El pasado sábado 24 de mayo, la Sala Zavala Muniz del Teatro Solís fue escenario de la penúltima función de Todo lo que explota permanece haciendo ruido, segunda creación escénica del colectivo transdisciplinar Accidente Geográfico, bajo la dirección y dramaturgia de Alejandra Gregorio.

La obra fue presentada del 21 al 25 de mayo, consolidando una propuesta que fusiona teatro, performance y experimentación sonora.
Sumergida en una geografía gélida y hostil, dos personajes –interpretados por Cecilia Placeres y Marisa Riera– convergen en una historia accidental, problemática y fugaz. La narrativa se despliega a través de dos monólogos que dialogan entre sí, en una cuidada escenografía junto a una creación sonora en vivo; generando una atmósfera enrarecida que evoca un posible universo lyncheano de ayer y hoy.
La música a cargo de Agustina Racchi – Gonzalo Rodríguez, y el diseño lumínico de Ivana Domínguez contribuyen a esta sensación de inquietud y extrañeza, que se va entretejiendo en distintos momentos algo absurdos o raros, pero que directa o indirectamente refieren todo el tiempo a nuestra cotidianidad.
Todo lo que explota permanece haciendo ruido continúa la línea experimental iniciada por el colectivo en su propuesta anterior, El mundo ya se acabó un montón de veces, estrenada en 2022 en la misma sala.
Con esta nueva creación, Alejandra Gregorio y Accidente Geográfico consolidan su apuesta por un teatro sensorial y poético, que invita al espectador a sumergirse en una experiencia inmersiva donde cada elemento escénico dialoga con la misma potencia, generando un espectáculo integral.














































