
A pocos días de llevarse a cabo un nuevo festival de Rock en Montevideo, nos dirigimos al lugar de ensayo de Dr. Rocka. Espacio donde cada martes y de manera rigurosa, la banda se reúne para despuntar el vicio y preparar sus presentaciones.
La próxima está a la vuelta de la esquina, será el 12 de agosto 2023 en un prometedor evento llamado Simbiosis FEST, organizado por INDIO-Producciones en el ‘Espacio Midas’, ubicado en la intersección de la calle Rondeau- 1493 con Uruguay.
La apertura será a las 20 horas y los Rocka están convocados para cerrar la jornada. Además, el escenario contará con la presencia de otras tres bandas: Etílica, Licándropo y el Asilo de la Bestia, quienes llegan con sorpresas para brindarse al ansioso público metalero desde temprano.
La entrevista tuvo lugar en Aural Estudio, ahí nos esperaba Pablo Soiza, vocalista y líder de Dr. Rocka quien nos esperaba para conversar sobre la historia, el presente y lo que se viene para la banda
Comenzamos la previa compartiendo mate, café y unos bombones, mientras conversamos relajadamente sobre la coyuntura musical actual, las nuevas generaciones de públicos y otras yerbas. A medida que avanzaba la charla, fue llegando el resto de la banda. El guitarrista Mauro Ávila, fue el primero en unirse a la conversa, seguido poco después por el baterista Tote Fernández y por último, la vocalista Claudia Piretti y el bajista Federico Valenzuela.
-Pasaron muchos años de aquellas primeras ideas de conformar una banda de rock. ¿Cómo fueron los inicios de Dr. ROCKA?
Bien, la banda dio sus primeros pasos en el ambiente liceal, nos conocíamos de compartir clase o cruzarnos en los pasillos. Yo estaba en tercer año del liceo cuando comencé a juntarme con quienes serían los miembros fundadores de Dr. Rocka. El bajista Gabriel Doroskevich y el baterista Fabián Figueiredo, ellos fueron parte de esa base inicial con la que tocamos hasta finales de los años 90, más precisamente en los años 1998-1999.
– Ok, nombraste a Gabriel y Fabián… Está faltando gente en esa formación. ¿Cuándo se da el ingreso de Mariana Acosta?
Fue en el año 1999 que sumamos Mariana, ella también era compañera del liceo, pero hasta ese momento no nos habíamos percatado que tenía el vozarrón que luego le conocimos…, ¡nos sorprendió tremendamente! Ahí arrancó todo…durante esos primeros años, nos movíamos principalmente en el entorno del liceo, tocando en fiestas de fin de curso, en los actos y también participando en concursos como el de “Juventudes Musicales”, organizado por la Intendencia de Montevideo. ¡¡¡¡¡¡Estábamos viviendo tremenda experiencia!!!!!!
– ¿Qué más pasó antes de la explosión de la banda?
Tuvimos la oportunidad de tocar en el Teatro Florencio Sánchez en el marco de un concurso de juventudes. Pero a todo esto, en ese entonces todavía no nos llamábamos Dr. Rocka, éramos conocidos como los K-Nine (K9), ¡risas!
Fue en ese contexto que empecé a componer canciones que con el tiempo se convertirían en clásicos de la banda, como “Dame Fuego” (Vuelve Antes de Morir). Esta última canción tuvo varias versiones, unas cuatro o cinco, antes de llegar a la versión final que grabamos en nuestro primer disco, “Rompiendo Esquemas”. Que luego terminamos grabando en 2005 y donde también incluimos otra canción de esa época previa que fue “Escapar”. El resto de las canciones fueron todas compuestas exclusivamente para ese primer disco.
¿Cuándo podríamos decir que comienza la era de Dr. Rocka?
La verdadera era de Dr. Rocka comenzó después de esa etapa previa, que incluyó el cambio de nombre. Fue en ese momento cuando la banda realmente tomó forma y comenzamos a tocar en distintos lugares. Recuerdo que nos adentramos en el circuito under, tuvimos presentaciones en “Perdidos en la Noche” y en el icónico boliche “Amarcord”. Sin embargo, esta fase inicial fue un largo periplo en el que pasaron varios bateristas que entraban y salían constantemente. Algunos estuvieron un año, otros algunos meses y luego se iban. Este constante cambio fue un desafío que retrasó bastante la posibilidad de grabar nuestros primeros demos como banda. Justo cuando sentíamos que estábamos listos para grabar, surgía algún obstáculo; ya sea problemas económicos o que algún integrante decidía irse, y de repente nos veíamos nuevamente replanteando la situación y viendo cómo hacíamos para materializar las canciones en algo tangible.
Pero bueno, siguiendo con la línea temporal; en el 2001, nos encontramos nuevamente sin baterista. En ese entonces, como te mencionaba anteriormente seguíamos tocando en el circuito under y habíamos conectado bastante bien con la banda “Vértebras”. Conocíamos a sus integrantes por su participación en el concurso que realizaba el boliche Amarcord. Un concurso que, por cierto, ganaron merecidamente. El vocalista de “Vértebras” era Alejandro Do Nacimiento, a quien muchos conocerán como el Gandalf de la puerta del boliche BJ. Alejandro se encargaba de las voces y de animar el público, además de tener un asombroso vozarrón que nos dejaba a todos impresionados. Tocamos juntos en varias ocasiones, compartiendo escenario entre ambas bandas, Dr. Rocka y “Vértebras”.
En un momento dado, cuando nos vimos nuevamente sin baterista, Alejandro nos sorprendió diciendo: “Mi hermano Javier va a tocar una canción con nosotros hoy” (con los Vértebras). Ellos solían invitar a músicos a sumarse en sus presentaciones. Así que Javier subió al escenario para tocar una canción, pero no pasó de eso en ese momento, tocó bien, me gustaba su estilo, pero nada más. Sin embargo, la vida nos tenía una sorpresa preparada.
Después de haber compartido escenario con “Vértebras” en el boliche “La Petrolera” de Atlántida, recibí una llamada de la madre de Alejandro y Javier. Ella quería que Javier se probara como baterista de Dr. Rocka, aunque en ese momento no tenía batería. Sin embargo, su madre estaba dispuesta a comprarla sacando un préstamo para que él pudiera unirse a nosotros. Me preguntó si estaríamos dispuestos a probarlo, sin ningún compromiso. Le dije que sí, obvio; y Javier, que en ese entonces tenía 18 años, se unió a la banda. Su madre finalmente sacó el préstamo, le compró la batería y días después él se presentó en el ensayo. La química entre nosotros fue inmediata. Javier tenía un carisma excepcional y encajó perfectamente en la dinámica del grupo. Fue el primer baterista que realmente se apropió de las canciones y mostró el compromiso que necesitábamos. Es un loco muy carismático y con tremenda habilidad para conectar con la gente. Era algo que yo personalmente admiraba de él.
Bueno, a partir de ahí, comenzamos a ensayar con más regularidad y nuestro repertorio se consolidó aún más, dándole a la banda una personalidad musical más definida. Participamos en el concurso “Sprite de Toque” y quedamos como finalistas, aunque luego perdimos con la banda “CABRÓN” en la que estaba, Fede Valenzuela, quien hoy es el bajista actual de Dr. Rocka.
El año 2003, mientras estábamos trabajando en nuestro primer demo, fue cuando recibimos una llamada del manager de la banda “Lapso” y nos propuso para telonearlos en La Barraca, un boliche emblemático del Montevideo de aquellos años y que además quedaba cerca de mi casa. ¡Risas!
Ese show estuvo muy bueno y nos presentó una anécdota curiosa. Al finalizar nuestro set, nos dimos cuenta de que “Lapso” había desaparecido rápidamente con sus equipos, dejándonos con los nuestros y sin forma de transportarlos. Fue entonces cuando recurrimos a Ricardo Dandraya, quien era el encargado del boliche, y nos dio tremenda mano llevándonos con los equipos en la camioneta del dueño del boliche, el popular Arthur Martin. Ese encuentro marcó el inicio de nuestra relación con Montevideo Music Group (MMG), ya que Ricardo nos comentó que estaban formando una división de rock en el sello, que hasta ese momento se enfocaba en géneros como murga y cumbia.
Fue un paso importante para nosotros, ya que MMG sería el sello que nos ayudaría a lanzar nuestro primer disco, “Rompiendo Esquemas”.
Fue el mismo Dandraya quien nos sugirió que podríamos comenzar a trabajar juntos y que así podríamos hacer realidad la grabación de nuestro disco. La propuesta estaba sobre la mesa: él se encargaría de la producción y nosotros deberíamos comprometernos a trabajar de manera profesional y dedicada. Básicamente, teníamos que ponernos las pilas y enfocarnos en los que queríamos hacer. ¡Y nosotros queríamos tocar!
¿Cómo describir ese momento de hacer realidad el sueño de grabar un disco con tu banda?
Recuerdo que esta situación me generó cierta ansiedad y dudas. Por un lado, estábamos emocionados con la posibilidad de finalmente grabar un disco, pero, por otro, tenía ciertos recelos debido a experiencias pasadas con personas poco confiables en la industria. Aunque había señales alentadoras y me copaba las conversaciones que teníamos con él y su disposición a trabajar con nosotros, todavía no teníamos un contrato formal en mano en ese momento y eso me generaba algunos reparos.
Ya había vivido situaciones en las que personas se acercaban con promesas grandiosas y al final todo resultaba ser una ilusión o una estrategia para sacar ventajas. Entonces, a pesar de la emoción, también estaba el miedo de que pudiera ser otro “castillo de naipes”. Había aprendido a ser cauteloso y a no dar nada por sentado.
¿Cuándo es que llegan a firmar ese anhelado contrato?
Bueno, no recuerdo cuanto, pero pasó un tiempo hasta que las palabras se convirtieran en acción concreta y finalmente firmáramos el contrato. Fue un proceso que llevó paciencia y negociaciones, pero finalmente llegamos a un acuerdo y estuvo bien.
Logramos trabajar profesionalmente y cumplir con lo que soñábamos, sacar dos discos y pasar mucho tiempo de nuestras vidas haciendo lo que queríamos, que era tocar, hacer canciones y comunicar a través de ellas.
Fue una etapa increíble, aunque quizá no éramos tan conscientes de lo que estaba pasándonos.
¿Qué pasó a partir de ese boom?
Bueno, ahí es cuando yo considero que empezó a irse todo al carajo, comenzamos a tener problemas entre nosotros. Producto de que éramos muy guachos, un poco egocéntricos, por baja autoestima y otras cosas que sucedieron y que fueron bastante imperdonables nos terminamos distanciando después de la presentación de nuestro segundo disco “Paciencia”.
¿Cuáles fueron los motivos para terminar con el proyecto Dr. Rocka en ese contexto de relativo éxito?
Pasaron muchas cosas, el detonante ahora que pasaron 18 años lo voy a contar porque las cosas tienen que saberse. Lo que pasó fue que habíamos terminado de grabar el disco “Paciencia” y poco antes del lanzamiento, el sello había empezado laburar fuerte con nosotros. Nos organizaron una rueda de prensa para promocionar el show de lanzamiento del disco. En esa vorágine y paralelamente también nos convocaron de programas de radio y algunos otros medios.
Uno de los programas con el que se había conversado para ir a una entrevista fue “Abre Palabra” de Océano FM. que conducía Gustavo Rey.
En esos días previos al toque, tuvimos varias entrevistas en los medios y la que estaba para definirse en Abre Palabra – Océano, no sé por qué, pero no se concretó.
Todos sabemos que la recorrida por los medios se hace antes de un show, porque justamente la idea es darle visibilidad y promocionarlo. Entonces, como había pasado el show y la entrevista no se había coordinado, dije, listo… ya no se va a hacer… Además, ni la productora ni nosotros en la banda hablamos de posponerla o ver posibilidades de marcar nueva fecha. Por lo que yo me quedé con que ya no se realizaría.
Resumiendo, lo que sucedió fue que un día estaba en mi casa aprontando para ir a un cumpleaños de 15, prendo la radio y justo estaba sintonizada en Océano Fm, y en determinado momento escucho que en el programa que estaba al aire, las voces que se escuchaban, además del conductor Gustavo Rey, eran las de mis compañeros de la banda… estaba todo Dr. Rocka ahí y no me habían avisado. O sea, gestionaron la entrevista con el sello discográfico y nunca me avisaron, ni un llamado para decirme, che, tenemos pendiente esto y es hoy.
¿Cuál fue tu reacción, cómo lo tomaste?
Y bueno, para mí eso fue la gota que rebasó el vaso. Más allá que todos teníamos un rol importante en la banda, yo fui quien gestó el proyecto, compuse todas las canciones que estaban en ese disco que acabábamos de presentar, lo produje y le había puesto mucho amor, no era justo que se me salteara.
Claro que no era indispensable que yo esté en todas las entrevistas, simplemente que me hubiese copado como compañeros, que habláramos previamente, porque estaba buena la idea. Yo no quería perder la oportunidad de estar en ese programa tan escuchado, me parecía importantísimo para la banda estar. Pero fue rarísima la sensación, sentí que me habían dejado de lado y la verdad, a partir de ahí, quedó todo mal.
Ya no era posible seguir juntos, algo se había roto y en ese momento, con esa edad, no estábamos preparados para subsanarlo.
A la distancia, ¿cómo valoras la decisión de disolver la banda?
Realmente pensándolo a la distancia, todo lo que pasó, todos los proyectos musicales por los que después anduve, viéndome nuevamente retomando el proyecto Dr. Rocka en 2018. Siento que me cae la ficha y me doy cuenta que si en ese momento hubiese tenido la altura intelectual, tomando en cuenta lo que realmente implica lograr que todas esas oportunidades lleguen, seguro hubiese tenido otro tipo de inteligencia emocional y me hubiera manejado de otra manera. Pero en ese momento no fue lo que me nació.
Yo soy un volcán, soy un reactor nuclear y apasionado. En ese momento me faltó calma y no me tomé mucho tiempo para meditar lo que estaba pasando con la banda. No logré visualizar las oportunidades que se nos estaban dando y dije; saben qué, es se van todos a la mierda.
Como decía, había sucedido mucho entre nosotros en ese período, algunas cosas que resultaron difíciles de perdonar y que finalmente llevaron a mi decisión de poner un alto. Eran cuestiones que habían ido acumulándose con el tiempo, y aunque la situación de la entrevista en la radio pareciera trivial, en realidad fue el detonante que hizo que todo explotara. En ese momento, después de haber puesto tanto amor, tiempo y energía en el proyecto de la banda, sentir que se me excluía fue una decepción grande.
A pesar de mis sentimientos encontrados y de que sabía que la decisión tenía sus consecuencias, decidí dar un paso al costado. Fue un momento difícil y doloroso, pero sentí que necesitaba tomarme un tiempo para reflexionar sobre lo que quería y lo que necesitaba para mí mismo y para mi música.
¿Qué vino después de la separación de la banda?
A partir de ese momento que nos separamos como banda, me sumergí en otros proyectos musicales, experimenté diferentes etapas y proyectos, buscando nuevas direcciones y desafiando mis propios límites creativos. Fue un proceso de crecimiento personal y artístico, y aunque extrañaba la conexión con la banda y la música que hacíamos, sabía que era una etapa necesaria para mí, tenía que transitar esto de volver a empezar
Finalmente, en 2018, después de un tiempo de reflexión y de trabajar en otros proyectos musicales, decidí volver a retomar la propuesta de Dr. Rocka. Había pasado tiempo suficiente y sentí que había llegado el momento de volver, renovado en todo sentido, con otra integración y un mejor sonido.
¿Podemos decir que hay un Dr. Rocka renovado?
Sí, definitivamente. Este nuevo Dr. Rocka, esta nueva formación no tiene limitaciones, nos entregamos a la imaginación y siento que hemos logrado una sonoridad que realmente resalta. La banda toca igual, o incluso mejor, en vivo que en el disco.
Continuamos componiendo y creando, sacamos un disco nuevo llamado “Hoguera”. Con 8 canciones inéditas que comenzamos a grabar durante el contexto de la pandemia en 2021. Empezamos con las primeras canciones y finalizamos el proceso de grabación y mezcla en 2022.
Este álbum fue un paso audaz, realmente nos animamos a decir: “Vamos a encontrar la verdadera esencia de nuestro sonido actual”. Incluso buscamos inspiración en lo que nos gusta de otras partes del mundo y en las tendencias actuales de la música. De hecho, “Hoguera” es el primer álbum en mi carrera en el que tuve la oportunidad de masterizar en el extranjero, en un estudio de primer nivel. Fue la forma perfecta de darle ese toque final y garantizar que el disco esté completo en todos los sentidos.
¿Qué desafíos se proyecta Dr. Rocka de aquí en más?
El desafío principal es seguir trabajando con esta formación consolidada, tenemos nuestro propio sonido distintivo. “Hoguera” representa el sonido actual de la banda y es nuestro primer disco de canciones completamente originales. Nuestro primer intento discográfico fue “Sobreviviendo al Limbo”, un álbum híbrido con 3 temas inéditos junto con esta nueva formación y cuatro temas clásicos interpretados en vivo en el estudio. Jugamos ambas cartas, mostrando la dirección que está tomando la banda y también como suenan las canciones antiguas con el nuevo enfoque.
La verdad es que estoy muy contento con el grupo humano que tenemos, Hay buena vibra, Clau es una diosa arriba del escenario y se canta todo, Tote es un enfermo en la bata… está despegado, Mauri se toca todo y es tremendo complemento en las violas, y Fede es todo lo que está bien. La verdad, este es el Dr. Rocka que siempre quise tener. Ojalá siga habiendo tela para cortar. El desafío es que el proyecto continúe y nos mantenga a todos en el barco… hay mucho talento.
Para que te hagas una idea de cómo estamos trabajando ahora, te cuento que ya tengo composiciones listas para un nuevo álbum y estoy evaluando qué hacer con todo este material.
¿Se viene disco nuevo?
Todavía no puedo adelantar nada…. Pero si hay algo que no nos falta, son canciones nuevas, ganas de transmitir en letras lo que sentimos, y el deseo de mostrarlas. Será pronto. (Risas)
¿Cuándo podremos disfrutar de Dr. Rocka en un escenario?
Tenemos un toque programado para el 12 de agosto en el “Espacio MIDAS”. Fuimos invitados por INDIO Producciones para ser parte de un show llamado “Simbiosis y Fest”. Estaremos compartiendo escenario con otras bandas que están relacionadas con el metal en diferentes grados.
Algunas de ellas tocan metal extremo, lo cual es interesante. En realidad, será la primera vez que compartamos escenario con “El Asilo de la Bestia”, una banda que tiene elementos muy en sintonía con el sonido actual de Dr. Rocka, además de contar con una vocalista femenina.
La apertura de puertas será a las 20:00 horas y las entradas están disponibles a través de Red tickets a $350. Estamos muy emocionados por ser parte de este festival, que también incluirá la presentación de las bandas Etílica y Licándropo. Vayan que la vamos a pasar bien.
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