
El año pasado, Nelson Barceló lanzó el libro “Criaturas del Pantano” inspirándose en el aquel casete mítico editado por el sello Perro Andaluz que se vendió casi boca a boca, que representaba el under y el surgimiento de las bandas Chicos Eléctricos, Neanderthal, Buenos Muchachos, Trotsky Vengarán, La Hermana Menor y Cadáveres Ilustres y que quedó en las manos de aquellas personas que pudieron apreciar ese “ruido”, esa distorsión sonora que comulga a todas estas propuestas musicales y que fue, como cantaba Jaime Roos, el “comienzo de un periplo más hamacado que un tren”.
Yo no sé si ellos ahora son señores de tal y en el Este veranean pero sí hay algo casi oculto, en este caso, no es la hermana y menos el origen pero si la casi pérdida de un registro, una foto, un momento que en alguna mudanza se perdió, se divorció, se rompió en pedazos, y Nelson salió a buscar rearmar esa imagen no sólo con el libro que ya en sí era una tarea , por momentos , imposible porque no se puede volver a ser o estar en un determinado momento pero él no se venció y en su búsqueda, preguntando, investigando, dio con uno de los casetes originales perdidos en la casa de alguien que no tenía muy en claro si efectivamente lo tenía pero sí, y siendo hoy 6 de agosto de 2025, podemos anunciar que Barceló se embarcó en la reedición del mismo y si, vuelve el casete mítico de Criaturas del Pantano y en ese mismo formato: casete.
Hablame de McFly, es Barceló.
El año pasado, Gerónimo Pose (que además de periodista y escritor es uno de los creadores de la banda No Hay Nadie acá que recientemente se presentó en Sala Ducón junto a Tallo y a Mirá Ró) entrevistó a Barceló en el marco del lanzamiento del libro donde se remontaron al inicio de esta búsqueda, hablaron del casete original que en su momento se presentó en Amarillo (que supo ser uno de los sitios más vanguardistas de Montevideo. Era boliche, discoteca y recinto artístico y duró poco más de un año pero fue lo suficientemente relevante para la cultura nocturna montevideana que hasta cuenta con su propio documental) y en esa instancia de presentación del casete, asistió Eduardo Galeano.
Historias de cruces de mundos que , en lo personal, no los veo distantes sino paralelos y además, necesariamente, complementarios.
Cabe también recordar que en la extensa carrera de Barceló, hoy es uno de los co – creadores del podcast “Isla de Encanta” junto con Orlando Fernández (Exilio Psíquico, Buitres) y su hermano Pedro Dalton (Suma Camerata, Chillan las Bestias, Buenos Muchachos, su versión más minimalista con Los Dos Daltons y recordado actor del video “Ojos rojos” de Buitres y que luego con Buenos Muchachos supieron reversionar para el disco de Justicia Infinita).
Isla de Encanta y su propuesta de cruces entre artistas, por momentos inesperado, por momentos – quizás – no, pero la provocación está y es una idea tan vasta que amerita otra nota propia.
Hoy es día de anuncios, otra fecha dentro de ese calendario selecto. Y anticipándonos a este día , buscando democratizar el acceso a la información, a la cultura, a nuestra historia, el eslabón perdido, nos reunimos en Escaramuza para charlar sobre cintas perdidas.
Cooltivarte:
Contame del casete original.
Nelson Barceló:
Sabes que yo creo que también hubo una conjunción de factores, estaban estas bandas, sus propuestas que que quería apartarse del sonido de los 80’s (en ese momento), fuertemente influidos por sonidos de distorsión a lo movimiento de rebeldía y contracultultura de Seattle y el sello Perro Andaluz tiene una mezcla de buen gusto y creatividad que facilita mucho eso de generar una identidad y que creo en la época esa conjunción de Ángel Atienza con Gerardo Michelín, ya que los dos venían de palos distintos y Ángel era más del lado del jazz y Gerardo estaba más emparentado con estas bandas, por haber sido manager de Los Estómagos. Entonces tuvo una cercanía muy grande con esa escena, que era lo poco que había. Existía claramente la propuesta de bandas como La Tabaré o el Cuarteto de Nos que tampoco eran masivos y arriba (en cuanto a convocantes) estaban Los Buitres.

Estas , entonces, nuevas bandas, cantaban en inglés hacían garage, tenían a Andy Adler que era el que hacía el sonido en el boliche Juntacadáveres donde tocaban todas estas bandas y si escuchas a todos, creo que incluso es como muy parecido, estuvo mucho más cerca de estas bandas de lo que fue el resto de de de su carrera.
Cooltivarte:
Trotsky Vengarán pareciera la nota disonante para el escucha, no sólo porque hace ya un buen tiempo que agota entradas en cada fecha y eso significa que conecta con el sentir de muchas personas sino también , quizás, sonoramente.
Nelson Barceló:
Ellos tienen canciones inspiradas en otras propuestas del arte, tienen una canción sobre un un cuento de Horacio Quiroga (Los chanchos salvajes) y otra sobre la temática de violencia y abuso infantil.
Lo alternativo acá no tuvo una pantalla. De hecho, en el 94 es cuando llega MTV acá por los cables y para esa entonces la movida se había disuelto prácticamente. Buenos Muchachos había hecho un impasse, La hermana menor, también y Chicos eléctricos, seguía, Trotsky seguía, pero con mucho cambio de formación.
Digamos que era lo que estaba sucediendo en esa parte en esos primeros años 90.
Cooltivarte:
Más allá de los puntos en común e incluso de los que puedan ser factores que los diferencien, los caminos artísticos seleccionados posteriormente no necesariamente se conjugan pero si creo que el hecho de generar emociones y cuando pasás a generar una emoción en el otro, sea cual fuere esa emoción, ya ahí yo creo que los tenés que escuchar con respeto porque no es sencillo conmover y menos a quienes ni siquiera conocés.
Nelson Barceló:
Eso que decís cuatro, por lo menos 4 de las 6 bandas buscan desde ese sonido el trance (estado alterado de conciencia que puede ser inducido de forma natural o a través de técnicas como la hipnosis o la meditación u otras cosillas). En la escena que tenían lo que buscaban era el trance a partir de la distorsión, a partir de estructuras circulares. Esa creo que era la búsqueda que tenían en aquel momento.
Era algo intencional, mejor dicho, era algo auténtico.
Las bandas que a ellos les gustaban tenían distorsión. Pixies tenía distorsión, Sonic Youth tenía distorsión, entonces creo que sí había mucha influencia, pero si ves la carrera que hizo Andy Adler, que digamos que es como un factor en común de todas estas bandas, y ves que no hay concesiones ni hay una búsqueda de quedar bien con nadie. Todo lo opuesto.
Cooltivarte:
A mí lo que me llama mucho la atención es que en un país a cierto nivel, con cierta pacatería, represión personal como idiosincrasia, igual considero que anteriormente a ellos hubo mucha gente que a nivel letras si se la jugaron mucho y se preocuparon por generar incomodidad pero, quizás, a nivel sonoro sí eran un poco más “amigables” con el oído no acostumbrado a sonidos cuestionadores pero las letras podían hasta ser un aullido desde lo más profundo y ser la representación de la rabia como una voz gutural, el death growl pero no cantado. Estoy hablando de Fernando Cabrera y Eduardo Mateo, entre otros. A veces la distorsión es provocada por lo que las leras te generan mentalmente pero, ¿Cuál es la realidad aquí?
Nelson Barceló:
Ellos habían optado por comunicar desde letras, desde el sonido y hasta la presencia, porque la presencia de ellos no era la de los típicas personas que veías en ese MTV latino incipiente del 94′
y también los unió el dibujo. Pedro (Dalton) era quien sacaba las fotos de los Chicos Eléctricos. Nico Barcia también es artista gráfico, por ejemplo. Además , dalton estuvo muy involucrado con Los Estómagos. Orlando y Pedro, quizás, sean lo más cercano a los eslabones perdidos entre la década del 80 y el 90. Después Andy y Nico Barcia.
Barcia tenía una frase cuando Andy le preguntaba sobre haber tocado en banda de los 80’s y decía “eso no me suma, me resta , entendés”, había una necesidad de desenmarcarse, te decía “nadie quiere jugar con un globo pinchado”. Entonces nadie quería parecerse al rock uruguayo de los 80’s y querían cortar cualquier vínculo que hubiesen tenido con todo eso que sucedía. Y me parece que también esa es como una búsqueda que hay en el caso de “Criaturas del pantano”, que no suena a nada, que se parezca a los años 80’s de Uruguay a nada, es mucho más dionisíaco, mucho más ruidoso y sin un mensaje obvio.
Cooltivarte:
Pero volviendo. Del casete, ¿Qué derivó que además escribieras un libro al respecto?, ¿Cuál fue tu motivación para adentrarte en ese momento?

Nelson Barceló:
Creo que es lo mismo que tenés vos cuando te da curiosidad algo y querés saber ¿por qué es esto?
Pasó que cuando yo vi por la primera vez del casete, lo vi en una aparador, en una pizzería y cuando lo escuché por primera vez me sorprendió mucho esa camada de bandas y después empecé a tener cierta conexión directa.
Tengo un vídeo grabado en un evento en el velódromo con Los Chicos Eléctricos, Buenos Muchachos y creo que fue por el 97 y yo estaba grabando ese video porque trabajaba en una revista que tenía un stand ahí. En un televisor pasaban lo que había sido el show anterior, esa fue la primera que los veía en sí. Era como “qué locura”, estaba más acostumbrado a otro tipo de propuesta estética y ver a las 2:00 h de la mañana del lunes a Nico Barcia con el torso desnudo tocando la guitarra al ras del piso arrodillado y después veías a Buenos Muchachos con toda su oscuridad, con una densidad en el sonido. Que no era la de los principios de la banda y digámoslo. Estaba grabando eso y fue como “pam”, como que era algo que me fascinaba.
Y eso no queda ahí. Hay un registro audiovisual que estuvo perdido durante mucho tiempo pero que a través del boca a boca di con un conocido que vive en la costa que justo me dijo “vení”.
Fui a visitarlo, me dejó revisar su depósito, caja por caja y ahí di con un vhs que lo tenía y fue increíble.
Entonces, algo que estuvo perdido será documental y verá la luz el 24 de agosto el Tacua Noise.














































