
En Amor articular, Cacciatore convierte los vínculos en materia sonora. Fabricio Berti habla de un disco que nacerá de una canción, pero también de una necesidad: escuchar aquello que sucede adentro mientras el mundo insiste en hablarnos desde afuera. Entre el synth pop, la electrónica, el rock, el postpunk y la pista de baile, su nuevo trabajo propone otra forma de entender la música: como refugio, como exorcismo, como memoria y como una manera de aprender a vincularse.
Para Cacciatore, el punto de partida fue una canción llamada Amor articular. El single, que inaugura el camino hacia su cuarto disco de estudio, producido junto a Nicolás Demczylo, no llega como una pieza aislada. Es el primer movimiento de una obra que todavía está creciendo. El álbum, previsto para 2027, comenzó a construirse alrededor de ese concepto y abrió un proceso creativo diferente al de sus trabajos anteriores.
En El sueño despierta, las canciones habían ido apareciendo a lo largo de varios años hasta que, retrospectivamente, el artista pudo descubrir las relaciones que las unían. Esta vez ocurrió lo contrario: primero apareció una intuición conceptual y luego las canciones comenzaron a buscar su lugar dentro de ella.
“Es la primera vez que tengo canciones que tienen un nombre y una letra y no tengo la canción”, cuenta.
Por primera vez llevó sus composiciones a los ensayos para que fueran trabajadas colectivamente. Las guitarras, las baterías y otros elementos comenzaron a surgir del intercambio con los músicos. La canción dejó de ser solamente una idea individual para convertirse en una experiencia compartida.
Cacciatore define Amor articular como un disco sobre lo vincular. Sobre la relación con los otros, pero también sobre la relación con el propio cuerpo.
Escuchar los huesos. Los músculos. La respiración. La información que permanece alojada en el cuerpo.
El cuerpo aparece entonces no como una simple referencia física, sino como un archivo. Un lugar donde también quedan registradas las experiencias, los afectos y aquello que todavía no conseguimos poner en palabras.
Amor articular puede hablar del vínculo con otra persona, pero también del vínculo con uno mismo. Puede referirse al encuentro, al movimiento, a la tensión, al equilibrio. A ese extraño baile que supone relacionarse con los demás y, al mismo tiempo, intentar comprender quiénes somos.
“Los vínculos con las demás personas, sean más cercanas o menos cercanas, siempre es como un baile”, reflexiona Fabricio.
Quizás la música también sea eso: una forma de aprender a bailar con aquello que no controlamos.
En sus primeros discos, el procedimiento había sido más abstracto y espontáneo. Las canciones aparecían y, poco a poco, comenzaban a revelar su universo. Con El sueño despierta, el concepto terminó de hacerse visible cuando el disco ya estaba avanzado.
Ahora el procedimiento se invierte. El cazador sale al bosque con una dirección pero todavía no sabe exactamente qué va a encontrar.

¿Cómo nació Amor articular y en qué momento apareció la idea de convertir esa canción en un disco?
Cacciatore: “La canción apareció antes. Me pareció que estaba muy linda y me gustaba mucho, incluso por lo simple que era pero además encontré que había un concepto bastante fuerte ahí. Fue como un disparador. Dije: “Esto, acá hay algo”. Entonces me puse a componer a partir de eso.
Volví de Italia en diciembre del año pasado y me agarró el verano con un subidón de optimismo y ganas. Me junté con Nico, le planteé la idea de hacer un disco nuevo. Al principio capaz que era un EP, no sabía muy bien qué iba a ser. Después decidí que fuera un disco y me puse a componer”.
¿Qué diferencia encontrás entre el proceso de este disco y el de tus trabajos anteriores?
Cacciatore: “Fue un proceso bastante compactado en cuanto a composición. El sueño despierta, por ejemplo, tiene temas que vienen desde 2018 hasta 2023. Fue un proceso más largo, de canciones que fueron apareciendo y después empezaron a encontrar relaciones entre ellas.
Acá fue distinto porque yo tenía como un concepto y empecé a visualizar ideas de qué tipo de canciones quería hacer y por dónde iban.
Es la primera vez que tengo canciones que tienen un nombre y una letra y no tengo la canción. Eso nunca lo había hecho antes”.
Decidiste trabajar de otra manera con la banda.
Cacciatore: “Sí. Para este proceso aposté a la banda. A llevar los temas, componerlos, llevarlos a la banda y enriquecerlos a través del proceso conjunto. Que ellos pudieran aportar diferentes elementos.
Yo no compongo guitarras, por ejemplo, y para este disco el guitarrista compuso guitarras. También hubo aportes desde la batería. Entonces fue un poco más en conjunto.
Antes tenía las canciones terminadas y después las llevaba a la banda. Ahora fue otro camino”.
¿Ese otro camino creativo también tiene relación con lo que el disco plantea sobre los vínculos?
Cacciatore: “Sí, sin duda. Quiero practicar esto. Quiero ver cómo es hacer un vínculo también creativo. Siempre lo estoy haciendo, trabajando con Nico y todo, pero acá estoy explorando esta cuestión de que no sea tan autorreferencial o personal.
Es personal porque obviamente es mi proyecto, pero en lo que habla no es tanto de lo que me pasa literalmente, es más metafórico. Es más mi relación con el todo. Y eso también tiene que ver con el vínculo de todos”.
El concepto de Amor articular está muy relacionado con el cuerpo. ¿Qué encontraste allí?
Cacciatore: “El disco va de lo vincular. De nuestros vínculos, de nuestra relación con el otro, pero también de nuestra relación con nuestro cuerpo.
A veces nuestra atención está puesta en todo lo que pasa afuera, en todo lo que tenemos que lograr, hacer y vivir, y eso nos desconecta un poco de los procesos que están pasando dentro de nosotros.
El cuerpo tiene muchísima información entonces el disco también llama un poco a esa escucha”.
¿Es un disco más físico?
Cacciatore: “Sí. Es un disco más concreto, más físico y más directo. Tiene menos elementos y menos capas de atmósfera que El sueño despierta.
Pero también es bastante ecléctico. Tiene pop, cosas más electrónicas, otras más rockeras. Entre tema y tema pueden aparecer canciones que parecen de distintos discos, aunque obviamente están unidas por un sonido, por un concepto y por mi propia manera de hacer música”.
¿Qué lugar ocupa la pista de baile?
Cacciatore: “La pista de baile es un lugar de exorcizar, de conectar, de olvidarse un poco de uno mismo y hacerle caso a los músculos y a lo que se está moviendo.
Es un lugar donde también nos vinculamos.
El baile es una especie de ida y vuelta con el otro. Una devolución que también funciona como espejo de uno mismo”.
¿Sentís que el disco nace también de una necesidad personal?
Cacciatore: “Sí. Todos estamos viviendo temas vinculares. Pero fue un año medio particular en ese sentido, con cosas de pareja y situaciones que me llevaron a trabajar y meterme en este tema y creo que está siendo bueno porque me están surgiendo muchos desafíos respecto a lo vincular.
Para mí, siempre el arte y mis discos son como una especie de enciclopedia. Me traen información para llevar a otros niveles de mi vida y aprender otras cosas”.
¿Por qué necesitabas sacar un disco ahora?
Cacciatore: “Porque en Uruguay sacamos discos cada cinco años, cada cuando podemos. Es la realidad de los procesos acá y fue como: no quiero sacar un disco como saqué los otros, cada mil años. Si lo saco el año que viene van a haber pasado tres años. Está re bien para esta época.
También me parecía que esta canción tenía que ser parte de un disco. Me gustaba lo que decía y todo lo que podía disparar”.
¿Qué significa para vos que el disco sea más ecléctico?
Cacciatore: “Que puede haber canciones bastante diferentes entre sí. Capaz que dos son parecidas, dos o tres más rockeras, dos o tres más pop, otras más electrónicas pero todas se unen por mi propio estilo.
Creo que visto desde afuera va a estar más marcada esa diferencia que en El sueño despierta, que tenía una impronta dream pop más homogénea”.
¿Qué estás escuchando mientras componés?
Cacciatore: “Estuve escuchando bastante techno de Detroit. Ya vi un par de bases que tienen esa cosa del beat.
También quería hacer un tema más punk, algo rapidito que nunca hice. Tiene 156 BPM, es lo más rápido que haya hecho en Cacciatore. Es una cosa entre hip hop punk, dance rock.
Para eso hice playlists con The Faint, Ramones y otras referencias. También aparecen The Smiths, Peter Gabriel y new wave en general”.
¿Cambió tu manera de componer?
Cacciatore: “Sí. Antes era más “me pongo a tocar una tecla y sale lo que sale”. Pocas veces buscaba.
Ahora estoy más abierto a decir: quiero que este tema sea un poco más picadito y más rockero.
Me he abierto a procesos y maneras a los que antes capaz estaba más cerrado, pensando que mi manera era esa.
En realidad, las maneras pueden ser miles”.
¿Cómo ves hoy la escena uruguaya?
Cacciatore: “Creo que está bastante variada. Hay un montón de proyectos de calidad. Empiezan a aparecer fusiones más particulares que antes.
El pop siempre está ahí, también hay proyectos experimentales y sonidos clásicos, pero creo que se está abriendo un poco la cabeza hacia esas mezclas. Lo que cuesta es la escucha.
A veces hay una escucha bastante cerrada. Hay determinados proyectos a los que todo el mundo va y no siempre existe tanta curiosidad”.
¿Dónde te ubicás vos dentro de eso?
Cacciatore: “Yo estoy del lado de la curiosidad. Siento que tomo un camino muy personal y soy bastante respetuoso de mi propio camino artístico. Me parece que hay mucho valor en presentar algo distinto.
Lo que hago no tiene tanta variedad acá entonces, más allá de que me escuchen dos personas, cien o lo que sea, está bueno apostar por decir: voy a buscar el nicho porque si hiciera otra cosa, capaz me iría mejor pero ahí entramos en el plano del éxito.
¿Qué significa hoy para vos tener éxito?
Cacciatore: “Yo me siento en un momento muy exitoso desde mi carrera pero ya no lo pienso como “llenaste un lugar” o cuánta gente fue.
Personalmente, estoy encontrando mucho éxito en la respuesta del arte en sí. Eso es lo primero. Después ojalá que le guste a todo el mundo”.
¿Qué esperás de esta nueva etapa?
Cacciatore: “Estoy contento de sacar esto porque es como poner una publicación ahora. Es el comienzo de una nueva era.
La misma canción va a tener varias etapas. Va a haber video, EP, van a pasar cosas. Y en este proceso se va a terminar de armar el disco.
Es todo un camino que empieza con Amor articular y va hasta la salida del disco y la presentación.
Tenemos música nueva para rato”.
Para adentrarnos en el nuevo mundo de Cacciatore, tenés la oportunidad de verlo junto a Gemelo, Wanda Martin y Victoria Brion en Sala Rondeau el 2 de octubre. Podés conseguir tu entrada en este link.