Bandera del ELN en la Universidad Nacional de Colombia. Julián Ortega Martínez - originally posted to Flickr as ELN guerrilla poster León de Greiff Auditory, National University of Colombia, 7 March 2007

La guerrilla colombiana y sus nexos con el terrorismo chileno

El jueves 4 de febrero de 2021, T13 publicó la nota “Colombia envía a Chile archivos secretos de la guerrilla alusivos al 18-O”. En ella se comenta que hace menos de un mes, los servicios de inteligencia de ese país entregaron información secreta a sus pares chilenos encontrada “en un operativo de octubre pasado, en que fue abatido uno de los líderes del Ejército de Liberación Nacional”. El operativo se refiere a la operación Odín, en la que “Fuerzas Militares y de la Policía colombiana abatieron en la selva del Chocó a Andrés Felipe Vanegas Londoño, alias Uriel, uno de los jefes del frente de guerra occidental del ELN”. La muerte de Uriel, asesino de líderes sociales, de militares y policías y reclutador de menores, entre otros delitos según denuncia del propio presidente Iván Duque, dejó al descubierto de acuerdo con publicación de la revista colombiana Semana del 30 de enero de este año, “2 millones de archivos digitales, repartidos en siete computadores portátiles, 11 discos duros, 24 memorias USB, tres tabletas, 23 teléfonos celulares, equipos de GPS, cámaras fotográficas y radios de telecomunicación”.

Los documentos hallados registran conversaciones con contactos latinoamericanos sobre temas como el secuestro de los hijos del expresidente colombiano Álvaro Uribe, millonarias donaciones a una campaña presidencial ecuatoriana, un posible secuestro a un empresario argentino y las protestas masivas chilenas que terminaron con el plebiscito. Las mismas fuentes señalan que las autoridades colombianas informaron a las chilenas hace cerca de un mes, sobre un plan llamado “Hermes” orientado a infiltrar organizaciones y agudizar los problemas. La edición de la revista Semana del sábado anterior, según T13, presenta algunos de estos mensajes: “Uriel tenía un interés especial en seguir de cerca la protesta social en Chile, y mantenía comunicación permanente con el Movimiento de Izquierda Revolucionaria de Chile y el Frente Patriótico Manuel Rodríguez”. Y respecto a la nueva Constitución chilena: “Es muy probable que la salida sea un nuevo pacto interburgués con la clase media, representada por los partidos de centro y del progresismo, además el PC como halador de bolas (sic), que podría llegar incluso hasta la renuncia de Piñera si la rebelión nacional se extiende varios días más”.

Los mensajes de Uriel, de acuerdo con Semana, no terminan ahí: “Estamos justamente en una coyuntura histórica de nuestros pueblos continentales que se movilizan y se empoderan como sujetos sociales, y también histórica para el cambio que se avecina a gran velocidad. Que la Pachamama ilumine la marcha de nuestros pueblos”. Con la iluminación de la Pachamama o sin ella, lo cierto es que los contactos de la guerrilla colombiana con personeros chilenos, viene de mucho antes. Seguiremos, dentro de lo posible, un orden cronológico. El 10 de septiembre de 2008, El Mercurio de Santiago informaba que en mayo Colombia entregó a Chile información sobre los nexos de las FARC con chilenos, encontrada en los computadores del fallecido líder Raúl Reyes. Uno de estos nombres lo dio a conocer El Mercurio del 3 de marzo de 2009: “El fiscal Sabas Chahuán admitió ayer que el Ministerio Público identificó a la persona apodada «Roque» y sindicada como el contacto de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, con Chile […]. En fuentes de inteligencia se indicó ayer que «Roque» sería Manuel Francisco Olate Céspedes, militante comunista…”.

El mismo 10 de septiembre de 2008, el sitio EMOL publicaba que el periodista Hugo Guzmán Rambaldi, que trabajaba en La Moneda con quien fuera uno de los personajes más influyentes del primer gobierno de Michelle Bachelet, Juan Carvajal, militante del Partido Socialista, había presentado su renuncia cuando se descubrió que su nombre estaba en los registros de un correo electrónico del fallecido guerrillero Raúl Reyes. Este columnista, en una columna escrita el 14 de septiembre de 2008, “El correo electrónico de Huguito”, menciona dos correos que comprometían al periodista Guzmán. El primero data del 3 de abril de 2005. En él se informa a Raúl Reyes, el segundo hombre de las FARC, muerto el 1 de marzo de este año en un operativo militar colombiano en territorio ecuatoriano, que “el compañero Hugo Guzmán volvió a Chile”. El segundo, del 1 de agosto, dice que “El Negro”, un integrante de la célula mexicana Ricardo Flores Magín, de ayuda a las FARC, enseñó a Guzmán un programa para mandar mensajes en clave, pero que el periodista nunca encriptó ni desencriptó ninguno”.

Al mes siguiente, el 24 de abril de 2009, El Mercurio revelaba una sorprendente noticia que vinculaba al estudiante de Historia y Geografía, Mauricio Hauiquilao Huaiquilao, mapuche de 32 años de la Coordinadora Arauco-Malleco con las FARC. Había recibido entrenamiento paramilitar en uno de sus campamentos. Por primera vez el Ministerio Público había identificado este hecho crucial. El estudiante mapuche fue detenido el 5 de febrero y en su poder se encontró el Diario de viaje que lo delató. O sea, hace muchos años que Chile sabe de las relaciones de las FARC con personeros y organizaciones nacionales.

Por lo mismo, negar como un amplio sector de la izquierda lo ha hecho reiteradamente, que los actos terroristas que asuelan la Región de La Araucanía, en el sur de Chile, responden a una organización comandada y financiada desde el exterior, a la luz de los antecedentes que por años ha recopilado el servicio de inteligencia chileno, es lo mismo que tapar el sol con el dedo pulgar. ¿Por qué el silencio de las autoridades chilenas?

Más aún cuando se sabe que el año 2015 (31 de julio), Radio Bío Bío de Santiago y BioBioChile, comunicaban los estrechos lazos entre las FARC y el PC chileno que fueron plasmados en casi 300 correos: “Dichos emails dan cuenta de apoyos en instrucción guerrillera a mapuche, creación de grupos de apoyo internacionales, difusión comunicacional de las FARC y gestiones políticas que se le encargaban a militantes comunistas para fines de la organización clandestina”. Los correos electrónicos revisados por Radio Bío Bío, revelan con claridad la relación que alcanzaron miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y militantes del Partido Comunista de Chile. Se trata de correos recibidos entre los años 2003 y 2008 que evidencian que la relación de las FARC con personeros comunistas, fue mucho más allá de su vínculo “exclusivo” con Manuel Olate Céspedes, alias “Roque”, como se dijo en un minuto: “Si bien varios de los textos salieron desde el correo de Olate directo a la casilla del número dos de la FARC, también se pueden encontrar mensajes entre Reyes y Pedro Marín, fundador de la guerrilla que utilizaba el alias Manuel Marulanda, y que en sus conversaciones individualizaba a nombres como el de Guillermo Teillier, Juan Andrés Lagos, Lautaro Carmona, e incluso la fallecida Gladys Marín, entre otros”.

¿Qué dicen algunos de los correos? El número 17, es un mensaje directo a toda la mesa del partido comunista chileno, encabezado en diciembre del 2003 por Gladys Marín y secretario general Teillier. El correo con fecha 21 de marzo del 2004, enviado por Roque a Reyes, señala que el PC chileno resolvió que dos camaradas visitaran Colombia: “Uno es el periodista Francisco Herreros, que va a lo de las entrevistas y el otro es el compañero secretario de las juventudes comunistas, Sergio Sepúlveda. La idea pienso es que aprovechemos la ida del secretario de la jota para sacar compromisos concretos en el trabajo de difusión y comprensión del proceso colombiano y objetivos de la FARC. La decisión de enviarlo fue del secretario general Guillermo Tellier y del compañero Lagos”. Otro correo del 4 de abril del 2004 y que tiene varios destinatarios, incluido Raúl Reyes, dice: “Me recibió Roque (el chileno) con un grupo de apoyo, un buen equipo de 7 compañeros que esta bien organizado con sus planes y metas, hicimos una primera jornada de actualización y tenemos programado un taller”.

Y el 4 de mayo de 2004, los personeros José Luis y Oliverio, enviaron un correo a la cúpula de la FARC donde señalan lo siguiente: “En Chile existe un grupo de apoyo muy particular. Se trata de una célula del PC que hace trabajos de apoyo con respaldo del partido, para lo cual cuentan con independencia para estar recibiendo directamente nuestra orientación”. Otro correo del 7 de octubre de 2004, se refiere al mensaje que Roque envió a Raúl y a otros miembros de las FARC señalando: “Desde la última vez que le escribí le comente nuestro intento de conformar una coordinadora anti imperialista, pues bien, finalmente resultó, partido con una coordinadora que se opone a la visita de Bush y a la APEC”.

Singularmente relevantes son los correos 174 y 175 del 15 de abril de 2006. En ellos Raúl Reyes y “Roque” Olate hablan sobre la eventual coordinación de un entrenamiento armado para grupos mapuche, los cuales viajarían a Colombia para iniciar su instrucción paramilitar. En el primero, dice Olate: “Existen unos compañeros del pueblo mapuche que hace rato están en lucha con el estado por la devolución de sus tierras, tienen planes ambiciosos respecto de liberar una zona en el sur de Chile, donde actualmente viven. A través de unos contactos se acercaron a nosotros para pedir apoyo en términos de instrucción, les dije que haría las consultas pertinentes y es lo que estoy haciendo. Ellos calculan en un par de años llevar a cabo su plan, y por las características de ese pueblo es probable que hablen en serio”. La respuesta de Reyes es: “Precise detalladamente con los compañeros mapuche, su interés en recibir la experiencia nuestra. Hay que hacerles ver las características de quienes harían la experiencia, partiendo de la dureza del régimen militar y de los riesgos a que se exponen por la diaria confrontación armada con las tropas enemigas. Tener en cuenta de que tiempo dispondrían y la cantidad de compañeros. Preferible que sean unos seis a diez y que tengan solucionado los permisos laborares o estudiantiles durante el tiempo de estadía aquí. Les puede adelantar que dos meses son suficientes y lo mejor es de julio en adelante, como por ejemplo en los meses de agosto y septiembre”.

Cuando Bío Bío quiso la opinión de los dirigentes comunistas, se encontraron con lo siguiente: “Tras revisar los correos intentamos contactar algunos de los individualizados. Manuel Olate, alias Roque, no contestó; Lautaro Carmona, tampoco; Guillermo Teillier, evitó referirse al tema asegurando asesores que para ellos es un tema viejo”.

A la luz de la información entregada por los distintos medios comentados en esta columna, no cabe ninguna duda de la existencia del terrorismo chileno y sus nexos con la guerrilla colombiana.

Hoy Chile vive una crisis de violencia diaria que comenzó precisamente en octubre de 2019, con la destrucción inmisericorde del país, y con el respaldo de políticos fundamentalistas que no tienen reparos en apoyar públicamente el saqueo y los incendios de los bienes públicos nacionales. Sin ir más lejos, hace dos días Catalina Pérez, diputada y presidenta de Revolución Democrática, partido de ideología progresista, dijo: “Como quieren que no lo quememos todo”, para protestar por la muerte de un joven a manos de un policía que defendió su vida. Es decir, el discurso descerebrado y la acción terrorista ahora no son exclusividad de las FARC. Los tenemos en el propio parlamento chileno.

América Latina debe estar atenta, pues el terrorismo está siempre al acecho.

Me parece.

 

Imagen portada: Bandera del ELN en la Universidad Nacional de Colombia.
Julián Ortega Martínez – originally posted to Flickr as ELN guerrilla poster
León de Greiff Auditory, National University of Colombia, 7 March 2007  wikipedia.org

 

 

 

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Alejandro Carreño

Alejandro Carreño

Profesor de Castellano, Magíster en Comunicación y Semiótica y Doctor en Comunicación. Académico en Brasil y en su Chile natal. Columnista y ensayista. Lleva adelante en Youtube su canal “De Carreño a los libros”, donde aborda temas de Literatura, Educación y Cultura.