
Después de haber tocado juntos en Argentina el toque de estás bandas amigas se dió en Montevideo.
Ayermaniana es un quinteto argentino que cruzó el río para abrir la noche en la Sociedad Urbana Villa Dolores. Con un set equilibrado y basado en su último disco (muy recomendado) “No quedan días para gastar”, la banda desplegó su poderío y magnetismo a la hora de tocar en vivo. Nos mostraron con sus canciones el amplio abanico de la palabra “rock”, utilizando todos los recursos: el vuelo, en las partes instrumentales, climas con teclados sutiles o aporreados, riff´s potentes y aires de psicodelia.
En temas como Mantra, Las hojas solas se caen, Un árbol, un rayo, Aquellas mañanas, encontramos la esencia de su estilo y el camino elegido musicalmente. Efectivos, poéticos y con muy buen sonido, dejaron a todos los presentes con ganas de más y sobre todo gratamente impresionados a quienes no los tenían en el radar. Eso se pudo ver en los aplausos recibidos. Invitados locales: Fede en la percusión para El Color y “Dinamita” Pereda con la viola flying sumó su destreza rockera en Nadie escucha tus lamentos. Muy buena banda, muy buen toque. Que se repita, ya los estamos esperando. Escuchen sus canciones!!
Ayermaniana: Maxi Leivas en guitarra y voz, Pamela Rudy en teclas, Nico Granado en bajo, Santiago García en bata y Leonel Calo en guitarra.
FILO cerró la fecha con los temas de su (hermoso) disco homónimo. Son terrible banda y van creciendo con el empaste del tiempo juntos, del recorrido y los escenarios. Se suenan todo y el viaje es permanente. Suben, bajan, planean desarticulando toda postura. Lali Gaspari en teclados-voz. Alfonsina y Marcelo Fernández, guitarras-voz. Pancho Coelho en guitarra, Cototo Cuello bajo-voz y Diego Morales en batería, siguen ampliando el público que los sigue y canta sus melodías. El lugar estaba repleto.
En otras oportunidades ya hemos mencionado que la profundidad onírica y sonora de la propuesta es su carta ganadora, y las letras son el as fuera de la manga. Es un viaje (literal) escucharlos. Forman una banda que supo sumar sus individualidades. Todos, con amplio bagaje artístico, aportan desde su lugar una capa de “locura” y talento permitiendo que las canciones nos exploten en la cara, en la piel. Logran transmitir la experiencia de un sonido “FILO”.
El entramado de las tres guitarras que flotan sobre bases contundentes, el pulso vocal de Alfo y Lali, los arreglos… todo es arte y parte de un engranaje sensible, sutil, y repito: las letras hacen el resto. Realmente siguen impactando temas como En subida, Hombre Gris, Sin Voz, Línea de fuego, Respiro, Océano de ruido, Internado… la lista sigue y no decae un segundo, un milímetro. Imposible bajarse del vértigo sensorial en que nos colocan. Son un infierno. Bendito infierno.
Gracias FILO y Ayermaniana por la música.
Salú.
fino.














































