Entre el rock y lo divino

Con más de 25 años de trayectoria profesional, Felipe Collarte es, a estas alturas, un reconocido guitarrista y compositor, apasionado por el rock progresivo, jazz y música experimental, realizando siempre sus composiciones desde la conexión genuina e intuitiva. También creador y productor de bandas sonoras en música para cine.
Entre sus logros más destacados, se encuentra su importante participación en el grupo español Ella Baila Sola como músico de sesión durante muchos años, lo que luego le valió invitaciones para grabar y girar con consagrados artistas como Ángela Carrasco, Amistades Peligrosas, Tam Tam Go y sin olvidar una de sus primeras giras compartiendo escenario por Chile junto a Paul Di’Anno, ex cantante de Iron Maiden, posicionándose como uno de los guitarristas de excelencia de su generación.
Recientemente, incursionando en la creación de música para cine, compuso y produjo la banda sonora de “The Callback”, corto premiado con el “Grand Prize” en el 7th Art Awards en Cannes, Francia (2025).
En septiembre del presente año, publica su nuevo álbum de estudio “La Ciudad de los Dioses”, disponible en versión conceptual y track by track que fue masterizado por Mario Breuer, el mítico ingeniero, productor ganador de un Grammy y reconocido por sus prestigiosos trabajos junto a Soda Stereo, Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta, entre otros.
“La Ciudad de los Dioses” es un disco conectado con un especial sonido y una elegante e intuitiva creatividad, explora y desafía sus propios paradigmas musicales, logrando expandir diferentes texturas, poderosas y profundas melodías, épicas canciones y solos.
Para conocer más sobre su obra y trayectoria musical, lo entrevistamos para este portal.
– Presentate artísticamente para el público uruguayo…
– Soy guitarrista y compositor chileno de rock instrumental, navego por estilos como el rock en general pero con fuertes influencias del rock progresivo, jazz y música experimental, pero principalmente soy un apasionado y un loco empedernido por descubrir cosas a través de la conexión con la música y la guitarra. Amo profundamente encontrar la sintonía y la magia de expresar, poder experimentar musicalmente y compartir lo que somos a través de esta hermosa musa, de cada nota y cada canción.
– ¿Cómo empezaste y cuáles fueron y son tus influencias a nivel musical?
– Desde niño fui muy curioso, creo que mis primeras influencias fueron mis propios amigos y mi hermano mayor quienes escuchaban rock (Metallica, Guns ´n’ Roses y todo el rock de los 80’s y 90’s) y amigos del colegio que tocaban guitarra en los recreos, me causaba algo muy especial ver a la gente que tocaba la guitarra, sentía que tenía algo que ver conmigo y me atraía poderosamente. Luego al empezar a ver a Slash, Kirk Hammett etc., me enamoré de la guitarra al ver a todos estos héroes, me volvía loco pensando en “por qué ellos están haciendo esa música y yo estoy sintiendo esto tan alucinante”, especialmente con las guitarras. Pero un día el detonante mayor fue cuando me mostraron a Joe Satriani, quedé en shock y recuerdo claramente que todavía no terminaba la primera canción y en mi cabeza y corazón resonaba un “¡Esto es lo que quiero!”. Posterior a eso conocí a Steve Vai, King Crimson, Mr. Bungle, etc.. y ahí mi cabeza explotó…
“Cuando me mostraron a Joe Satriani, quedé en shock…”
– ¿Cómo ves la música instrumental de rock en el presente en Chile, Latinoamérica y, pensás que el público de este estilo es más selecto?
– Yo creo que es una música muy fuerte en Chile y Latinoamérica en general, siempre los medios “normales” hacen parecer que la música de moda es otra y de cierta manera como “moda” tienen razón, es así, pero en la práctica somos un continente y un mundo diverso, los recitales de rock progresivo o música instrumental en general tienen muy buena aceptación y muchos fieles fanáticos. Creo que a la mitad del mundo le gusta la música de moda, pero la otra mitad ama la buena música, eso está muy dividido y es genial que sea así, la idea es que todos los artistas puedan llevar a cabo sus proyectos y aportar a un mundo diverso, me gusta eso… Pero siento que hay una pequeña gran diferencia entre estos dos mundos, la música “de moda” es por algo contagioso, que resuena en ese momento, pero la música de rock instrumental generalmente está hecha “desde las entrañas” eleva la expresión misma del ser humano musicalmente hablando y eso no tiene nada que ver con “la moda”, esto siempre será parte del lenguaje universal, es algo muy diferente y cuando lo vives auditivamente en un disco o lo experimentas energéticamente en un concierto siempre te transforma, es vibrante y trascendente. Y en cuanto a que si esta música es de un público selecto; creo que no, pienso que es parte de la otra mitad del planeta que también es muy diversa pero que ama la música como tal y que gusta de presenciarla y vivirla de una manera más humana expresivamente hablando.
– ¿Cómo sabés cuándo se está gestando una canción y que ya la tenéss lista, cómo definís lo que queda y lo que se descarta?
– Es un momento que amo y de mis instantes favoritos de la vida, es una sensación de conexión y certeza que ocurre de manera simultánea, simplemente lo sabes, te resuena, las canciones se manifiestan solas y no piden permiso, como si no lo estuvieras haciendo por ti mismo, es ahí donde la antenita de notificaciones musicales suena y se abre el mensaje… Pero luego comienza el caos, ya sé que tengo la canción y se viene un hermoso viaje para poder descubrirla, navegando y experimentando el mundo que me conecta con la canción hasta sentir que son las notas correctas, la energía precisa y la dejo evolucionar en mí, hasta que vuelve esa sensación inicial, donde simplemente lo sabes, ya la reconoces, está lista, ha nacido y al tocarla sientes que conectas con cada rincón de ella…

– ¿Cómo llegaste a trabajar con tan y tantos diversos artistas mundialmente consagrados; qué aprendiste, cómo te sentiste y cuál es el legado que te dejaron?
– Cómo realmente pasó, sinceramente no lo sé, pero sí tengo una teoría, soy un fiel creyente que si de corazón quieres algo, y ese “algo” es positivo, le pones dedicación y perseverancia, las oportunidades para realizarlo tarde o temprano se presentarán. Tenía muy claro que como músico tenía que vivir este tipo de experiencias para mi crecimiento en todo sentido, sabía que era fundamental en mi desarrollo personal y artístico. Pasó de todo, cosas alucinantes que jamás creí y también desafíos tremendos que me ponían a prueba día a día. Aprendí muchísimo sobre la relación con la música en muchas variantes, independiente de cuando algo lo pensaba como bueno o malo, finalmente cuando miro hacia atrás siento agradecimiento de todos los desafíos y logros vividos, ya que cada uno de ellos tuvo una notable influencia en mi desarrollo. Para mí, el principal legado después de pasar por tan variados artistas, es que puedo entender claramente que independiente a su propuesta estética (artísticamente hablando) la música es sólo una, debe ser honesta y para hacerla carne tiene que estar conectada y expresada desde tu verdad interior.
– ¿En qué momento creativo y personal llega el disco, proceso de grabación y composición, músicos?
– El disco llega en un momento totalmente de transición y revelador a nivel personal, me ha gustado componer música desde muy pequeño, es lo que más me gusta desde siempre, pero en especial en este disco estuve mucho tiempo creando muchísimas ideas como si supiera que algo necesitaba pero no lograba encontrar realmente de qué se trataba. Dejé que mi interior y la conexión hicieran su trabajo y de pronto la naturaleza comenzó a ganar terreno y sin querer “queriendo” todo pasó, todas esas ideas e intuiciones estaban clarísimas pero desordenadas a la vez, era como un rompecabezas o un enigma que estaba sobre la mesa y sentía la necesidad de completar, me detuve y dándole su respetado espacio se empezó a armar solo. Hice todo lo posible para que nada interrumpiera ese proceso o que algo desde dentro de mí me dijera cómo seguir y así fue. Fue tan visceral todo y tan genuino que ahora cuando lo toco siento que de inmediato me conecta totalmente con cada rincón de ella y de mí mismo. En cuanto al proceso de grabación y producción artística fue muy entretenido, satisfactorio, aprendí muchísimo. Hice casi todo en mi estudio en Santiago de Chile donde grabé el 99% de los syntes y guitarras, las baterías las grabamos en el estudio del mismo baterista, luego empezamos la mezcla en mi estudio, pero la finalización de la mezcla y su masterización la hizo Mario Breuer en su propio estudio en Argentina. Las composiciones siempre nacen de una manera muy sencilla y natural, a veces un sonido, la imaginación de una idea, la guitarra, un acorde, me hacen sentir que conecto con algo que se siente y vibra como si resonara en cada célula de ti, pero que al mismo tiempo no es tuyo y te conecta con algo mayor, es como que sintiera que muchas veces alucinando en mi cabeza con sonidos o ideas que luego trato de materializarlas, pero por sobre todo cada canción cuando comienza su camino sola, me lleva a su mundo especial y único, es como que se abriera un lugar que siempre sigo conociendo. Todas las guitarras las grabé 100% yo y creo que el 80% de los syntes también. Recibí colaboraciones de Américo Olivari y Cristobal Martínez en algunos pianos y syntes, las baterías las grabó Cristóbal Orozco donde él también participó de forma creativa.
– ¿De dónde viene el nombre “La ciudad de los Dioses”?
– Siento que es un nombre donde convergen muchas cosas a nivel filosófico y espiritual para mi visión, el concepto de la frase refleja un profundo sentir en mí y me hace tanto entender como relacionar el proceso de este disco. Recuerdo por ejemplo escuchar a muchos y admirados personajes de la historia musical decir cosas que me resonaban bastante, por ejemplo un ídolo para mí en cuanto a su visión es Rick Rubin (importante productor discográfico estadounidense), cuando lo escuché decir que el arte es una manera de hacer ofrenda a los dioses, es donde se redondeó y encajó esta idea con mucho sentido y que siempre me daba vueltas en la cabeza desde muy pequeño y me refiero a la relación que hay entre el arte y la divinidad.

– ¿Por dónde pensás que pasa el espíritu del disco?
– Siendo sincero en mi manera de vivirlo me cuesta mucho plantearme por donde pasa el espíritu del disco, para mí la música y en mi caso este disco en especial “es el reflejo o manifestación del espíritu”, si bien es todo un mundo, a veces muy energético, profundo, dramático, lúdico, juguetón, tranquilo, elegante, con fuerza y ganas de manifestarse. Podemos decir muchas cosas sobre sus características o definiciones en palabras, pero siempre hay algo que viene desde el fondo que no lo sé definir en palabras, pero si te puedo decir que conectar con eso es mi parte favorita y es en una dimensión totalmente espiritual. Esta pregunta que me haces es la que siempre me hago a mí mismo y mi mejor conclusión es vivir para descubrirla y sentirla, pero como decía el principito, es invisible, para mí, es experimentar el amor en toda su dimensión y magnitud.
– ¿Cómo te atraviesa este disco como creador, artista, persona… y qué te provoca?
– En mi caso, el artista, creador y persona están juntos y son una sola unidad, no puedo diferenciarlos jamás, me cuesta mucho. Si bien es cierto que existen esas tres dimensiones y por ejemplo, como persona, me toca hacer mis labores domésticas y tareas cotidianas, muchas veces es en ese momento cuándo también puedo sentir un riff en mi cabeza que me entusiasma y me vuelve loco. Bueno, justamente creo que esa es la mejor parte de estas experiencias, lograr que lo que tienes dentro atraviese hacia afuera es estar en sintonía, me eleva y me conecta, me provoca entusiasmo y me revela un hermoso sentido de por qué estamos aquí.
– ¿Cómo ha sido la recepción de este disco en tu público?
– Lo más maravilloso de este disco es que la gente lo ha podido experimentar en muchas dimensiones como lo vivo yo, ese es sin duda el mayor regalo de la vida y del arte. He tenido la suerte de recibir hermosos y genuinos mensajes donde me cuentan sus experiencias, todos lo experimentan desde un ángulo muy diferente, pero lo que me da más gratitud son las cosas que tienen en común, me han dicho cosas como que han tenido un viaje, es espacial, que conectan y los hace imaginar, que sienten paz, fuerza y energía al mismo tiempo, dualidades fascinantes que sé que están ahí, lo más hermoso es aspirar a que vibren con la música y nos encontremos en el lenguaje invisible.
“En mi caso, el artista, creador y persona están juntos y son una sola unidad, no puedo diferenciarlos jamás…”
– ¿Qué ventajas y desventajas te parecen que tienen tanto los nuevos y antiguos formatos de consumo y almacenamiento musical, comparados entre ellos?
– Sinceramente desventaja no le veo ninguna, ventajas miles, hoy en día es mucho más fácil para un artista y para un oyente tener acceso prácticamente ilimitado al mundo musical completo, eso me parece soñado, es lo mejor que nos pudo pasar. Ahora claramente hay muchas cosas que extraño de la etapa anterior. Echo de menos mirar el libro que venía con fotos y texto al escuchar el cd o casete, extraño juntarme con mis amigos cuando alguno de ellos pudo comprar antes que yo un disco que esperábamos con ansias, intercambiábamos discos o comprábamos a medias cuando eran muy caros y los compartíamos, realmente nos hacía disfrutar y era un plan maravilloso, conectar entre personas de esa manera y compartir en torno a la música era simplemente lo simplemente lo máximo. Hoy también lo podemos hacer, pero obviamente desde otra perspectiva, antes el formato físico te invitaba sin dudar a ese espacio común, era una época muy romántica en ese sentido y que sin duda la aprecio y extraño mucho…
– ¿Qué proyectos tenés artísticamente en el futuro?
– ¡Me encantaría saberlo! Cada vez que me planifico sale todo al revés, así que estoy pensando seriamente en hacer todo al revés. De momento estoy en proceso de difusión de “La ciudad de los Dioses” y también empezando a planificar algunas presentaciones en vivo, espero tener novedades pronto sobre eso. Además estoy en la fase de producción de mi próximo disco que espero esté saliendo entre marzo y mayo del 2026. Por otra parte también estoy por empezar la música de una nueva película, lamentablemente no puedo dar detalles. Pero te adelanto que es sobre unas leyendas mitológicas chilenas, así que me tiene muy intrigado saber cómo va a sonar eso, seguro será un shock sonoro y muchísimo suspenso…
Pueden contactarse con Felipe Collarte por las redes: Instagram: @felipecollarte
Facebook: Felipe Collarte













































