Este tema cierra el gran disco “Extraños en tu casa” de 1985. Es quizá el mejor tema que habló del hecho más trascendente de la década del 80 que fue la apertura democrática, hecho histórico tremendo, pletórico de euforia, de esperanza y militancia política a full.
Los grandes artistas vinieron al mundo no a divertirnos sino a decirnos las cosas más profundas, a enseñarnos, aunque no les demos bolilla. Esta enorme canción registra de manera dramática aquel momento y todas sus implicancias sociales/políticas posteriores. Leo Maslíah no festeja: piensa más allá. Y este texto es premonitorio.
No festejemos tanto que todavía el Poder está ahí. Y la dictadura no se fue así nomás, por arte de magia. Preguntar al senador Manini. Es una canción increíble con un juego ambivalente entre un compás en 4 y otros ternarios. El arreglo es fantástico y suma pianos y percusiones (¿ecos de la dictadura?) a una guitarra electrizante que es la base. La voz de Leo es tremenda y con dolorosa emoción nos cuenta todo como un cronista atemporal que nos dice qué pasará. Un profeta en su tierra. La letra es de las mejores que se han escrito en la canción uruguaya y su final abierto es una genialidad. Cada vez que la escucho me eriza la piel.











































