
Hace mucho que no escribo y menos sobre cine, por lo que decidí volver con esta película, que ha sido un poquito controversial para algunas personas, por así decirlo.
Poor Things me pareció una película fascinante en varios aspectos, primero que nada por las actuaciones excelentes de Emma Stone, Willem Dafoe y Mark Ruffalo. También por la música de a ratos hipnótica y su estética surrealista y barroca, que a veces contrasta y complementa al personaje de Bella (Emma Stone), tanto por sus movimientos toscos como sus acertados pero poco “educados” comentarios sobre ciertas situaciones. Pero por sobre todo, en cómo retrata las relaciones humanas, los convencionalismos sociales y cómo los tenemos tan normalizados. Y también los prejuicios, tanto los de la sociedad como los propios, que tenemos internalizados y no siempre lo tenemos asumido de manera consciente.
La premisa de una persona adulta con el cerebro de un bebé rápidamente pasa a ser una metáfora de una persona que ha vivido aislada, que no ha salido a conocer el mundo y está ansiosa de vivir aventuras, y que obviamente tiene una visión idealista del mundo. Pero también tiene una visión pragmática, ya que hay emociones que no comprende del todo, y cosas que desconoce que no se deben hacer en una “sociedad civilizada”. De ahí que su visión de cosas tan tabú como el sexo, termina chocando de lleno con el resto de los personajes. Sobre todo choca con la hipocresía y doble moral, por ejemplo con muchos hombres que dicen querer una mujer libre y de mente abierta, pero cuando ven a una se sienten amenazados porque proyectan en ella sus inseguridades.
Me parece muy importante destacar que en ningún momento se infantiliza las decisiones de Bella, a pesar de que sí nos deja en claro que hay personajes que se aprovechan de su inocencia y de su idealismo en varias ocasiones. Como dije anteriormente, creo que su origen se puede interpretar como una metáfora: no necesariamente su edad emocional se puede medir con la misma vara que a una persona normal. De hecho, una de las cosas que hace especial a Bella es que aprende muy rápido; y a su vez hay varios detalles que nos dejan ver el paso del tiempo, como su cabello que va creciendo a medida que avanza la historia, o el viaje en barco que sabemos que es extenso, sobre todo en el contexto de lo que pareciera ser una versión alternativa de la época victoriana.
Mención especial para la transición del blanco y negro al color cuando sale a conocer el mundo, referenciando a Dorothy en El mago de Oz.
Los conceptos de edad mental, inteligencia emocional y consentimiento están muy presentes en la película, incluso en detalles que parecen insignificantes, así como el concepto de autonomía corporal. También plantea muchos dilemas éticos sobre la vida y la muerte, el suicidio, la crianza y la educación, lo difícil de enseñar ciertas cosas y transmitir amor cuando uno mismo es una persona que está rota y no recibió lo que necesitaba. Sobre la sobreprotección y también el hecho de que algunas cosas las tenemos que aprender por nuestros propios medios, aunque sea difícil y doloroso.
No va mucho tiempo de película cuando Godwin Baxter (Willem Dafoe) menciona que Bella tiene libre albedrío, como una manera de decirnos también a nosotros, los espectadores, que no olvidemos eso. Como mencionaba anteriormente, se puede señalar el abuso de ciertos personajes hacia ella, sin que eso signifique que haya que infantilizar sus decisiones. Sí podemos decir que al principio se aprovechan de ella, aunque no comparto totalmente las opiniones donde se insinúa que es menor de edad. En mi opinión personal y dado que transcurrió un buen tiempo entre el comienzo de la película y que ella decide embarcarse en ese viaje, probablemente su “edad mental” ya no sea la de una adolescente, al menos es difícil decirlo con certeza. Pero eso no quita que evidentemente hay un aprovechamiento, porque es una situación que puede suceder a cualquier edad cuando la otra persona cuenta con más experiencia y tiene malicia. En un caso tan inusual como el de Bella las líneas se desdibujan, y creo que es precisamente lo que la historia intenta plantearnos. Eso nos lleva al momento en que Bella se empieza a cuestionar su relación con Duncan (Mark Ruffalo), y cuando luego se queda sin dinero y se plantea ejercer el trabajo sexual. Como persona que conoce el tema de cerca, aprecio mucho que hayan dado una visión realista, sin romantizar ni demonizar como estamos acostumbrados a ver en pantalla. Fiel a su mentalidad pragmática y libre de prejuicios morales, lo ve como la decisión más lógica: necesita dinero y quiere tener sexo, pero ya no le interesa Duncan. No sólo eso sino que analiza que las necesidades que él cubría, las puede tener cubiertas por varias personas diferentes, en un menor plazo de tiempo, y eso le daría más tiempo para seguir aprendiendo cosas de su interés y seguir expandiendo sus conocimientos, como viene haciendo desde siempre.
Es importante recordar que Bella siempre tuvo dinero para emergencias, y que si lo hubiera deseado se podría haber vuelto inmediatamente a su casa, pero su deseo por aprender es más grande.
Y es otra de las piedras fundamentales de esta historia: vivir todas las experiencias posibles, las buenas y las malas, porque precisamente eso es lo que nos hace humanos. Y entender que si bien las decisiones siempre son nuestras para ser tomadas, siempre van a estar influenciadas por el entorno y nuestras necesidades económicas. Porque entre todas las críticas sociales, también está la crítica al capitalismo. Y por supuesto que también a la monogamia impuesta, al matrimonio y a la cultura de la virginidad y pureza. Obviamente sólo de las mujeres, porque a los hombres se los mide con una vara distinta. Es muy interesante el análisis que hace sobre cómo algunas mujeres tienen internalizado el estigma “puta” y ni siquiera son del todo conscientes de él, y también la idea de que llegada cierta edad ya se deja de ser deseable, o que si a una le interesa mucho el sexo no puede ser inteligente al mismo tiempo. Porque obviamente estos no son pensamientos exclusivos del género masculino.
Yorgos Lanthimos en The Lobster ya hacía una crítica al concepto de “amor para toda la vida”, y reconozco que aún tengo en mi lista de pendientes ver The Favourite.
En conclusión, me gustó mucho ver una película donde se habla de todos estos temas con tanta naturalidad, y por supuesto que me sentí identificada de a ratos. Bella Baxter es una mujer que jamás se cansa de aprender cosas nuevas y de seguir evolucionando, y no tiene problemas en decir lo que piensa. Y no es una víctima, sino todo lo contrario. Es maravilloso ver toda su evolución, y no me imagino a otra persona que no sea Emma Stone para darle vida a este personaje. (Dato no menor, ella además de actuar participó en la producción de la película y tomó decisiones en cuanto a su personaje, porque quería que su historia se contara exactamente como está).
Entiendo que tal vez para mucha gente les puede resultar incómoda, no solamente por los temas que trata sino por la música, los vestuarios y escenarios con un toque surrealista, los ángulos de cámara, las escenas de sexo, las actuaciones más teatrales… En mi caso era justamente lo que necesitaba, y seguramente la vuelva a ver.









































