La escritora argentina Macarena Moraña nos cuenta sobre los personajes de Ha sido un gusto de Camila Guillot: Los desprolijos del paisaje saben que el viaje es hacia adentro. Pero también saben que en banda la experiencia se magnifica, se expande, brilla, y hasta los ilusiona con que las fugas planeadas, al fin, sean posibles. Las pupilas dilatadas le hacen de espejo a Carla, la voz primera, con vista de caleidoscopio; seguida de cerca por Felipe, Renata, Lara, el Gordo y el Dani, ese que viene a dar el aviso que ninguno está dispuesto a escuchar. Porque adentro, bien adentro, en lo profundo, la música está siempre al palo, el transcurso se alucina y la espiral los mantiene despiertos, juntos, rotos, hasta eyectarlos a un nuevo estadio de lo que ya, entre tanta gira, sería pecado llamar consciencia. Una toxicidad montevideana corre vertiginosa por los sistemas nerviosos y espirituales de estas atomizadas e irónicas comadrejas que avanzan, consumen, cogen, bailan, juegan, odian, transan, hasta el inevitable descenso que trae consigo el riesgo de que algo falle. En esta historia ruge el motor de una montaña rusa uruguaya que grita que ha sido un gusto en clave de amenaza. Un gusto, sí, de tiritos, chelas, fasitos y pasas de uva con corazón alucinógeno. Porque así, y solo así, se puede flashear con que este asunto de andar vivos duela menos.
Narrativa
182 págs.
Sobre la autora: Camila Guillot (Montevideo, 1987). Se formó en arte, diseño, comunicación y letras. Es correctora de estilo, y trabaja también como librera y editora. A principios de 2018 comenzó a tatuar y es lo que hace la mayor parte del tiempo. En 2017 publicó su primera novela, Uruguayan Cannabis World Cup (Yaugurú), y en 2020 participó de la cuarta antología de Pez en el Hielo: #4. Llegaremos a las fronteras.















































