
El pasado 6 de abril 2024 Milo J se presentó en el Antel Arena con su álbum 111.
El joven cantante de 17 años llegó a Uruguay para dar su primer concierto partícula en el país.
En el estadio era imposible no quedar deslumbrado por la cantidad de gente que había, desde familias enteras a parejas jóvenes. Puede parecer algo insignificante, pero todo sorprende el doble cuando recordás la edad del chico que agotó más de 10.000 entradas para su show. Como era esperado, el recital empezó veinte minutos más tarde de lo programado, veinte minutos en los cuales el público prácticamente saltaba de la emoción, no pasaba un minuto sin un grito de aliento al cantante. El amor al artista era evidente.
A diferencia de cantantes como Quevedo o Ysy A, Milo J se presentó con una banda, lo que en mi opinión fue una muy buena decisión. No solo por lo complicado que es acaparar un escenario como el del Antel Arena en solitario, sino porque la banda en sí fue impresionante.
Su álbum merece ser presentado con una gran banda, algo que no había notado hasta que lo presencié, la guitarra y la percusión fueron protagonistas.
Al principio, el concierto tenía una cierta sensación de inocencia, Milo no hablaba con el público, se limitaba a cantar, una actitud producto de los nervios probablemente. A medida que pasaban las canciones se soltaba cada vez más y aunque no fue tan expresivo como Ysy A, artista con el cual tiene un par de canciones, comunicó al público lo que tenía que comunicar.
Lo más destacable de este show fue el final, ya que no solo trajo invitados, trajo una murga entera. Para las últimas canciones invitó a Agarrate Catalina, dándole un giro al recital. Esto fue fantástico: un artista de 17 años, que está triunfando en su carrera hace relativamente poco, decide traer una murga entera a cantar con él a un espectáculo que ya se sabía exitoso. ¿Y lo mejor? Salió genial. Cantaron “Montevideo” y luego, por si fuera poco, subió al escenario Emiliano Brancciari, vocalista de “No te va a gustar” para interpretar su canción “Clara”.
Después de esta demostración es imposible cuestionar la versatilidad de cualquiera de estos artistas.
Milo J tiene con seguridad un talento nato para la música, también es evidente que lo disfruta a pleno, además, el hecho de que tenga 17 años no sólo es impresionante por su talento, sino que le da un toque refrescante a su arte. Como si fuera un poco más puro viniendo de alguien tan joven. Vale la pena completamente apoyar la carrera de este artista y permitirse presenciar un concierto como este.
Crónica Matilde Rodríguez
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