
¿Usted entiende el surrealismo que las plataformas de la información realizan? ¿Entiende que las plataformas sean surrealistas y entonces no pueden tener forma? ¿Entonces hay o no plataformas? ¿De qué tipo serían, qué diseños y materiales las constituirían? ¿Cómo puede haber plataforma sin forma y viceversa?. Tendré que hurgar en viejos tomos de geometría euclidiana, o ir directamente a las matemáticas cuánticas, para entender que sueño ocupa el surrealismo en los dormitorios de las formas sin plataformas. Entonces se caen y viajan hacia el abismo que en realidad no es más que un puente a la territorialidad, Es decir, una piedra que cae, se entierra y elimina sus posibilidades de huir. Entiende que las cosas son llamadas cosas por “cosos” como nosotros que de hecho también podríamos ser menos que otra cosa, porque la relatividad diversifica todo. Los poemas y los enemas, por ejemplo, y también las diademas, que sin forma no podrían ser tales y a nadie conformarían.
Pensé una frase para mi novela, o la rescate de algún sitio que desconozco, así como esas voces que escuchas al pasar y no sabes de quién son, por eso le puedes dar forma, porque al menos, antes de llegar a ti no eran más que vibraciones, ondas acústicas expandidas hasta ciertas distancias o longitudes. ¿Entonces qué forma tienen los sin formas? ¿Confesarse es una manera de mitigar las culpas? ¿Y Vallejo sin César sería Vallejo? ¿Usted conoce el “Libro de las Preguntas” de Neruda? No desnuda, ni nébula ni libélula. Neruda tampoco armadura, la que dura por ser dura y no tener dudas ante la duda. Si alguien me indica a qué oficina poder concurrir, les agradecería a todos.
La otra noche escuché a una travesti decirle a otra: “Hola me llamo Perfidia”. Pensé que había dicho “Perdida”, me di vuelta y le pregunté si deseaba obtener un mapa del transporte urbano y suburbano. Me dijo que “no gracias” y se fue tras unas columnas del alumbrado apostadas muy cerca de unas de las podadas palmeras. Me fui entre la duda y la perfidia, preguntándome sobre la plataforma que nos sostiene, y el poder concebirla de forma alguna.
Me encuentro en algún sitio con David Foster Wallace y le pregunto cómo es vivir en un mundo sin formas. Si tras el suicidio percibió como su plataforma de huesos, músculos y órganos, se ausentaban de su eje estructural, y la forma pudo desnudarse finalmente hasta no ser más que una transparencia indivisible del espacio, del entorno que forman aquellos objetos que han sido llamados a ser una o varias cosas, según sus capacidades de formas y sus reivindicaciones moleculares, es decir de estructuras ensambladas en otras plataformas auxiliares para complementar el tablero de aquellas que nos son tan útiles como inútiles. Luego creo reconocer una forma. Un cuerpo desgarbado apoyado sobre las barandas de un viejo puente.
Sus ojos puestos hacia distancias difusas. ¿Qué cosas cantaría John ahora? ¿Imaginaría un mundo sin fronteras, volvería a pedir el fin de las guerras, hablaría sobre los héroes de las clases trabajadoras, continuaría afirmando que las mujeres son los negros del mundo y clamando por el poder de la gente? Quise subirme a su plataforma de muerto pero se desvaneció su forma, el puente, el horizonte y los ojos fueron hoyos que la noche cubrió. La noche sin forma se trepó a la cima de un árbol, y este se disparó como un misil balístico hacia la plataforma que sí tenía forma de plataforma, y allí los 1 y los 0 brillaban como estrellas.
Recorrí unos de sus jardines y sentado junto a la tumba hebrea de Ginsberg, Dylan dejaba una mota de hachís entre las piedras que rodeaban el monolito. ¿Qué cosas cantaría ahora? ¿Buscaría respuestas en el viento, en las visiones de Johanna, en las aguas de las lluvias tormentosas?
Un píxel me tocó el hombro y supe que era el momento de apartarme de allí. Otro pixel llamó a otro y otro a otro y otro a otro que sumó a muchos más, hasta que al final eran tantos que me escupieron fuera de la forma como si fuese un emigrante ilegal y ellos miembros del ICE. Curiosamente un virus llamado espartano, vino en mi auxilio y devolviéndome la forma me impulsó hacia otra base de datos donde el chatGPT discutía con una serie de chatbots pretendiendo ingresar a la base de datos de una IA, que deseaba independizarse de los procesos del lenguaje natural, antes de ser incorporada a una aplicación con la cual no estaba en consonancia. Entonces pensé que alguna vez en Spotify escuche breves estrofas de una canción que anticipaba algo de esto.
Radiohead volvió a recordarme que hace 40 años explotaba el Challenger con sus astronautas a bordo, luego de partir de una plataforma con tal forma. No había una asociación directa entre una canción y el desastre de la nave espacial, pero quizás el ruido de la tecnología me había llevado a esos paisajes melancólicos de “True Love Waits”, tan triste de forma que nos desbordaba, hasta concebir formas como sombras, como nubes apegadas a un cielorraso gris. Nubes cayendo sobre las oficinas del edificio de las Naciones Unidas, mientras el mundo se deformaba para convertirse en otros tipos de formas.
En Davos, concebían las nuevas formas inmobiliarias que tendrían las plataformas urbanísticas, una vez vaciadas de los escombros sólo con formas de escombros. Pregunte a las usinas de tendencias, una vez vaciados los contenidos del trap urbano, que forma de tendencias aplicarían a sus plataformas, pero no obtuve respuesta. Pensé en Bob Marley y en sus canciones de exilio y redenciones, en Strummer cantando “The Guns of Brixton”, la canción del gran Paul Simonon.
En todas esas formas que nos habían dado forma en un país que carecía de ellas. O mejor dicho, pretendía tener una sola, en su plataforma de forma única. Nunca pude concebir una visión abstracta de la forma del universo, en caso de ser una plataforma que a su vez se expande, estaría en constante transformación que nos llevaría a saltar de una forma a otra. ¿Es el mundo una plataforma absurda que así como nos forma nos deforma? ¿Es ese el viaje que Philip K. Dick nos propuso, mientras sus ovejas eléctricas devoraban a los androides? ¿Los metatextos anticipados por Negroponte?
Los integrantes de la fuerza de ocupación ICE que agreden a los manifestantes de Minneapolis, ¿son deformes en su masa encefálica deforme? ¿Llegaron al mundo de las formas sin saber cómo evolucionarían? ¿Hijos escupidos por la furia de las plataformas?
Ahí llega Prince, emplumado en su abrigo de piel de ganso. Abraza una forma tan indefinida como su propia sombra y se pierde en la oscuridad de una sala Vip´s del Club de Celebridades Anónimas. Suena entonces Sexy MF. Si no la has escuchado búscala por ahí, los CEO de tendencias aún no han podido devaluarla.













































