“Las trancas de la cabeza/ la garra del corazón”
Algo del Martín Fierro, de la Pampa, aparece en esta milonga. Pero el arreglo fusiona elementos del tango y de lo afro montevideano. Porque la canción uruguaya tiene muchas puertas y acá queda eso patente.
La milonga es enérgica, dramática y la poesía- sencilla y directa- acumula datos, enumera cosas. “(…) la casa de los abuelos/ el llanto de los payasos/ el pasto de los camellos”. Como que Cabrera toca los tópicos de nuestra vida, de nuestra uruguayez. La música es bien simple y la aparición de Mateo “toqueando” la milonga es sublime.














































