Zitarrosa a través de Cabrera y de BALDÍO.
Una bella milonga con un arreglo de guitarras envolvente y refinado. Hay un residuo de “Milonga de Ojos Dorados” en esta canción-lo siento así-, por más que esta sea más lenta y tranquila. El texto tiene la estética personal del poeta Fernando Cabrera: “Al despertar del calor/que me producen sus ojos/todavía está el marrón/marroneando mi contorno”. El salto inteligente de Cabrera es en la última estrofa donde introduce una segunda voz (en terceras) que se transforma en la voz principal (manteniendo la original debajo, cantada por Andrés Recagno). Ese cambio es genial ya que la milonga se abre y da paso al final. Un final perfecto.















































