sujetos - cultura y política

Entrevista a Alejandro Gortázar de Sujetos Editorial

Sujetos.uy comenzó como un blog sobre artes, humanidades y ciencias sociales creado en marzo de 2011. En ese espacio se fueron publicando textos originales, y otros que ya han aparecido en otras partes. La idea siempre fue difundir, reunir información dispersa, opinar, investigar y escribir.

Desde ese punto de partida, su creador Alejandro Gortázar, fue sintiendo  la necesidad de que el espacio comenzará a divulgar y producir textos de investigadores, escritores y otros colectivos, lo que desmbocó en sujetos.uy como un proyecto editorial.

De todo esto conversamos con Alejandro en la siguiente entrevista.

 

«En el futuro próximo quiero trabajar en cómo hacer interactuar la página con la editorial y empezar a elaborar distintos tipos de contenidos, no solamente libros o publicaciones en papel»

 

-¿Cómo y por qué surge sujetos.uy?

-Empecé con un blog en 2011 sin intenciones de “monetizarlo” como se dice ahora. Más bien todo lo contrario. En principio lo usé para difundir mi trabajo académico y periodístico (las notas que me publicaba la diaria en la sección cultura, en aquel momento dirigida por Gabriel Lagos y Gonzalo Curbelo). Pero casi al mismo tiempo me fui interesando en publicar textos de otras personas. En ese tiempo con la revista Caras & Caretas salía Tiempo de crítica. Le pedí algunos textos a su editor, Sandino Núñez, y también a María José Olivera y a Gabriel Delacoste. Estoy muy agradecido con ellos por ese gesto que tuvieron porque a partir de ahí el blog empezó a tener más lectores y lecturas. Me fui entusiasmando con esa modalidad, y empecé a pedir textos a otras personas (la lista es larga pero quisiera nombrales: Hekatherina Delgado, Pablo Márquez, Federico Giordano, Martín Palacio Gamboa, Ricardo Klein, Pablo Armand Ugón, Jorge Fierro, Verónica Pérez Manukián, Gabriel Chouhy, Julio Pereyra, Mathías Iguiniz, Jorge Bustamante, Hebert Benítez Pezzolano, Graciela Leguizamón, Manuel Barrios, Andrea Guerra, Soledad Mocchi, José Arenas, Enrique Foffani, Gustavo Remedi). Aunque la idea fue cambiando y adoptando distintas formas, creo que sentía la necesidad de armar un espacio para divulgar y producir textos, abrir el espacio a investigadores, escritores y colectivos con propuestas interesantes, articular el trabajo académico con la divulgación y sumarme al campo cultural con un proyecto que le resultara interesante a más gente.

 

-¿Cuáles son los intereses del proyecto?

-Cuando empecé estaba muy metido en la Dirección Nacional de Cultura, y por eso se me ocurrió ponerle esa “bajada” al blog: cultura y política. El cruce era un paraguas enorme, pero digamos que me permitió meterme con distintos discursos y problemas: la crítica literaria y cultural, el arte callejero, la cultura digital, las políticas culturales, la creación literaria, afrodescendencia, racismo, y últimamente, el panorama actual de la edición en Uruguay. Una “mezcla de rarezas”, como nos describió la cuenta de Salvadora Editora en Twitter (de Leonor Courtoisie y Diego Recoba).

 

+¿En qué momento entienden se encuentra el mundo editorial nacional?

-Es nuestro primer libro, pero como “recienvenido” lo que veo es una gran heterogeneidad: las multinacionales, cada vez más concentradas, las editoriales nacionales grandes y una heterogeneidad de proyectos editoriales de menor escala. Un proyecto que me seduce mucho por lo que plantea es el colectivo Sancocho, porque es una experiencia colectiva en la que veo una búsqueda de alternativas al mercado masivo. La propuesta de Salvadora Editora en el Museo Zorrilla y todo el proyecto, que movilizó autoras contemporáneas, archivos de dramaturgas, una exposición, me parece un búsqueda de producir contenidos muy productiva. El libro no es lo único que se puede hacer. Pero es una pregunta difícil de responder no solamente porque es nuestro primer libro, sino porque no hay cifras claras de la industria. Hubo dos estudios de cara a crear una cuenta satélite en cultura que medía el impacto del sector en el PBI y daba cuenta de sus dimensiones y de los números que facturaba, pero las autoridades abandonaron el intento. A eso hay que sumarle una institucionalidad débil, los cometidos del Instituto del Libro fueron trasladados al Archivo General de la Nación en 1996 y se diluyó. Habría que revisar la Ley del Libro de 1987 y una Ley de Derechos de Autor que no tuvo grandes cambios desde su promulgación en 1937. Llegó la hora de trabajar en leyes acordes a estos tiempos. Creo que hay cosas grandes para pensar y hacer, y que es necesario articular el mundo editorial con los problemas del resto del sector cultural también.

 

-¿Qué autores u obras están apoyando en estos momentos y por qué? ¿cuáles son sus proyectos de futuro?

-Elogio del Maracanazo es nuestro primer libro y es de un autor chileno, Víctor Hugo Ortega. Es un libro de cuentos que generan ambientes, que cruza autobiografía, escritura periodística y ficción. Quise que abriera una colección (Mitológicas) que pensé como un espacio para trabajar artísticamente con los mitos de las sociedades latinoamericanas. Me gustaría darle una impronta latinoamericana a la editorial, publicar autores de afuera. Creo que puede aportar algo a seguir estimulando los diálogos que ya existen entre los actores culturales de distintos países de la región. A su vez en el futuro próximo vamos a tener una línea de trabajo en artes visuales con Alejandro Cruz y ya tenemos planes para publicar un par de ensayos, siempre con la misma intención de aportar nuevas firmas y perspectivas al campo cultural. En el futuro próximo quiero trabajar en cómo hacer interactuar la página con la editorial y empezar a elaborar distintos tipos de contenidos, no solamente libros o publicaciones en papel.

 

-¿Cómo se maneja sujetos.uy en cuanto a su gestión y administración?

-Desde el comienzo la página se sustenta en el trabajo voluntario propio y en la colaboración, también voluntaria, de otras personas. Eso es algo a lo que le dí muchas vueltas el año pasado. La editorial es el primer paso para salir de esa forma de generar contenidos que venía practicando. No sé si vamos a vender publicidad, a buscar fondos públicos o privados, o a depender solamente de los lectores y las lectoras. A mi me gustaría llegar a conformar una cooperativa con más gente para producir, y eso está en el horizonte, ahora estamos reconociendo el terreno, aprendiendo y ensayando.

 

-¿Qué perspectiva ven en este contexto para lo editorial, teniendo en cuenta la nueva gestión de gobierno y el marco de la crisis por el coronavirus?

-El fin de semana pasado Brecha publicó una nota de Leonor Courtoisie sobre el sector editorial en el marco del COVID-19 y el panorama es complejo, con pérdida de fuentes laborales y muchas dificultades para la venta de libros. También se coincidía en la necesidad de algunas políticas estatales para el sector. En la nota se informaba sobre las conversaciones entre la Cámara del libro y la Dirección Nacional de Cultura y la posibilidad de crear institucionalidad. No tengo muchas expectativas con eso, ojalá se avance en algo al menos en el plano institucional. Y quiero creer que se van a buscar soluciones que comprendan la heterogeneidad del sector. En sujetos.uy publicamos una entrevista de Manuel Barrios con Daniela Szpilbarg, una investigadora argentina que hizo un informe del sector en Argentina en el marco de la pandemia y además de los efectos negativos, hablaba de que muchos proyectos comenzaron a re-pensarse como productores de contenidos digitales. A mi me gustaría avanzar en ese sentido en los próximos pasos, sin abandonar la versión física.

 

 

 

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Mauricio Conde

Mauricio Conde

Nació en San José el 23 de mayo de 1983. En 2010 conoció a Federico Meneses, impulsor de óbolo cultural y más tarde de cooltivarte.com, y se incorporó como co-director y editor responsable de ese medio digital. En COOLTIVARTE también redacta y diseña artículos, entrevistas e información sobre el quehacer artístico y cultural existente en el país. Siempre curioso por seguir aprendiendo elementos vinculados a la cultura, el arte y la educación.