Gino Tunessi es un ejemplo de la dedicación y constancia que caracteriza a los artistas uruguayos que no forman parte del mainstream.
Actualmente radicado en La Floresta donde opera un estudio de grabación y villa musical (La Cúpula), el próximo sábado 18 de diciembre Gino celebra sus 20 años de carrera con un show que recorre su discografía completa, y lo reúne en el escenario con varios de los músicos que lo han acompañado a lo largo de los años.
En ésta entrevista, conversamos sobre ese show y sobre todo lo que conlleva sostener un proyecto independiente en Uruguay.

–Hace aproximadamente un mes entrevisté a otro músico que celebraba también sus 20 años de carrera, y empecé la conversación citando esa archiconocida frase que dice “20 años no son nada”. Y le pregunté cómo había interiorizado él todos esos años vividos por y para el arte. Y él me respondió que sentía que eran todo y nada a la vez. En tu caso, ¿qué balance realizarías?
–Son 20 años que parecen mucho más. Cuando empecé a promocionar éste show que vamos a hacer el 18 de diciembre, le quise buscar la vuelta para no recurrir al slogan de los 20 años, y terminé refiriéndome a los “7300 días después”. Porque sí, la verdad que son un montón de cosas vividas. Y esto es una celebración de todos esos días.
–En estos 7300 días publicaste un total de nueve discos, incluyendo uno que es doble (“Silencio Universal”, el más nuevo). También has girado por diversos países, la música te ha llevado a Inglaterra y a España. La música te brindó todas esas felicidades que son las que uno lógicamente procura encontrar cuando decide dedicarse a ella.
Pero viendo la contracara, ¿qué otras cosas te trajeron estos 7300 días que no preveías o esperabas?
–Muchas. Muchas calenturas, porque obviamente cuando uno quiere defender algo que no está en boga cuesta todo mucho más. Yo soy un artista old school, chapado a la antigua. Y el mundo se está modernizando, y yendo para un lugar en el que yo no tengo mucha cabida. Y eso te hace quedar sin público, sin recursos y sin lugares para tocar. Y eso te genera dolores de cabeza. Son cosas que te tumban. Pero a su vez, hacen que te levantes y le busques la vuelta a lo que querés hacer. Y eso está bueno.
Pero yo no concibo otra cosa para mi vida, es mi misión en el planeta con el tiempo que tenga. Y debo hacerlo no matter what, sin importar qué.

–Cuando ves un compilado retrospectivo de una banda, es raro que haya un balance o equilibrio en la lista de temas incluidos. No todos los discos están representados con igual número de canciones. Por ejemplo, hay una o dos del disco debut, varias del disco más vendido, una o dos del más reciente, y un par de descartes y rarezas. ¿Cómo se aplica ésta lógica a la lista de canciones de tu show 20 aniversario? De los nueve discos que tenés editados, ¿cuál va a tener más presencia esa noche?
–Hay varios discos que han tenido un poco más de repercusión, como “Lengua Materna” en el 2013. De esos discos hay varias canciones. Y después hay un popurrí de temas en inglés, que provienen de mis primeros álbumes.
Principalmente, esto es una celebración que quiero compartir con amigos músicos. Van a haber invitados y reencuentros, incluyendo uno con Demián Caula de Tupakamaru, con quien compartí varias experiencias, y vamos a tocar juntos después de mucho tiempo. Esto va de la mano con la reedición de “De Mientras”, un disco de Tupakamauru que justamente cumple 10 años, y porque creemos que es un disco que merece un lugar mejor es que vamos a hacer una edición aniversario. La idea es embellecerlo con algunas cosas que puedan hacerlo sonar un poco más actual, pero conservando siempre la esencia.
–Hablemos de tu labor como productor. ¿Qué buscás que se destaque en las obras grabadas en tu estudio, sean tuyas o de otros?
–Creo que no hay que perder la belleza de la vasta biblioteca de la historia de la música. Soy un fiel enamorado de la buena música que se ha hecho en décadas pasadas en varios lugares del mundo, y Uruguay es uno de ellos.
Entiendo que viví una especie de mixtura, tuve la suerte que siendo muy chico fui influenciado por muchas cosas a la vez, crecí con varias vías musicales al mismo tiempo. Y mi impronta como productor es esa, llevar ese valor al mundo de hoy, que es todo como más tecnificado, y se está perdiendo el humanismo. También busco emular de alguna forma con las grabaciones digitales lo que se escuchaba en los vinilos. Si bien las tecnologías son distintas, se puede emular de muchos modos. El método de grabación y el ambiente inciden mucho, el estudio que yo tengo hoy en día en La Floresta fue pensado de esa manera.
–El nombre de por sí ya es muy gráfico, “La Cúpula Estudio y Villa Musical”.
–Exacto, se apunta a eso: a rescatar lo bueno de épocas pasadas, y llevarlo al día de hoy, con los elementos modernos
–¿Qué artistas han pasado por La Cúpula en éste 2021?
–Últimamente están grabando el cantautor y percusionista Guille Barrios, Daniel Bertolone con su Expreso Groove, Cosmos que es un artista en auge…. Hace poco estuvo también Hugo Fattorusso grabando algunas cosas con nosotros. Hemos tenido la suerte de compartir cosas con muchas personas muy talentosas en éste estudio en La Floresta. Y en el estudio que tenía antes en Montevideo (5to Piso Records) grabaron bandas como Tupakamaru, y los Thompsons, donde tocaba Andy Barreiro… también grabaron artistas como Dani Umpi, y Papina de Palma.
La única cuestión es que a veces cuesta llevar a la gente, es el problema que tenemos siempre con el Uruguay centralizado.
–Y es una lástima, porque en nuestro país las distancias no son tan grandes, se debería poder hace cosas en conjunto, y lograr una convocatoria más que respetable con un esfuerzo básico.
–Sí, la gente que viene de afuera no entiende cómo a un montevideano le cuesta recorrer 50 kilómetros. Hay extranjeros que viajan dos horas para trabajar. El mundo se mueve a otro ritmo, y acá aparte seguimos centralizando todo en Montevideo, y los pequeños emprendedores de la industria musical somos los que vemos las consecuencias.
Y termina siendo prácticamente todo a pulmón, y por amor a lo que hacemos. Lógicamente hay un rédito económico, pero se vuelve muy difícil todo. Es parte de la idiosincrasia y la cultura que está instalada. En mi caso que me mantengo como artista independiente, tomarme un ómnibus y hacer ruta es muy natural.
–¿Qué pensás que te depara la música en un futuro? ¿Qué cosas sentís que tenés para dar todavía?
–Siempre voy a seguir haciendo discos, lo tengo más que claro. Y siempre voy a seguir ayudando a los demás a realizar los suyos, esa es mi visión en la vida. De puertas para adentro, te puedo decir que es en el estudio, esté en el lugar en que esté. Y de puertas para afuera, es presentar los espectáculos que tenemos, sea proyectos propios o tributos que movemos y colocamos sobre todo en el interior, que es donde trabajamos mucho.
Hay todo un mundo afuera de Montevideo, pero como te decía acá está todo centralizado, y se forma un verdadero monopolio. En ningún otro país del mundo pasa esto, vos vas a otros lugares y tienen 2 o 3 ciudades que generan movidas. Y hay que quebrar con eso, Quiero creer que en estos últimos años he aportado mi granito de arena para salir de esa monotonía. Yo hace mucho no toco en Montevideo, y el show de éste viernes de hecho es en Atlántida.
–Te pido por último que invites al público a éste show 20 aniversario.
–Los invito a todos el 18 de diciembre al Índigo Atlántida, yo siempre hago la broma de que son “entradas inagotables”, la entrada es libre, la idea es disfrutar y hacer una previa del verano con toda esta banda de músicos, los esperamos para un recorrido de 20 años en la música, donde va a haber un poco de todo.






































