Rubén Olivera es un aroma exquisito en la música uruguaya. Guitarrista original y sutil lo mismo que su canto, tersura y buen gusto. Este disco es de pies a cabeza una pieza de orfebrería con finísimos arreglos de Sergio Fernández Cabrera que labran todas las canciones. Este tema es digno de lo que digo. Es una especie de toco y luego deriva en una cosa en 3/8 que tiene una llevada como de olas de mar, ese mar que trajo a estos inmigrantes que dice el texto, cruzadas con poemas tanos y gallegos. Uruguay de aluvión, fusión de culturas. El disco es otra cruza. Rubén es un músico que trabaja esas fusiones desde siempre con notable vuelo y sensibilidad.














































