
Eduardo í
El paisaje gramatical
Inauguración 9 de marzo de 2025 a partir de las 18 h.
Xippas Punta del Este
Ruta 104, km 5, Manantiales, Punta del Este, Uruguay
Xippas tiene el agrado de invitarlos a la inauguración de la nueva exposición del famoso artista argentino Eduardo í “El Paisaje Gramatical”, quien presentará una serie de obras inéditas y únicas.
La idea de paisaje podría ser considerada más como una referencia estructural, y también un tanto retórica, a un formato, que como una adhesión a un género o modelo de representación específico. En consecuencia, es factible plantear una hipótesis en la práctica de un paisaje de signos, que se comportan según una interrelación más arbitraria y menos direccional que la que se exhibiría en un paisaje más convencional. Al mismo tiempo, estos registros imponen un eco, una alusión, a accidentes geográficos, alteraciones del terreno, profundidades, picos, valles, fugas de la superficie en perspectiva, oquedades, ondulaciones y salpicaduras, atmósferas volátiles o terrosas, todo lo cual apunta a proponer un sistema gramatical basado en lo gráfico y lo gestual.
Sobre un conjunto de lienzos y papeles de diversos tamaños se desarrolla un angustioso contrapunto de tramas, borrones, trazos, derrames, transparencias, superposiciones, texturas, marcas, rastros, restos y salpicaduras. Es el dominio agitado de una terminología tan adicta a las conciliaciones como a los opuestos, donde ofrece a la frágil lectura un territorio de apariencias que actúan como si asumieran una dirección vocalmente nominativa, pero sólo lo pretenden. En una desarmonía de factores tan físicos y táctiles como artificiales y elusivos, las fingidas adherencias a los restos esqueléticos de la referencia proporcionan minúsculos destellos de certeza. Son espejismos en un mundo de objetos visuales que sólo se parecen a sí mismos, mientras pretenden reflejar su semejanza con las infinitas cosas almacenadas en el bazar de lo inexistente.
Tal vez, estos simulacros sin modelo “representan lo que no son” y avanzan únicamente desde las semejanzas, en las derivaciones necesarias para extraer del género apenas lo que requiere su atavío de “falsas apariencias”. Y a la mirada no le queda más remedio que ser cómplice de esta polaridad, donde los extremos tácitos sobreviven a los dilemas de forma y significado, imagen e idea, materia y arquetipo.











































