
En la noche del 19 de marzo 2026 en la Sala del Museo, Zeballos no solo presentó un disco: construyó una experiencia íntima, casi confesional, donde el público fue testigo privilegiado de lo que significa “Amor Fiado” antes de que salga al mundo.
Desde temprano se sentía que no era un show más. En el escenario, rodeándolo, estaban amigos, productores y figuras clave de su camino, como Mili Milans, y también invitados especiales como Wos, sumando una energía de comunidad que hacía todo más cercano, más real. No había distancia entre artista y entorno: era una reunión ampliada, una especie de living gigante donde la música era el centro.
El arranque fue con “Cuando escribía Asimetría”, un tema que ya tenía vida propia, pero que en este contexto sonó distinto, más cargado, como si funcionara de puente entre lo conocido y lo nuevo. A partir de ahí, el viaje fue completo.
“MAN OF WORD” y “ATBLM” sostuvieron esa primera intensidad, mientras que “CALL ME” y “ALQUILER” empezaron a mostrar el abanico emocional del disco. Este último, además, tuvo un peso especial al volver a aparecer en el cierre, como si fuera un concepto que necesitaba decirse dos veces.
Con “HIELO” llegó un momento más introspectivo, y “UN GUSTO” junto a Mesita aportó una dinámica distinta, más compartida. El show siguió creciendo con “CHANGES”, hasta llegar a uno de los puntos más sensibles de la noche: “OJOS TRISTES” junto a Rei.
“HAZLO CALLAO” con LaSole subió nuevamente la intensidad, mostrando esa dualidad del disco entre lo íntimo y lo explosivo. Luego “YA NO” para preparar el cierre con “TOP TIER” junto a NOG, dejando claro el carácter versátil del proyecto.
El final, con la repetición de “ALQUILER”, no fue casual. Funcionó como una especie de síntesis, una última declaración antes de que las luces se apaguen y el disco empiece su recorrido fuera de esa sala.
“Amor Fiado” se presentó como un trabajo honesto, cargado de matices y emociones, y esta pre escucha dejó en claro que Zeballos no solo está sacando música: está contando una etapa de su vida, con todo lo que eso implica.














































