
QUE SEA ROCK
Bajo el cielo de una noche montevideana de “juernes”, Mátalos Turu, la banda de amigos, subió al escenario por segunda vez en el año, dispuesta a llenar el aire de acordes inmortales. Este grupo de covers navega las aguas profundas del rock mundial, reviviendo con pasión los himnos de las grandes leyendas del género, pero siempre impregnando cada nota con su propia esencia.
La noche comenzó con un estallido de energía cuando los muchachos hicieron vibrar al público con su versión de “You Really Got Me” de Van Halen, una descarga de fuerza cruda
Tras el potente arranque, la energía siguió en ascenso cuando la banda se lanzó a interpretar el clásico “It’s Only Rock ‘n’ Roll” de los Rolling Stones. En esta versión, lograron fusionar fidelidad al original con una impronta personal, especialmente notable en los riffs de guitarra, que ofrecieron una interpretación dinámica y fresca. La batería, por su parte, aportó un destello rítmico constante, marcando el pulso con precisión y potencia.
Un aspecto interesante y técnicamente destacable fue la interacción entre la guitarra principal, el bajo y la segunda guitarra. En lugar de la habitual disposición escénica, los músicos optaron por una alineación frontal conjunta, lo que generó una mayor cohesión sonora, permitiendo que el típico “aquelarre” de riffs, líneas de bajo y ritmo se fusionara de manera fluida. Este enfoque no sólo aportó una nueva estética visual al espectáculo, sino que también facilitó una mejor sincronización entre los instrumentos, creando un muro sonoro sólido, especialmente en los pasajes donde los instrumentos dialogaban entre sí, algo esencial en la interpretación de este tipo de clásicos del rock
Hablemos un poco de cómo vio la luz esta banda.
En los suburbios capitalinos, allá por el 2018, nació una banda con alma y corazón. Sus músicos, veteranos de mil batallas sonoras, traían consigo la sabiduría de décadas pasadas, habiendo navegado por diversos proyectos y emprendimientos musicales desde los lejanos años 90s
Se unieron con un propósito claro y nostálgico: revivir las melodías que marcaron su adolescencia, aquellas canciones que dejaron una huella indeleble en sus almas jóvenes. Con cada acorde y cada nota, buscan capturar la esencia de esos tiempos , infundiendo su música con una mezcla de rock y recuerdos, creando un viaje sonoro cargado de pasión, energía y nostalgia..La chispa de Mátalos Turu surgió de la amistad, pero fue el poder del rock el que les dio el impulso para dar el salto a los escenarios. No buscaban la perfección técnica, sino capturar la esencia misma de la música: la pasión, la intensidad y esa energía salvaje que convierte cada nota en una experiencia inolvidable
A medida que el show avanzaba, manteniendo al público cautivo durante aproximadamente dos horas, llegó el turno de Germán al frente con una poderosa interpretación de “El Viejo”, de Pappo. Su voz rasgada, llena de textura y profundidad, evocaba ese característico sonido “roto” del blues, creando una atmósfera cruda, emocionalmente e intensa. La banda, perfectamente alineada, ensambló de forma impecable un explosivo “Criminal Mambo” de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, seguido por una versión electrizante de “Come Together”, el clásico de John Lennon En este tema, la banda consigue ejecutar un sobresaliente mashup, integrando un riff de guitarra de Audioslave de manera impecable. La fusión se realiza con una precisión técnica notable, logrando un equilibrio perfecto entre los distintos estilos. El riff encaja con fluidez en la estructura del tema original, aportando una capa de intensidad adicional sin perder la coherencia musical.
Lo que verdaderamente impacta es la interpretación de Alexis, cuya voz parece trascender lo terrenal. Con una asombrosa amplitud vocal, maneja una vasta gama de escalas, , fluyendo entre tonalidades con una naturalidad y elegancia que eleva cada tema a un nuevo nivel. Sus pausas estratégicas y transiciones suaves mantienen la tensión en el aire, creando una experiencia sonora rica y llena de matices. La habilidad de Alexis para cambiar de registro con tanta fluidez le da una fuerza expresiva casi sobrehumana a las interpretaciones tan personales y ricas de cada tema versionado, haciendo que cada uno de estos clásicos fuera más que una canción, una auténtica explosión de emociones.
La noche continuó con una electrizante versión de “Demoliendo Hoteles” de Charly García, que, lejos de ser un simple cover, se transformó en una interpretación única y refrescante. La banda llevó este clásico a una nueva dimensión al darle una estética punk en su ejecución, acelerando el ritmo, acentuando los acordes con más agresividad y otorgando un toque subversivo que realzó el espíritu rebelde de la canción.
El show no bajó su intensidad, y Mátalos Turu siguió sorprendiendo con “Personal Jesus” de Depeche Mode, donde la guitarra principal, con un sonido crudo y distorsionado, lideraba el arreglo. Las líneas de bajo fueron sólidas y contundentes, creando una base rítmica poderosa que se entrelazaba con la batería, la cual destacó por su ritmo frenético y alocado, aportando dinamismo sin perder precisión. La estructura rítmica y armónica fue ejecutada con una cohesión impecable, logrando un equilibrio entre la energía visceral del rock y el minimalismo característico del tema original.
La versatilidad de la banda quedó aún más en evidencia con su interpretación de “Psycho Killer” de Talking Heads. Aquí, el bajo asumió un rol fundamental, ofreciendo una línea rítmica envolvente y precisa que sostenía toda la canción, mientras las guitarras jugaban con arpegios y ritmos sincopados, aportando tensión y profundidad. La batería, por su parte, manejó cambios de dinámica que potenciaron el dramatismo del tema, alternando entre momentos contenidos y explosiones rítmicas.
Este dominio de los distintos matices instrumentales, combinado con su capacidad para adaptar y transformar clásicos, demuestra el nivel de profesionalismo y creatividad que Mátalos Turu aporta en cada una de sus interpretaciones.
Es importante resaltar la notable participación de Michelle, cuya presencia aportó una dimensión vocal y rítmica fundamental al espectáculo. Con su elocuente voz y el acompasado sonido de la pandereta, logró enriquecer la interpretación de cada tema. En su interpretación de “Ruta 66”, un clásico del rock, Michelle desplegó una interpretación técnica impecable: su voz, suave pero cargada de fuerza, se movió con fluidez.
La noche continuó con una descarga inagotable de energía, mientras Mátalos Turu recorría con precisión y desparpajo los himnos de Sex Pistols, AC/DC, y Ramones. La atmósfera vibraba con la intensidad del punk y el rock más puro, hasta que el sonido de una sirena irrumpió en la sala, anunciando la llegada de “War Pigs” de Black Sabbath. Como una tormenta oscura, el tema se desplegó con todo su poderío, una maravilla que estremeció el alma de los presentes, envolviéndolos en su épico crescendo.
Tras esta avalancha de clásicos, la banda sorprendió con dos temas propios, “Contra Corriente” e “Incendio Forestal”, dejando entrever su creatividad y personalidad musical, pero de esto hablaremos en otro momento, indagando en la profundidad de sus letras y la riqueza de sus composiciones.
Así, con el eco de los acordes aún resonando en el aire, cerraron una noche intensa, cargada de un rock efusivo y apasionado, dejando a su público con la sensación de haber vivido algo inolvidable.
Gracias Grosos!!!
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