
El 7 de junio de 1810 nacía La Gazeta de Buenos Ayres, el primer periódico nacional surgido en las jornadas posteriores a la gesta independentista de la Revolución de Mayo. Su fundador fue Mariano Moreno, uno de los dirigentes más renombrados de aquella época y valorado por su ética, patriotismo e idoneidad. En efecto, ha inspirado nombres de localidades, escuelas y calles.
A partir de ese hito, el Primer Congreso Nacional de Periodistas, que tuvo lugar hacia 1938 en la ciudad de Córdoba, estableció que el mejor homenaje a los profesionales de la disciplina debía tener que vincularse con tal acontecimiento. Vale agregar que a principios del siglo XIX, con los efectos iniciales de la Revolución Industrial, las producciones a gran escala y el auge del transporte fueron factores determinantes para la expansión de la prensa gráfica.
En Argentina, el Día del Periodista no solamente evoca lo anteriormente mencionado, sino que desde la recuperación de la democracia está muy arraigado a la figura de Rodolfo Walsh, un ícono de la transparencia, la convicción y el compromiso político-social, que fue asesinado y posteriormente desaparecido por un grupo de tareas de la última Dictadura Militar, el 25 de marzo de 1977, una jornada después de haber publicado una carta abierta denunciando los abusos de poder y la violación de los derechos humanos por parte del Terrorismo de Estado.
Actualmente, el oficio del periodismo se enfrenta, por lo menos, a tres grandes dilemas:
-Uno, referido a la veracidad: ¿Cómo determinar la autenticidad o no de las noticias en tiempos en que los rumores se expanden sin fuentes confiables pero cuyo origen muchas veces es desconocido?
-Otro, respecto de la dicotomía entre libertad de expresión y censura: ¿Qué criterios existen para comunicar o no un hecho, cuáles intereses se ponen en juego y hasta qué punto existe el periodismo independiente?
-Por último, ante la cada vez más acuciante problemática de la pérdida de especificidad y la precarización laboral en el ejercicio de la profesión: ¿Es el periodismo un oficio que, en tiempos de hiper masividad de las nuevas tecnologías de la información, puede ejercer cualquier ciudadano que tenga algo por decir?
Todas estas preguntas imponen la necesidad de replantear un rol que nunca debe perder de vista indispensables objetivos como la denuncia, el conocimiento y la creatividad.
El periodismo es un poder que tiene la sociedad para ejercer sus derechos, identificar injusticias y crear condiciones favorables que dignifiquen a cada ser humano. Por eso, se le pide que informe con criterio, que ayude al juicio crítico y que entretenga moderadamente sin ser cómplice de los grupos más influyentes.
































