
Martín Fierro fue un hacker
Gabriela Serkin presentó Headless en BitBase y abrió una conversación sobre blockchain, inteligencia artificial y cultura digital
En un local de criptomonedas sobre Avenida Callao, una artista visual comparó al Martín Fierro con un hacker y terminó abriendo una discusión mucho más amplia: quién controla las infraestructuras digitales que organizan nuestras relaciones, nuestra producción cultural y nuestras formas de confianza.
El 6 de mayo 2026, Gabriela Serkin presentó Headless. El cryptoespacio, la revolución descentralizada (UDL–Planeta, 2025) en BitBase Argentina, en una conversación junto a la artista visual y gestora cultural Aida Pippo.
La charla no giró alrededor del trading ni de promesas sobre criptomonedas. El foco estuvo puesto en otra pregunta: por qué aparecieron tecnologías como blockchain, qué modelos de organización proponen y qué diferencias tienen con el avance actual de la inteligencia artificial.
Serkin trabaja desde hace años en el cruce entre tecnología, arte y cultura digital. Diseña soluciones de Internet de las Cosas para la industria, investiga ecosistemas descentralizados y dirige Hashtag, muestra anual de artes digitales en la UCA.
“Quería contar cómo la tecnología sale de nosotros mismos.”
Uno de los conceptos centrales del libro es justamente “headless”. Para Serkin, el ecosistema cripto expresa una lógica menos vertical y más distribuida.
“No hay una cabeza. Y mejor que no haya, porque justamente es de todos.”
Durante la conversación aparecieron referencias a los cypherpunks, la criptografía, los primeros debates sobre internet y las formas en que distintas generaciones fueron cambiando su relación con el trabajo, la propiedad y la confianza.
“Es increíble que en 2008 haya nacido una figura mítica con todos sus componentes: el héroe anónimo, los que lo perseguían, la construcción colectiva. Bitcoin sobrevivió porque hubo personas que, pudiendo hackearlo, eligieron corregirlo.”
También surgía una distinción fuerte entre blockchain e inteligencia artificial.
“La inteligencia artificial replica modelos más opacos y centralizados. Blockchain intenta ser distribuida, trazable y transparente.”
Lejos de rechazar la IA, Serkin planteó una preocupación sobre sus efectos culturales: “La inteligencia artificial deja todo igual. Homogeneiza.”
Pippo —organizadora del Premio B·Arte, el concurso creativo más popular del ecosistema bitcoiner— sumó otra inquietud: cómo evaluar obras realizadas con IA sin que la herramienta termine reemplazando el criterio.
Uno de los momentos más concretos de la charla fue la descripción de un proyecto desarrollado junto al Museo de Arte Popular José Hernández: una colección generativa del Martín Fierro tokenizada en Tezos, construida en base a obras del ilustrador Tomás Ditaranto.
Cada estrofa aparece una sola vez y se genera en el momento exacto en que el coleccionista mintea la pieza.
El nombre del proyecto: Un hacker en las Pampas.
“El Martín Fierro fue un hacker. Desafió su momento.”
La experiencia funcionó como ejemplo de una idea que atravesó toda la conversación: blockchain no solamente como tecnología para criptomonedas, sino también como infraestructura para nuevas formas de organización, creación y consciencia.
La charla cerró con una reflexión sobre el rol de los artistas frente a estas transformaciones. “Los artistas crean el futuro.”

Gabriela Serkin es licenciada en Sistemas y artista visual. Diseña soluciones de Internet de las Cosas para la industria e investiga ecosistemas descentralizados como infraestructuras culturales emergentes. Dirige Hashtag, exposición anual de artes digitales en la Universidad Católica Argentina, y trabaja en proyectos vinculados al cruce entre patrimonio, blockchain y cultura digital. Headless es su primer libro.
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