
Objetos sin especificar
Fernando López Lage
Curaduría: Alejandro Cruz
Este viernes 4 de agosto de 2023 se inauguró la muestra Objetos sin especificar de Fernando López Lage, en el Museo Blanes.
En el texto curatorial se lee:
“Objetos sin especificar” El No-nomenclator Las certezas en las que aparentemente habitamos, el arte las bifurca y genera otras formas de concebirlas. La forma de producir de López Lage es un ejercicio casi autómata que bucea en un universo donde es pintor. Visualizó que tenía que serlo, pero para llegar a desplegarse tratando de recorrer todas las aristas descubrió otras bifurcaciones. Secularizarse de los marcos normativos de una sociedad eurocéntrica es una tarea que lo ocupa y desde dónde piensa, crea y produce.
La posición decolonialista y antirracista que adopta está plasmada desde diferentes territorios aunque a veces no se hagan tan evidentes en una lectura rápida de su obra. Aborda el color como punto de partida para reflexionar acerca de lo marginal, lo no normalizado. Intenta interpelar y desmantelar la estructura moderna en el arte.
En esta muestra esa ingeniería conceptual del color migra a objetos los cuales no gozan de especificidad alguna, el espectador podría referirse a ellos de cualquier forma y volverse un agente de un nomenclátor, casi siempre se vuelve una urgencia el acto de nombrar o etiquetar algo. Afortunadamente tenemos el arte y su carácter polisémico que nos brinda la posibilidad de acuñar infinidad de significados y conceptos.
Paralelamente su inquietud de formación y de espectador permeable de su tiempo lo lleva a ir generando un timeline personal y también a su vez, un timeline de parte de Uruguay a través de como dice el artista “mini anarchivo de libros que colecciono que fue parte de un proceso de derivas personales.”
Devienen en pinturas de tapas de libros dónde en principio supo tomar conocimiento de ellos y luego devuelve en un enciclopedismo a su manera, color, forma y síntesis. La incertidumbre es algo que a la hora de generar este mapa relacional entre las obras de ésta muestra se vuelve tensión y empieza a cobrar un sentido que funciona para describir parte del universo del artista. Aquí se abandona toda la fé en la especificidad.
Por su parte, López Lage dice en un texto:
“Alguien me pregunta si las piezas de Objetos sin especificar son escultura o pintura, y le respondo que técnicamente son objetos porque son de madera pintada y se ubican en el espacio. Pero pienso en estos objetos como pinturas, porque se refieren a la historia de la pintura y también a la de la escultura, a la historia del ready-made.
En realidad estas obras podrían verse como cosas no contradictorias, desde ese punto de vista los objetos no son necesarios, o necesariamente esculturas o pinturas o instalación u objetos, son solo objetos contingentes.
Las cubiertas de los libros pintados, se degeneran en pinturas.
El diseño de sus tapas configura una forma pictórica que por una contingencia deja de ser la tapa de un libro y deriva en una nueva categoría. A su vez ese mini anarchivo de libros que colecciono fue parte de un proceso de derivas personales. Mientras camino por la Feria de Tristán Narvaja entre la zona de los libros, elegía desde el impacto de sus formas lo que me llamaba la atención. Luego me di cuenta que se configuraba un relato que aludía a lo fundacional del Uruguay moderno, pero que ese relato estaba alterado por las afectaciones que le otorgan mi persona.
Un vicario que le suma a esa data la mirada fragmentada del mito fundacional uruguayo, ya que también se filtraban para interpelar, textos muy ajenos a lo uruguayo.
Todos los objetos de la muestra se combinan para ser objetos nuevos, corruptibles, los vicarios somos los mediadores, todos nosotros, otros objetos sensibles, no sujetados y suplentes de las cosas. Las piezas intentan desestabilizar relaciones y esencialismos fijos. Los objetos se esconden unos de otros e interactúan entre ellos a través de algún espectador. La causalidad nos libera del esencialismo binario, las formas no se tocan entre sí, sino que se descomprimen en un espacio común compartido, sala de museo, del que todos están parcialmente ausentes.
Se proporciona así cierta autonomía a los objetos para encomendarse como placas tectónicas entre ellos mismos.
Durante el proceso, los que trabajamos en esta exhibición nos referíamos a ellos como las tapas de libros, el bargueño, las chimeneas, los panopticones, las pinturas grandes.
La causalidad también es un fenómeno estético, hay muchas alteraciones no humanas en el proceso, una pintura se cuelga en una pared y la humedad hace variar su color o un hongo se simbiotiza dando lugar a otro tipo de obra no humana. Aquello que seguimos definiendo cómo causalidad quizás sea una forma de incorporar arte desde lo no necesariamente humano, un arte de la contingencia de las cosas mismas”
Entrevistamos a Alejandro Cruz, curador de la muestra:
¿Cómo surge la curaduría de esta muestra y cuál fué tu primera impresión?
López Lage es un artista cuyo discurso abreva de múltiples fuentes teóricas contemporáneas: aceleracionismo, ontología orientada a los objetos, realismo especulativo etc etc, ¿qué de todo eso se plasma en estos objetos sin especificar?
Si tuvieras que contarle la muestra a alguien que aún no la ha visto, ¿qué le dirías?
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