Hugo Fattoruso y Albana Barrocas de HA Dúo

Entrevista a Hugo Fattoruso y Albana Barrocas de HA Dúo

Japón no está tan lejos

 

Cuando hablamos de Hugo Fattoruso nos referimos a un integrante de una las familias musicales más importantes e influyentes de Uruguay, y ampliamente reconocida y respetada en otros países también. Dueño de un talento y una capacidad compositiva enormes, integra aún muy joven ese supergrupo Hot Blowers, para ser años más tarde, en la década de los 60´s pionero del rock rioplatense con Los Shakers. Ya en los 70´s, conformó ese inmenso proyecto musical de fusión de jazz, candombe y rock llamado OPA, cuyo alcance a nivel de influencia en músicos posteriores es inconmensurable. El curriculum artístico de Hugo es inmensamente rico en colaboraciones con otros destacados músicos, tanto uruguayos como extranjeros, larga sería la lista, integrando unas cuantas agrupaciones más, como Barcarola, Grupo del Cuareim, Los Pusilánimes, La Escuelita, Trío Fattoruso, Rey Tambor y en los últimos años Dos Orientales y HA Dúo, entre varios otros. La influencia sobre otros músicos, y la admiración y respeto por parte de colegas de diversas partes del mundo, hacen de Hugo Fattoruso una figura central de la música nacional de las últimas seis décadas, y un excelso embajador uruguayo en cualquier escenario del mundo.

Albana Barrocas es una joven y destacada multiinstrumentista, percusionista, baterista, compositora y arreglista uruguaya, quien, siendo bastante más joven que Hugo, posee ya un rico bagaje musical, en participaciones y colaboraciones con diferentes proyectos musicales, los cuales incluyen a Hugo como en Quinteto Barrio Sur, Hugo Fattoruso y Barrio Opa, Abuelos y Nietas, Cuarteto Montevideano, su colaboración en el proyecto Dos Orientales, además de otros como MagikaSoul, Zumbido de Taos, TCB, Elefante (donde fue baterista hasta el 2018), y así también como con su proyecto personal Individrum. Ambos músicos conformaron la dupla HA Dúo en 2013, y desde entonces, y con tres discos editados, Fattoruso y Barrocas han desarrollado su talento y creatividad musical en los más diversos ámbitos, en unos cuantos países del mundo, con especial énfasis en el Japón, llevando un espectáculo que combina muy bien lo eléctrico y lo acústico, en el cual ambos músicos ofrecen una infinita gama de colores y texturas musicales. Con motivo de la presentación de “2020”, el tercer disco de este dúo, los entrevistamos para este portal.

 

“Pensamos música casi todos los días”

 

Hablennos acerca de este nuevo disco de HA Dúo, ¿Cómo lo definirían musicalmente? ¿Cómo se produce la idea y la posibilidad de editarlo en vinilo y en Japón?

Hugo Fattoruso: Este material inédito fue grabado y existe ahora en vinilo gracias a la invitación que nos hizo nuestro amigo Tokyano Tetsuro Muraki, que es fan de nuestro dúo con Yahiro Tomohiro con quien formé el proyecto Dos Orientales y de nuestro HA Dúo también. Lo definimos musicalmente como parte de nuestra evolución en materia de composición y propuestas… Nuestro dúo es muy inquieto en esos dos sentidos…

Albana Barrocas: Fue uno de los trabajos que nos mantuvo ocupados en los últimos meses, tanto a nosotros como a Gerardo Alonso, quien se ocupó de la mezcla y la masterización, entre marzo y junio aproximadamente…

 

En tu caso Hugo, ya habías desarrollado paralelamente a HA Dúo un proyecto con otro músico japonés Tomohiro Yahiro, en ese dúo que armaste llamado Dos Orientales, con la colaboración también de Albana, ¿cómo se fue dando ese vínculo con la cultura japonesa?

H. F.: He tenido la gran y buena fortuna de cruzarme en la vida con Tomohiro Yahiro en las dos primeras veces que viajé a Japón, que fue con Djavan, en 1985 y 1986, ahí lo conocí a Tomohiro, y las restantes dieciocho veces fueron giras con él y diferentes músicos como Segi Takamasa, Mio Matsuda, Obata, Kazuo Yoshida y algunos más… Este año con la situación mundial conocida, esto se cortó, y hubiera sido la 14ª gira consecutiva de Dos Orientales por Japón. Las giras cortas suelen ser de tres semanas, y las largas de siete semanas aproximadamente, y siempre tocamos de Sur a Norte y de Este a Oeste de Japón… La sociedad japonesa es una maravilla, la cultura… sin palabras… muy agradecido estoy y estaré hasta el fin de mis días con ese país y su gente… Y también nos encontramos planificando para el 2021 esperando que sea posible retomar pronto todo esto…

A. B.: Creo que con cada viaje, vas conociendo escenarios, gente, pueblos, ciudades… se crea un vínculo más cercano que si viajaras como turista, porque terminás interactuando con los organizadores, los técnicos, las personas que te compran un disco, con el que tiene un puestito de comida, ya sea intentando hablar su idioma o con señas. Generalmente nos quedamos en un barrio de Kanagawa (cercano a Tokyo) llamado Mizonokuchi. Hay un «yakitori» bien chiquito en la calle, una especie de carrito uruguayo pero vende unas brochette de pollo, ya fuimos varias veces, la cosa que cuando pasamos y está abierto, lo saludamos desde lejos levantando la mano… un japonés no hace eso… Este vínculo se lo agradezco de por vida a Hugo, Tomohiro Yahiro y Atsuko Kai.

 

¿Qué diferencias o similitudes encuentran en este tercer disco de Ha Dúo “2020” respecto a los dos trabajos anteriores, “Neo” (2013) y “Canciones y aéreos” (2015)?

HF.: Mmmm… realmente no tengo una respuesta “sólida” para eso, pero te digo que la diferencia es la propuesta sonora y el estilo y las similitudes son nuestros trazos más reconocibles…

A. B.: Pienso que encuentro más similitudes que diferencias… Grabamos en nuestro estudio (HA Studio), hay canciones de una toma y canciones donde grabamos más de una vez. Como diferencia quizá, que lo terminamos en otro estudio, el de Gerardo Alonso, que su formato será vinilo y que los anteriores son CD y esto es un EP.

 

Este año ha sido y es muy particular en todos los aspectos para toda la humanidad, transitando una pandemia, y con incertidumbre de lo que vendrá, ¿ponerle “2020” como nombre, quiere significar algo más que simplemente determinar el año de edición del mismo?

H. F.: Aparte de la situación y que este 2020 fue el año del desastre pandémico, elegimos ese número a modo de mojón para nuestra historia como dúo… el número en sí es lindísimo y equilibrado estéticamente…

A. B.: Al ser los temas casi todos instrumentales (“De mañana” dice palabras sueltas), no hay un concepto de letra a seguir… “2020” ya habla por sí solo, un año inolvidable para mucha gente…

 

¿Cómo van surgiendo las ideas musicales, y cómo van moldeando y definiendo las composiciones que finalmente se graban? ¿Cuánto hay de improvisación en ese proceso creativo?

H. F.: En cuanto a la música, tocamos, pensamos, trabajamos, maqueteamos casi todos los días, tenemos tal vez un ciento o más de maquetas e ideas, hay partes específicas, espacios para improvisar… pero componemos canciones, éstas de formato popular… casi no hay espacio en esto para improvisar, son así y tá… pero armamos también temas instrumentales donde sí la improvisación forma parte, siempre siguiendo una estructura… no es tocar cualquier nota o golpear en cualquier lado y tá…

A. B.: Siempre tratamos de tener un grabador a mano, ya que la mayoría de las ideas salen de un ensayo o de probar un ritmo o un sonido. Hay mucho de eso en «2020»… Las primeras dos canciones (“Marzo de 2020” y “Sonrisa”) surgieron de un ciclo que realizó la Sala Zitarrosa bajo el nombre “Mi canción, mi escenario” (Nota del editor: era un ciclo de recitales virtuales), donde teníamos que filmar y tocar, mucho no podíamos editar, pero salió bien y quedamos conformes. Luego la canción “Funky febrero” es una caja de ritmo Yamaha RY-30 sonando en un amplificador y Hugo tocando el piano encima, si escucharas solo esa pista, es una grabación de aire, y de fondo hay ruidos de cosas que yo estaba haciendo. Quedó tan buena la idea, que decidimos agregarle batería, un bajo, etc… ¡Gerardo Alonso es un genio! La paciencia que nos tiene por las pistas que le llevamos, lo que hace para que suene como queda… un maestro.

 

¿Qué creen que a lo largo de estos años que han venido trabajando juntos artísticamente en varios proyectos le ha aportado uno al otro, sobre todo teniendo en cuenta la diferencia generacional de ambos, existe una complementación artística? ¿Cómo congenian los dos “backgrounds” musicales?

H. F.: Sí, claro, hay una influencia recíproca… uno “alimenta” artística y creativamente al otro con sus propuestas o ideas, es muy simple… también probamos y probamos… desechamos y guardamos…

A. B.: Mucho aprendizaje mutuo, y que además es continuo… En lo personal espero poder «devolver» algo a modo de agradecimiento…

 

¿Cómo sienten la receptividad de la propuesta artística que llevan adelante por parte de los públicos de los diferentes países en los que se han presentado? ¿Existe alguna forma particular de cada público de apreciar y entender lo que ustedes desarrollan en el escenario, o no necesariamente?

H. F.: Creo que tenemos suerte, puesto que lo que llevamos siempre agrada y para nosotros es algo muy serio, dado que estamos entregando lo mejor que tenemos cada vez y donde sea, y en cualquier escenario… Hay una marcada diferencia que la hace el público japonés, que son más de disfrutar en silencio, prestando atención y entregándose a una compenetración absolutas… Los públicos latinos por así decir, son más bullangueros… a nosotros nos encanta el mar calmo y el agitado, tenés que revolverte en ambos, y la música le gana a todo…

A. B.: No se si es al público uruguayo que le cuesta expresarse, o si tuvimos muy buena respuesta en otros países, pero se siente un poco la diferencia en el aire… difícil de explicar…

 

¿Son de buscar e investigar acerca de nueva música o artistas uruguayos o extranjeros? ¿Viajar tanto genera esa curiosidad estando en otros países? ¿Qué les ha gustado últimamente?

H. F.: Cuando hay algún momento del día libre escuchamos lo que es nuestra pasión, músicas folklóricas y regionales de todo el planeta… Hoy día con internet las posibilidades son literalmente infinitas, pero no nos sentamos a buscar, no tenemos mucho tiempo… el día es muy corto, debería ser de 48 hs…

A. B.: Hay música nueva y vieja hasta por todos lados, y estilos diferentes ni hablar… No retengo mucho nombres de discos y canciones como antes, ahora en mi atención musical le doy prioridad a aprender el repertorio próximo a tocar o grabar… Lo último que estuve escuchando en algún momento «libre» (en CD, algún link, etc.) fueron AFC, Dejanos En Paz, Osaka Galactic Step, Nervosa, Malón, Congotronics de Konono Nº 1, Asian Dub Foundation, Se Armó Kokoa y alguna cosa más… Hace poco vimos de la serie de TV Ciudad «Músicos de Latinoamérica» a Petrona Martinez, impresionante los tambores y la música colombiana… Y no sigo porque empiezo a nombrar estilos, bandas, músicos y es interminable…

 

¿En qué consistirá este próximo espectáculo de Ha Dúo del 7 de noviembre? ¿Habrá invitados en el escenario?

H. F.: No, no tendremos invitados, tocaremos el repertorio que siempre elegimos después de la prueba de sonido, temas de nuestros discos, de antes y de ahora…

A. B.: Lo de siempre pero diferente. Si bien armamos una lista, si el momento sugiere otra cosa, así será… los sonidistas y los iluminadores a veces quedan desconcertados buscando en la lista, preguntándose «¿y esa cuál es?»…

 

¿Cómo sigue la presentación de este disco “2020”, luego del show en Plaza Mateo?

H. F.: Las presentaciones presenciales han disminuido muchísimo en los últimos meses lamentablemente. Es tremenda la situación para millones de profesionales de diferentes áreas, y sin dudas en lo que respecta a la música, es un escenario tétrico, lleno de incertidumbre… Antes de Plaza Mateo, tocaremos el próximo 3 de Noviembre en el aniversario de la Sala Zitarrosa, luego en Salto el 6 de noviembre en la cervecería «Porco Negro «, con Barrio Sur el 11 de Diciembre en MMBox, que no es HA Dúo, pero somos parte, y en el Teatro Solís el 4 de Febrero abriendo la velada para el grupo «Empírico Flamenco».

A. B.: Están las fechas que dijo Hugo, más algunas grabaciones… mucho plan a distancia, no sabés como se irán dando las cosas en estos momentos que estamos viviendo. Viajar es lo más difícil por ahora…

 

 

 

 

 

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Paulo Roddel

Paulo Roddel

Nació e1 13 de octubre de 1977, en Montevideo, Uruguay. Ha publicado poesía y cuentos en revistas y antologías de escritores. Editó fanzines y publicaciones de rock de circulación under en Montevideo (1997-2000). Co-fundó los grupos de poetas 7 Segundos y Seis50, grabó los cds de poesía “Siete Segundos en la vuelta de tu oreja” (Grupo 7 Segundos, 2002) y “Ablación del Habla” (Grupo Seis50, 2006). Ha publicado cuatro libros de poesía Trapos (2004), Palidezco (2010), Ama/zonas (2014), y "El ceño del sueño" (2016). Ha colaborado en los periódicos La Diaria y La República, fue co-redactor de la revista cultural Fango (Premio Fondos Concursables del MEC, 2010-2011), colaboró en las revistas culturales H-enciclopedia, El Boulevard, Revista Ricardo Reis, Revista Vadenuevo, Artesuburbano, Revista Once, Magazine Montevideando, Suplemento El País Cultural, entre otras publicaciones. En 2014 participa de la realización Poetas - Proyecto Cross Media. Colabora desde el 2010 en el portal cooltivarte.com. Participa en ciclos literarios y encuentros de escritores tanto en Uruguay como en Argentina, y como columnista invitado en radios tratando efemérides vinculadas al rock. Como periodista cultural ha entrevistado a numerosas destacadas figuras de la cultura, tanto uruguayas como extranjeras en diferentes disciplinas artísticas. Colabora también en la revista digital Lamás Médula, de Buenos Aires. Es docente de inglés, librero, y actualmente cursa la carrera de Licenciatura en Ciencias Históricas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UdelaR.