
El gobierno de Alberto Fernández anda a los tumbos. La crisis económica y social que vive Argentina remece a diario la Casa Rosada, que vive su propia crisis política con los constantes roces entre el Presidente y su vicepresidenta Cristina Fernández, quien no disimula su potestad sobre el Presidente, puesto literalmente en el Palacio de Gobierno por ella (al respecto sugiero la lectura de mi columna “Los Fernández”, publicada en este mismo medio el 1 de diciembre de 2020). La crisis generalizada que vive la Casa Rosada tuvo, como era de esperar consecuencia políticas fatales para el gobierno de Alberto Fernández en las elecciones legislativas del domingo recién pasado. ¿Una derrota previsible la del kirchnerismo? Sin duda.
Y no se debe ir tan lejos para encontrar los antecedentes de este mazazo político que la oposición infligió a los Fernández. Antecedentes electorales que entregaron clara señal de que los argentinos estaban cansados de la ineficacia del gobierno para resolver no solo los problemas sustantivos que viven a diario, sino sus propias rencillas internas que nada más debilitan el accionar del gobierno como un todo. De este modo, los números que dejó PASO (Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias), llevadas a cabo el 12 de septiembre pasado, fueron un claro anticipo de la debacle vivida el domingo por el gobierno. Si bien es cierto, como lo dije en mi columna “Los Fernández en la cuerda floja”, también publicada en CoolTivarte el 17 de septiembre, “las elecciones primarias son una radiografía no oficial de lo que piensa la gente, pues la radiografía oficial llega con las elecciones”, no menos cierto es que “son una señal que no debe despreciarse, sobre todo cuando de paliza se trata y cuando queda tan poco para la prueba final”.
De hecho en las Primarias Abiertas Simultáneas Obligatorias, el gobierno vio cómo sus bonos caían del 48% obtenido en las presidenciales de 2019 a un pobre 31%, a nueve puntos de Juntos por el Cambio, la principal alianza opositora, que obtuvo 40%. Con este resultado el Gobierno perdió 17 de las 24 provincias incluyendo Buenos Aires, la más poblada y cuna del peronismo. De suerte que, con este comportamiento del electorado argentino en las primarias, sí era previsible el resultado de las legislativas. El panorama político venía delineándose hacía mucho tiempo en Argentina, y entregó su primer aviso en las primarias. Y ciertamente, a la luz de los resultados de las legislativas, los Fernández no percibieron la avalancha que se les venía encima o, simplemente, no pudieron detenerla.
Si las primarias fueron un aviso de lo que serían las legislativas, estas son un aviso de lo que serán las presidenciales de 2023. Veamos. En primer lugar, el gobierno deja por primera vez de tener mayoría en la Cámara Alta desde el retorno a la democracia en 1983. En segundo lugar, y de acuerdo con datos entregados por el diario La Nación de ayer lunes 15 de noviembre, computados el 90,59% de los cómputos, Juntos por el Cambio tiene 42,38%, en cuanto que Frente de Todos, coalición de gobierno, el 32,93%. Por su parte, el diario El Mercurio de Santiago, amplía a 98,3% el número de los votos a nivel nacional, con 41,94% para la coalición opositora y 32,90% para la coalición gobiernista. Por último, el oficialismo perdería según estos resultados preliminares, escaños en ambas cámaras. O sea, el Presidente Fernández tendrá que negociarlo todo, como una verdadera feria persa de votos.
¿Qué les espera ahora a los Fernández y su gobierno? Cerca de dos años de tensa espera y mucho trabajo (las presidenciales 2023 están previstas para el 27 de octubre). Lo primero, ser y parecer un gobierno unido, lo que es bastante difícil dado el egocentrismo de Cristina Fernández y su innata condición de patrona de fundo; segundo, volver a encantar al electorado que, aunque volátil como suele serlo el electorado latinoamericano, esta vez dio señales claras de haber tomado un camino ya señalado con las primarias. Por último, saber que, simplemente, deberá negociarlo todo, especialmente en el Senado.
“A los Fernández les espera una dura contienda hasta noviembre y un tempestuoso navegar hasta 2023”. Así terminaba mi columna “Los Fernández en la cuerda floja”, del 17 de septiembre de 2021. La primera parte de la cita ya se hizo realidad.
Falta la segunda.
Imagen portada: La Casa Rosada es la sede del Poder Ejecutivo de la República Argentina. wikipedia.org


















































