticia de que su madre está a punto de morir cambia el rumbo de su vida para siempre. Obligada a viajar a su país natal, con el cometido de una despedida que no estaba preparada para enfrentar, la hacen recordar los momentos felices de su infancia.

En su estadía descubre algo inesperado, su madre le había dejado a ella y a su hermano en testamento un hotel. Éste había pertenecido a su abuela, la que compartía su nombre pero con dos M Emma Laforgue, la francesa, que siendo muy joven había escapado de una guerra sin tregua y había llegado a estas tierras.

Un hotel del que nadie tenía conocimiento.

A partir de ese momento un sin fin de misterios y secretos serán develados mostrándole un lado totalmente nuevo de su familia.

¿Acaso nuestra propia historia no es un catálogo de la ausencia de todas esas personas que han pasado por ella?

A pesar de que este libro fue escrito por (25 en un principio y 19 al final) personas diferentes logra tener una unidad y sentido que hacen que su producción sea increíble, como todos los que formamos parte de la misma concordamos, algo «mágico».

La autora de este libro figura como Hidra Nonaliud, en referencia a la Hidra mitológica que con más de 20 cabezas tenía un solo cuerpo, y Nonaliud del latín (non aliud) «no otro» como representante de quien unificó el relato.

Sin más para aportar, quiero aprovechar esta instancia para agradecer al destino por haberme permitido ser parte del proyecto. No me queda más que de corazón recomendarles esta novela.

 

 

(Visited 56 times, 12 visits today)



Luciana Rodriguez

Luciana Rodriguez

Luciana Rodríguez, mamá, fotógrafa, técnica en comunicación social, actualmente realizando la licenciatura en comunicación audiovisual en la Fic (Udelar). Desde pequeña mi primer amor fue el cine, tardíamente encontré mi segunda pasión en la literatura. Mi sueño es lograr convertirme en cineasta, principalmente dentro del cine documental, mientras tanto disfruto de las obras ajenas intentando por este medio que otros las conozcan.