Darno escribió este tema en 1981, un poco como continuación de “Como los Desconsolados” y lo grabó recién en el disco “El Trigo de la Luna” de 1989. Es un himno, más que una canción. Su melodía es “romántica”, bien podría ser una “schubertiana”, mezclada con David Crosby. No tiene parte B. Esa una sola rueda armónica y la repetición y sus variaciones hacen que el tema vaya “in crescendo”. Cabrera aparece con la voz más rota si se puede- diferenciando los mundos- y ese contraste hace que la canción gane. Cabrera hace de otro “desconsolado” que contrapuntea con la voz principal del narrador. Es una desgarradora balada, llena de amor por el prójimo y la suerte de los desposeídos. Hay un momento cumbre: el Darno cita a sus dos abuelos (suicidas) y a un hermano que no pudo nacer, dotando de más drama al texto. Las guitarras de Aguerre y Da Silveira van creando la trama a las que luego se pliega Cabrera, improvisando armónicamente.
Una de las canciones más emotivas de la historia.













































