El Bocón, el calvo, el titiritero, los fanáticos y los disfrazados de autistas.
El pasado sábado 28 en los 50 estados de Estados Unidos se realizaron manifestaciones multitudinarias hacia el gobierno del “Rey Donald Trump” y sus políticas discriminatorias. En contra de sus diatribas jactanciosas, las violaciones al Derecho Internacional y las disposiciones presidenciales emitidas sin tener en cuenta las consideraciones del congreso nacional. Su visión personal sobre cómo debe de estar organizada la sociedad estadounidense y la geopolítica mundial, lo ha llevado a un punto del que parece estar atrapado, por más que su red social continué insuflando su imagen triunfadora. Las marchas del sábado han sido una más de las promovidas por el movimiento “No Kings”, que promulga que desde que el país obtuvo su independencia del Reino Unido, ha dejado de ser una monarquía. Impulsadas por este, desde 2025 se han realizado en diferentes estados y ciudades más de 3500 marchas y convocado a millones de personas, disconformes con la administración actual y las doctrinas de la MAGA. Diferentes organizaciones civiles y sindicales se han sumado al movimiento, aumentando el cupo de resistencia. De índole pacíficas, las manifestaciones aúnan diferentes estrategias ciudadanas, que van desde carteles, disfraces y canciones, que suman ingenio y creatividad artística de manera desafiante a la estandarización de los “modelos correctos” que promueven las conductas de ultranacionalistas de los republicanos conservadores. El movimiento “No Kings” ha ido sorteando los límites de las grandes ciudades y logrado instalarse en pequeños pueblos y comunidades rurales generalmente conservadoras y adeptas a las políticas trumpistas.
Este se asemeja cada vez más a un bocón dañino, un muñeco roto que salta de un lado a otro a cada contradicción de sí mismo. Putin el calvo listillo con una desmesurada egolatría y alma de carnicero, disfruta de estas idas y venidas que le despejan el camino a tomar a perpetuidad las tierras arrebatadas a Ucrania. Netanyahu es el titiritero que mueve los hilos de Oriente Medio y arrastra a Trump a su antojo, contra Los Ayatolá y sus terroristas islámicos. Esos fanáticos a la sombra de un supuesto mandato religioso, mientras Xi Jinping es el espectador paciente, casi ausente como el más inteligente de los autistas.
El sábado en St. Paul cantó Bruce Springsteen “Streets of Minneapolis”, según diversos medios ha habido a lo largo del país no más de cien detenidos. Un detalle aún a tener en cuenta. En Estados Unidos te puede asesinar la policía de emigración (ICE), pero aún puedes tomar la calle y manifestarte. Algo impensable en Rusia donde como en los mejores tiempos de la Unión Soviética, vives bajo libertad vigilada y palabras secuestradas. Basta con ver el video “Politzek. Los presos políticos de Rusia”, cuya mayoría de las tomas fueron obtenidas de manera clandestina, para comprobar como gestiona y castiga el gobierno de Putín las libertades civiles de sus habitantes. De la que buena parte vive con temor y huye hacia el extranjero, ya que las infraestructuras de los Gulap soviéticos, permanecen inalterables.
En Estados Unidos también gran parte de la población vive con miedo. El miedo que demostraron tener la mayoría de los asistentes en la última ceremonia de los Oscar, quien salvo el actor Javier Bardem nadie tuvo la ocurrencia de manifestarse contra el genocidio de Gaza, o en favor de recuperar las libertades públicas y recordar a Renee Good y Alex Pretti asesinados por gendarmes del ICE.
Hacen falta más canciones y movilizaciones para detener esta guerra sin sentido donde, el petróleo parece ser una vez más la excusa y la extensión de los territorios de Israel para asentar a sus colonos. En medio de todos ellos subyace la población civil del Líbano, los sobrevivientes de Gaza y de todos aquellos otros desamparados a su suerte o desgracia. Los niños continúan muriendo, los médicos y los profesionales de la información. Porque en realidad no sabemos a ciencia cierta qué está pasando, más allá de lo que nos ofrecen las fuentes oficiales. El yudoca Putin aprovecha y recrudece sus bombardeos indiscriminados sobre Ucrania, que por momentos parece no existir, así como tampoco Sudán, mientras pakistaníes e indios no cesan de atacarse unos a otros sobre los márgenes de sus fronteras.
Es difícil escribir sobre esto, se vuelve cansino, repetitivo, uno se asquea de tanta inmunidad, de tanta falta de liderazgo, de perder el eje y confundir el bien con el mal (el secuestro de Maduro, el aniquilamiento de Hamás, los asesinatos de los pobladores de los kibutz fronterizos por parte de estos un 7 de octubre de 2023, la llegada recientemente de un petrolero ruso a Cuba, “por humanidad”….)
Es difícil escribir sobre la razón cuando ésta ha sido secuestrada por un bocón, un yudoca, un titiritero, unos fanáticos chiitas y sunitas, y la paciente espera de un meditador trascendental.















































