Vera Sienra canta a Cabrera. La mejor versión que existe de “Mudanza” (para mí, claro). Sobre un ostinato en 3-3-2 la melodía remeda una cajita musical. Imagino la cajita girando sobre un mueble mientras la casa se va vaciando de cosas y de fantasmas. Navega la tristeza porque esa mudanza describe el hecho de la pérdida, material y afectiva; o el fin de la inocencia y la tremenda aventura de la edad adulta y las vicisitudes de la vida. Vera canta angelada dándole al tema lo que necesita. Ella es un hada que cuenta el texto.
Un texto sencillo pero repleto de hallazgos a “lo Cabrera”: “los botijas tan mirando/pasa gente que saluda/a mi padre saludando”.
El arreglo sobrio (y sombrío) es del autor y una belleza etérea sobrevuela esta versión.













































