“SIN RESPETO”, bajo el subtítulo de “Una crisis social” es un libro del filósofo surcoreano Byung-Chul Han.
Publicado en alemán en 2026 y traducido al español ese mismo año.
Byung Chul Han aborda el tema del respeto, y de su ausencia, como una de las razones esenciales que hacen a la crisis social que vivimos en nuestro tiempo.
El respeto se dirige hacia el otro, tener consideración hacia el otro, conocer y reconocer al otro en su otredad.
En su recorrido plantea de qué manera el respeto construye comunidad, cohesiona, establece lazos entre las personas; y por esa misma razón la falta de respeto conspira contra todo ello, alimenta el narcisismo, fragmenta la sociedad, aísla a los seres humanos y produce una expresión autista en las personas, que no registran ni al otro ni a sí mismo.
El respeto no está vinculado al éxito, ni al logro cuantificable; sino que surge de la construcción de un proyecto personal, basado en valores y que debe conjugar con otros proyectos convergentes que dan forma a una sociedad, y generan los amortiguadores sociales para contener a los perdedores del régimen neoliberal vigente.
Obviamente la falta de respeto elimina los lazos sociales, erosiona la cohesión y a los perdedores no se les tiene la más mínima consideración, al contrario, se los humilla y abandona.
La ausencia de respeto alimenta a la sociedad del rendimiento, como una máquina de fuerzas centrífugas que separa a las personas. Lo que la justicia une y reconcilia, el rendimiento lo divide y fragmenta. Cada cual se compara con todos los demás y en esa comparación teme salir perdiendo.
En “Sin respeto”, Byung-Chul Han realiza también un recorrido histórico desde los gestos de cortesía del siglo XVII hasta la desaparición del otro de nuestra era digital, una sociedad fantasmagórica basada en el narcisismo, viviendo los unos contra los otros, sin encontrarnos.
La crisis social ante la ausencia de respeto, también se traduce en crisis política y la consecuente crisis del sistema democrático, en el paso de una orden vertical al actual orden horizontal, que implica el debilitamiento de la autoridad, y la paradójica aparición del autócrata como solución al vacío y la inseguridad social.
O bien, junto al autócrata, el dominio por parte del poder algorítmico que busca ocupar el sitio del que se desplaza a los modelos y la trascendencia, por los influencers y la inteligencia artificial.