
Co/habitaciones – Activación II
sábado 31 de agosto 2024 y 1 de setiembre de 11 a 18 hs.
Piedras 604
Alejandro Cruz – Mane Insiburo – Sofía Córdoba – Laura Falcón – Fernanda Ramos Monza – Emanuel Veco – Luisa Musso – Bernardo Zabaleta – Ce Vignolo – María Cibils
Co-curaduria – Fernando López Lage

Diez modos de existencia. Diez apuestas a repensarnos, reexperimentarnos en parentescos otrxs y una invitación a fabular juntxs lo que ya nos habita, lo que co/habitamos.
Un canon del arte oficial, nacional, androcéntrico y patriarcal se hibrida en fuga interespecie.
Una niña reactualiza su herida especista en una puesta en abismo que eventualmente no nos dejará indemnes.
Alguien hace un “mix natural de litio con pensamientos” y ese mix reenvía tanto a la depresión y sus fantasmas como a la explotación colonial infantil, el extractivismo y la degradación ambiental.
Alguien elige compartir su cama con amiguxs en un acto de simbiosis de cuerpxs y afectos e indiferenciación sexogenérica.
Un anuncio ilegible da cuenta de cómo somos leidxs desde la IA y nos devuelve una imagen no reapropiable de nosotrxs mismxs.
Criaturas “como conjuntos multiespecíficos compuestos de historias, organismos, minerales, sustancias e hiperobjetos” en “cuerpos-paisajes perturbados” habilitan fabulaciones especulativas que hacen de las mutaciones el único signo posible de futurabilidad.
Especies exóticas implantadas, desde un tráfico de otras esclavitudes, amenazan especies nativas ¿Será necesario una intervención/colaboración interespecie que restaure al menos algo de una coexistencia posible? Y si esa colaboración no tuviese más remedio que recurrir a la violencia y el exterminio ¿desde qué ética in/humana deberemos asentir a ese acto?
Las cianobacterias- seres prehistóricos- hacen posible la vida en el planeta y la ponen en peligro al mismo tiempo, como consecuencia de desajustes producidos por lxs humanxs y sus modos capitalistas de producción y consumo, al tiempo que revelan complejas tramas agroeconómicas a las que Gaia resiste.
Lo liminal pone en cuestión la construcción humana de lo real desde lo no/humano. Abre umbrales hacia zonas de lo indefinible, “la manifestación visual de un ensueño, una experiencia de nitidez variable” con sesgos “que permanecen envueltos en el velo de la incertidumbre”
Una nueva forma de habitar en el Capitaloceno podría incluir vigilancia interna, amigos extraterrestres, metaversing, pandemias, interacción virtual con celebridades y olas de dengue; todo hecho a tu medida y la de tu lifestyle.
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