Esto fue filmado y grabado en una toma única. Según la leyenda tras esta increíble interpretación- la orquesta estaba en un costado- todo el personal del estudio y los técnicos con Tucci a la cabeza, y hasta los limpiadores, aplaudieron al Mago. No era para menos.
Fue en 1935 en la filmación de “El día que me quieras”. Carlos Gardel utiliza el llanto como modo de expresión, como recurso técnico, para tornar más dolorosa la escena y poder decir ese texto de Lepera. Es melodramático, pero es tan enorme lo que hace, y constatándose en toda su envergadura, el poder y profundidad de su voz, que uno se olvida por completo del recurso. Grande el Mago, tan enorme que ahí en 1935 y ahora en el 2022 eso que hizo es muy difícil de lograr. Es que era un genio. Y punto aparte, la melodía de esta canción compuesta por él, sin palabras.















































