
Jenny Saville
Venecia, Italia.
Jenny Saville (Cambridge, 1970), sacude Venecia con una pintura monumental en Ca’ Pesaro
Entre las muestras colaterales más impactantes de la 61ª Bienal de Venecia destaca la exposición de Jenny Saville en Ca’ Pesaro.
La artista británica ocupa las amplias salas del histórico palacio veneciano con enormes telas que literalmente dejan al espectador sin aliento.
Saville continúa una línea pictórica heredera de Lucian Freud (Berlín, 1922-2011), y de Francis Bacon (Dublín, 1909-1992), llevando la representación del cuerpo humano hacia un territorio donde la carne, la emoción y la psicología conviven en tensión permanente. Sus retratos atraviesan lo meramente visual para conducirnos hacia una dimensión profundamente humana y emocional.
En sus pinturas aparece también un eco gestual que recuerda a Cy Twombly (Lexington, 1928-2011), especialmente en sus trazos ágiles y nerviosos.
Pero Saville logra construir una voz propia partiendo de una pintura feroz, barroca y contemporánea que dialoga directamente con la tradición italiana y, particularmente, con la escuela veneciana.
La Escuela Veneciana fue uno de los movimientos más influyentes del Renacimiento italiano entre los siglos XV y XVI. A diferencia de las escuelas de Florencia y Roma, centradas en el dibujo y la estructura, los artistas venecianos privilegiaron el color, la atmósfera y la luz. Ese legado aparece resignificado en la obra de Saville, donde la materia pictórica adquiere una intensidad física abrumadora.
La artista trasciende los límites entre figuración y abstracción, entre gesto e informalismo, transformando escenas y emociones contemporáneas en imágenes universales. Sus cuerpos y rostros parecen convertirse en territorios donde actúan las fuerzas internas y externas que atraviesan al ser humano actual.
“Soy pintora de la pintura: carne, cuerpo, retrato, naturaleza humana”, afirma Saville.
La exposición, comisariada por Elisabetta Barisoni y realizada con el apoyo de Gagosian, representa la primera gran muestra integral de la artista en Venecia. El recorrido reúne más de treinta pinturas y dibujos que permiten seguir la evolución de su obra desde comienzos de la década de 1990 hasta la actualidad.
Los monumentales lienzos dialogan con los grandes maestros presentes en la ciudad lagunar, estableciendo un potente cruce entre la pintura contemporánea y el inmenso patrimonio artístico veneciano. La última sala presenta además un ciclo inédito de obras concebidas especialmente como homenaje a Venecia y a Ca’ Pesaro.
Jenny Saville es integrante del grupo Young British Artists y una de las artistas más influyentes del panorama contemporáneo. Formada en la Glasgow School of Art y posteriormente en la Slade School of Fine Art de Londres, desarrolló una obra centrada en el cuerpo humano, especialmente el femenino, abordado sin idealizaciones y desde una crudeza profundamente pictórica.
Influenciada por Peter Paul Rubens, Gustave Courbet y Diego Velázquez, Saville trabaja el óleo con una intensidad matérica donde la carne se transforma en paisaje. Sus figuras monumentales, atravesadas por pliegues, heridas y tensiones, desafían los cánones clásicos de belleza y colocan la vulnerabilidad humana en primer plano.
En 2018 alcanzó un récord histórico cuando su obra Propped fue subastada en Sotheby’s por más de 10 millones de euros, convirtiéndose en la artista mujer viva más cotizada en subasta en ese momento.
La muestra confirma a Saville como una de las pintoras fundamentales de nuestro tiempo y reafirma a Venecia como un espacio donde la tradición y la contemporaneidad todavía pueden convivir sin domesticarse mutuamente. Y eso, en tiempos de arte rápido y consumo instantáneo, ya es bastante.
















































