lugar de votacion estadio nacional de santiago - Chile - autor Carolina Moya

Plebiscito chileno

Venció Apruebo en el Plebiscito chileno. No hubo sorpresas. Fue la crónica de un apruebo anunciado. Fue una elección democrática, ordenada y transparente cuyo resultado debiera dejar feliz a todos los chilenos, no solo a quienes votaron “Apruebo”, porque desarmó uno de los mitos, peligroso, que se había formado antes del Plebiscito: Chile estaba polarizado y esto evidentemente es un riesgo inminente para cualquier sociedad democrática. Dos conclusiones evidentes surgen del resultado. En primer lugar, el país se ha pronunciado por una nueva constitución; en segundo lugar, dado el amplio triunfo de la Convención Constituyente sobre la Convención Mixta Constitucional, se colige que el Congreso Nacional no goza de ningún respaldo ciudadano, puesto que esta opción que consideraba la participación del 50 % de los congresistas fue ampliamente rechazada por el 79 % de la ciudadanía que, esta vez, alcanzó el 50, 90 % del padrón electoral: 7.531.261 de 14. 855 719 inscritos en los registros electorales.

No fue, por lo tanto, un Plebiscito para definir la derecha o la izquierda chilenas como muchos han querido presentarla. Gente de izquierda, por ejemplo, votó “Rechazo” porque no aceptó la forma en que la elección fue definida; asimismo, gente de la derecha tradicional, incluyendo políticos emblemáticos de los partidos de gobierno y ministros, votaron “Apruebo”. Uso ambas expresiones, izquierda y derecha, como una mera forma de describir las distintas corrientes políticas que habitan en ambos conceptos. ¿Cómo será la nueva Carta Magna? ¿Quiénes la redactarán? Preguntas que no tienen una respuesta inmediata porque nadie sabe ni lo uno ni lo otro. Respecto de la primera interrogante, se espera que sea mejor que la que tiene el país, que data de 2005 con la firma del Presidente Lagos y que, como se sabe, derivó de la constitución pinochetista de 1980, que ha recibido sobre 200 modificaciones desde las denominadas Leyes Cumplido de fines de los noventa, hasta las de 2005 y las actuales que originaron el retiro del 10 % de los fondos de pensiones y el propio Plebiscito.

En cuanto a la segunda interrogante, solo se sabe que serán 155 ciudadanos que integrarán la Convención Constituyente electos por votación popular el 11 de abril del próximo año, y su única función será redactar la Carta Fundamental en un plazo de nueve meses con una prórroga de tres meses. Su elección seguirá el modelo de la Cámara de Diputados, de modo que cada distrito elegirá de acuerdo con su tamaño electoral. El distrito 10 de la Región Metropolitana, por ejemplo, uno de los más grandes del país con seis comunas, elegirá ocho constituyentes (mismo número de diputados). Tendrá, además, una composición paritaria, es decir, el 50 % + 1 de cualquiera de los géneros no vale, y se resolverá mediante un mecanismo de corrección ya establecido. Siguiendo con el ejemplo del distrito 10, deberán ser 4 hombres y 4 mujeres. Si hubiere cinco hombres y tres mujeres, el escogido con menos votos deberá ceder su lugar a la mujer con más votos de su partido. Solución que puede molestar a más de algún ciudadano que votó por el candidato que ganó, pero perdió su lugar por una variable externa a la propia votación llamada paridad.

Dos temas importantes aún se discuten: los cupos reservados a los pueblos originarios y la participación de los independientes. Respecto de los cupos reservados para los pueblos originarios, está en pañales, pues la discusión se encuentra en el Congreso, y hasta podría cambiar el número de constituyentes. Asimismo se debate si habrá un padrón especial para los votantes indígenas. Sobre la participación de los independientes, de acuerdo con el “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución”, quedó establecido en la Ley 21.200, que los independientes pueden ser patrocinados por un partido político que decide en qué lugar quedan en las listas y las condiciones en que competirán; o bien, ir solitos. En este caso la ley exige juntar un 0.4% de los electores que hubiesen sufragado en el respectivo distrito electoral en la anterior elección periódica de diputados, en este caso, las elecciones del año 2017. En los distritos pequeños se requieren 192 firmas ante notario y en los distritos mayores hasta 2715 firmas.

Con todo, en estos momentos se encuentra en segundo trámite legislativo, en el Senado, el proyecto de ley que Modifica la Carta Fundamental para facilitar la suscripción de patrocinios y la declaración e inscripción de listas de candidaturas independientes: 1) reducir el número de firmas para inscribir las listas de independientes de 1,5% a un 0,5% de los electores; 2) reducir el número de firmas para inscribir candidaturas individuales de 0.4% a un 0.2% de los electores; (3) facilitar la inscripción estableciendo plataforma electrónica para que se pueda suscribir patrocinio con Clave Única, sin ir a una Notaría.

¿Cuánto tiempo tendrá que esperar el país para votar en un nuevo plebiscito la nueva Constitución? Sumemos: del 25 de octubre de este año al 11 de abril del año que viene, cuando se escogen los redactores de la Carta Magna, hay 5 meses y 17 días. A estos meses y días le sumamos los nueve meses que tienen los constituyentes para presentar la nueva Constitución, es decir, 11 de enero de 2022 tiempo que, como vimos, puede prorrogarse por tres meses más, es decir, hasta el 11 de abril de 2022. En seguida vendrá la fecha del nuevo plebiscito que, de acuerdo con información señalada en Gob.cl., “Aproximadamente 60 días después (agosto de 2022 aproximadamente): Plebiscito para aprobar o rechazar nueva Constitución”.

El relator deportivo de radio Minería de los años setenta, Carlos González Márquez, comenzaba así sus relatos deportivos: “Todo listo, todo dispuesto ya. Esto comienza, señores”. Pues bien, esto también comienza señores aquí, con las dudas e incertezas que la sociedad sabe porque nadie es Tiresias para ver qué pasará realmente, al margen de las buenas intenciones. Solo se sabe que una nueva Carta Magna comenzará a ser discutida y redactada, y que los mismos de siempre ya se están postulando. El Plebiscito viene con letra chica en la Constituyente. Léase políticos hambrientos de poder para conservar sus impúdicos beneficios.

Nada más se sabe.

Me parece.

 

Imagen portada: Lugar de votacion: Estadio Nacional de Santiago – Chile – Autor: Carolina Moya

 

 

 

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Alejandro Carreño

Alejandro Carreño

Profesor de Castellano, Magíster en Comunicación y Semiótica y Doctor en Comunicación. Académico en Brasil y en su Chile natal. Columnista y ensayista. Lleva adelante en Youtube su canal “De Carreño a los libros”, donde aborda temas de Literatura, Educación y Cultura.