
El sábado 13 pasado, La Renga hizo de las suyas en el pintoresco Parque Roosevelt de Canelones, y nosotros estuvimos ahí para vivir toda la movida desde la previa hasta el banquete principal, con una premisa bien clara: disfrutar de una fiesta que rompe fronteras y nos enorgullece a “los mismos de siempre”.
Es que cuando se trata de La Renga, sabemos que estamos en terreno conocido, en un ambiente lleno de ritos, banderas mojadas y multitudes hambrientas de ese “arte infernal”
El Ruedo del Roosevelt se convirtió en el epicentro de una noche esperada, entre los árboles y “esquivando charcos”. La vuelta de La Renga nos mantuvo en “el ojo del huracán” y “bien alto”, después de lo que había sido la última presentación en estas tierras, en la ciudad de Maldonado en 2022.
En la llegada al predio se podía apreciar una Av. Italia adornada de banderas con consignas de la banda que interpelan y contagian “toda la vida las mismas calles”, “cualquier camino que tenga corazón”, “donde estés en cualquier lugar”, frases que nos representan, que marcan sentimientos que abrazan fuerte y arman el pintoresco paisaje. La gente se arrimó desde todos los rincones del país y diversas provincias argentinas, sin importar las distancias ni las dificultades del transporte. Porque llegar a la “esquina del infinito” significa sumergirse en un submundo de Previa a algo grande.
Con parlantes que repiten canciones infinitas, agitando en el medio la famosa “vamos la Renga con huevo vaya al frente que te lo pide toda la gente..:”(clásico renguero) En bus, auto o buquebus, desde distintos rincones de Uruguay o Argentina, familias, conocidos de conocidos, amigos, en barras o solos, con un solo objetivo; disfrutar de este “arte infernal”. Con banderas, bombos y remeras futboleras, parrillas con carne, fernet con coca a la carta y abundante, todo eso y más, se veía a medida que avanzábamos entre los árboles del parque.
La entrada general (única), permitió a los asistentes moverse libremente entre los sectores de campo y tribunas. Las puertas de acceso, estratégicamente ubicadas por AV. A LA PLAYA, entre AV. DE LAS AMÉRICAS y AV. GIANNATTASIO, facilitaron el flujo hacia el interior del ruedo, donde el clima familiar característico en los toques de La Renga se palpa en el aire.
No se vivieron situaciones tensas, tampoco demoras para ingresar a los baños, que eran suficientes y se encontraban limpios ya que en todo momento hubo personal encargadas de la organización y la higiene.
Dos bandas nacionales telonearon a los de la Paternal; Nameless, ganadora del Premio Grafitti 2021 como Mejor Álbum de Metal y Hard Rock, y Pecho e’ Fierro, maragatos que fusionando el rock con el folclore, mantuvieron la energía alta mientras esperábamos el plato fuerte.
Cuando finalmente La Renga pisó el escenario, el rugido del león alcanzó su punto alto y el lugar se convirtió en una olla a presión. Con un repertorio que abarcó clásicos como “El twist del Pibe” – “Tripa y Corazón” hasta temas más recientes como “Buena Pipa” y “Elefantes Pogueando” ambos de su último disco de estudio Alejado de la Red.
Fue una grilla de 31 canciones, que transcurrió en un mix de calor y lluvia mientras desde el barro disfrutamos, “esquivando charcos” de forma literal, y satisfechos de ser parte.
Platos del Banquete:
- 1.Buena Pipa – 2.Tripa y Corazón – 3.A tu Lado – 4.A la Carga mi RocK and Roll- 5.El Twist del Pibe – 6.Motoralmaisangre – 7.Caso Perdido – 8.El Ojo del Huracán – 9.Bien Alto – 10.Cuando Vendrán – 11.El Baldío – 12.Para Que Yo Pueda Ver – 13.En los Brazos del Sol – 14.Flecha en la Clave – 15.Corazón Fugitivo – 16.El rito de los Corazones Sangrando – 17.Ese Lugar de Ninguna Parte – 18.La Balada del Diablo y la Muerte – 19.El Rastro de la Conciencia – 20.Canibalismo Galáctico – 21.Triste Rey – 22.El Juicio del Ganso – 23.Elefantes Pogueando – 24.Hielasangre – 25.El Viento que Todo Empuja – 26.El final es Donde Partí – 27.La razón que te Demora – 28.Desnudo para Siempre – 29.El Rebelde – 30.Oscuro Diamante – 31.Hablando de Libertad
¿Qué decir de La Renga? Repetir que la magia sigue intacta, que sostiene esa mística de familia, de respeto, de cuidado, la que se ve replicada en nuevas generaciones que comparten las tradiciones que hacen que un Banquete sea un Banquete. Un lugar al que cuando llegas por primera vez, querés volver a repetir la experiencia de estar, desde la previa hasta que la banda se vaya como lo hace siempre “Hablando de la libertad”
Unos músicos que llenan estadios, desbordan ciudades, arden con mensajes profundos de consciencia social, contagian pueblos con la energía del rock de barrio que salió un día a pura música, hizo un lema en cada concierto, teniendo una marca registrada de amistad, sororidad, comunidad y fiesta, donde el tiempo se detiene en “algo tan grande como el cielo y las montañas y tan pequeño como una gota de rocío”.
En el final las palabras finales de Chizzo recordando sus vacaciones de verano en Uruguay y haciendo referencia a que estábamos en presencia del “banquete nro. 10 en el paisito”. Sabemos que no será el último, que nos volveremos a encontrar ”Cuando pase la tormenta, nada nos detendrá, perdido al sur de aquellas playas, arenas de la soledad”.
Ir a la fotogalería






























