El disco AQUELLO debe ser el trabajo más arriesgado de la carrera de Jaime Roos. Hablamos de la creatividad y el empleo de los arreglos como factor cuasi imprescindible de su cancionística. Los arreglos aquí son fundamentales, tanto o más que la propia composición. Recurre a dos cantantes como concepto del arreglo. La aparición- fantástica- de José Carbajal en el tema que da título al disco es un ejemplo. El disco cierra con esta joya experimental que esconde una cantidad de códigos personales del autor.
En Ámsterdam, las cosas no funcionaron bien y las penurias fueron demasiadas. En el texto de esta milonga está reflejado eso: “no me digas buenos días/ si no pago la comida”. La canción tiene una original concepción. Rítmicamente es una “milonga”, pero atravesada por Beatles, Cage y por el folclore rural uruguayo (Zitarrosa), todo eso junto. Hay un misterio implícito en las voces de la soprano, de las cintas que aparecen sobre el final, del arreglo como una maquinaria fantasmal. Es un ejercicio cuasi concretista. Y de un alto refinamiento, como todo el disco.














































