El post-punk llegó a Uruguay a mediados de los 80 y fue un poco lo que reinó en ese entonces en el mundillo del rock de acá. Sin vueltas, eran bandas que emulaban los sonidos de allá: Joe Divison, The Cure, y por supuesto, antes, Los Ramones.
Este tema es un mazazo y una catarsis hecha por casi adolescentes. En ese entonces era imposible que en el mundo del Canto Popular, por ejemplo, un artista mandara esta bomba molotov sobre los vidrios del Centro Militar y este escupitajo en la cara de los milicos. Es un acto de valentía supremo. Este “torturador” que aparece retratado casi “ingenuamente” es proferido por el grito (quejido) de un Peluffo que tenía ganas de gritar esto sin importar las consecuencias. Es un tema oscuro y que deja una estela de energía imposible de negar. Es breve, muy breve, lo que le da esa cosa espectral.







































