
El alojamiento de datos en servidores de empresas tecnológicas multinacionales (como AWS, Google o Microsoft) reproduce dinámicas históricas que sociólogos y tecnólogos denominan Colonialismo de Datos.
En lugar de extraer oro o plata, el modelo actual extrae información. Las dinámicas principales de este fenómeno son:
Extractivismo Digital: Los datos en bruto (nuestros hábitos, identidades, interacciones y transacciones) son generados localmente pero procesados y monetizados en infraestructuras extranjeras. Luego, nos venden de vuelta esos mismos datos empaquetados como servicios (inteligencia artificial, publicidad segmentada, software predictivo).
Pérdida de Soberanía: Cuando un Estado o una empresa aloja su información crítica en el extranjero, queda sujeto a jurisdicciones externas. Leyes como el CLOUD Act de Estados Unidos obligan a las empresas tecnológicas estadounidenses a entregar datos alojados en sus servidores sin importar en qué país físico se encuentren.
Dependencia y “Vendor Lock-in”: Se abandona el desarrollo de infraestructura y talento tecnológico local bajo la promesa de que la nube extranjera es más barata, eficiente y segura. Una vez que la infraestructura local se atrofia, las empresas quedan atrapadas en modelos de suscripción que no pueden abandonar sin un costo prohibitivo.
Asimetría de Valoración: Existe una tendencia estructural a sobredimensionar la validez de las plataformas extranjeras mientras se subestima y desfinancia a los ingenieros, desarrolladores y proyectos de software libre o infraestructura soberana a nivel local.
La Maldición de la Nube (Adaptación de La Maldición De Malinche)
En la red los vimos llegar
Mis hermanos conectados
Eran los gigantes tech
De la eficiencia esperada
Iban montados en fibra
Como dueños del saber
Con algoritmos oscuros
Y servidores de poder
Se oyó la voz del mercado
De que el progreso ha llegado
Y les abrimos los puertos
Por temor a lo anticuado
Solo el valor de unos cuantos
Les opuso resistencia
Pero al ver sus datacenters
Se llenaron de impotencia
Y en ese error entregamos
Los registros del pasado
Y en ese error nos quedamos
A sus licencias atados
Se nos quedó el maleficio
De alojar en el extranjero
Nuestra red, nuestra cultura
Nuestras leyes, el dinero
Hoy en pleno siglo veintiuno
Nos siguen llegando magnates
Y les abrimos las bases
Sin leer los disparates
Pero si un genio local
Crea un sistema en su tierra
Lo humillamos y lo vemos
Como extraño por su tierra