
El cantautor uruguayo presenta “Vengo del Sur“, su primer álbum de larga duración, el viernes 9 de octubre a las 21 horas en Magnolio Sala. Un disco nacido de canciones atravesadas por distintos momentos de una vida y convertido, durante el proceso de producción, en una obra colectiva.
Entre la canción de autor, el folk, el pop-rock y una sensibilidad rioplatense, Roth construye un universo donde la música también se vuelve experiencia, diseño, poesía y encuentro.
El disco reúne diez canciones que no fueron concebidas originalmente como una obra unitaria. Algunas tienen años de existencia, otras son más recientes. Primero estuvieron las canciones. Después llegó la idea del álbum y, finalmente, apareció el nombre que podía reunirlas: “Vengo del Sur”.
El viernes 9 de octubre, a las 21 horas, Roth llevará ese universo a Magnolio Sala, en una presentación que propone algo más que un concierto tradicional. La propuesta integra banda completa, visuales e iluminación y busca construir una experiencia desde el momento en que el público entra hasta que se retira pero quizás lo más interesante de “Vengo del Sur” no esté solamente en sus diez canciones, sino en la pregunta que atraviesa todo el proyecto: ¿De dónde viene una persona cuando intenta descubrir quién es?
Para Roth, la respuesta no es necesariamente geográfica. “Vengo del Sur” puede ser una coordenada, pero también puede ser una forma de decir que se viene de algún lugar del camino. De aquello que se vivió. De las personas que aparecieron. De las canciones que demoraron en encontrar su forma. De una melodía que durante un tiempo no quiso aparecer.

Estuve viendo que lo que habías lanzado anteriormente tenía más que ver con cortes y que este sería como el álbum, ¿no?
Bruno Roth: “Sí. Lo que lancé al principio fue un EP de tres canciones y después un par que salieron en solitario, que se despegan un poco entre sí por el género”.
En “Vengo del Sur” no es tanto hablar de un origen geográfico, sino más bien de una experiencia de las emociones. ¿Es así?
Bruno Roth: “Es más bien una búsqueda personal mía. Tampoco las canciones fueron concebidas desde ese lugar del origen, sino desde un punto de búsqueda mío de quién soy, dónde estoy, cuál es mi medio.
Junté varias de mis canciones. Había algunas que no fueron pensadas para este disco y dije: bueno, vamos a ver cuáles se parecen, cuáles podrían estar en un álbum, cuáles generan mejores sinergias entre ellas. Y junto con mi equipo, después de hacer la selección, quedaron esas.
Después vino la decisión de grabarlas nuevamente y recién entonces apareció el título”.
Entonces puede ser bastante ecléctico el disco, porque las canciones pertenecen a etapas diferentes. Una tiene diez o trece años, otras son más recientes. En realidad, es un trayecto de vida lo que estás reflejando en este álbum.
Bruno Roth: “Sí, un trayecto de vida y parte de una búsqueda de quién soy, de dónde vengo. “Vengo del Sur”. Uno dice “vengo del sur” cuando llega, dice “vengo de…” cuando transita un camino y puede decir de dónde viene. No es solamente geográfico. Hay un trayecto. Es este el trayecto.
Me permití tomarme un año para investigar. Después de tener todas las maquetas invité a mis dos amigos, Emiliano Pérez y Vicente Martínez, que son los productores del disco, a que jugaran conmigo. Ellos me enseñaron algo en ese camino. Terminaron siendo coautores de las canciones porque deshicieron, movieron, jugaron, pusieron sus ideas”.
Entonces no es solamente tu camino, sino que ellos también forman parte de ese trayecto. Y además hay un trayecto de grabación bastante exótico, porque habla de San José, Montevideo y también de España.
Bruno Roth: “Sí. Cuando hice un viaje, me fui un mes solo a Europa. Ahí conocí a una amiga, Ainhoa Muñoz, que es violinista. Es una bestialidad lo que toca y lo que sabe del violín y de la música. Se especializa en folk, tiene estudios allá, másteres. Le dije: “Tengo esta canción, fíjate si podés hacer algo”.
Está buenísimo que trabajaste el disco, aunque vaya con tu nombre, con la humildad de decir: conocí a estas personas, aportaron y rearmaron. Después, en el caso de Ainhoa, con sus conocimientos, llevó la canción desde otro lugar. No existe ese control absoluto creativo del trabajo.
Bruno Roth: “Es interesante lo que decís, porque hubo algo de eso, no te voy a negar. El año que estuve trabajando en solitario fue un proceso de investigación personal, de aprender a tocar otros instrumentos, grabar un bajo en un sintetizador, tratar de emularlo, grabar voces en distintos lados, probar distintas versiones. Ahí uno se va construyendo una idea.
Tuve que hacer un click para que eso sucediera. Tenés que hacerlo porque los otros también son creadores, las otras personas tienen sus ideas. Entonces hay que aprender a soltar un poco. O por lo menos eso fue lo que aprendí con este disco: hasta cierto punto vos podés llegar, después hay que soltar un poco y ver qué pasa y fue muy gratificante porque el resultado fue superior. El resultado fue superior a mi idea principal”.
Siempre la búsqueda personal incluye a otras personas porque vivimos en sociedad. Uno conecta con las personas con las que está en contacto y eso te construye a vos mismo. No es una tarea que uno haga sin los demás.
Bruno Roth “El origen de la música parte de la tribu, del fuego, de querer buscar una comunión, de contar historias. Ese es el comienzo y es parte de nuestro ADN como humanidad”.
A nivel sonoro veo que es bastante ecléctico. Así como hay canciones más pop, también están otras más introspectivas, como “Salvaje” o “La ficción”.
Bruno Roth: “Salvaje” es un ejercicio de entrarle al bolero, a la habanera. Es una aproximación. Capaz que viene alguien que conoce más esos géneros o los curtió toda la vida y ve detalles que a mí se me escapan. Pero fue una aproximación a intentar trabajar sobre eso, que es un género que me gusta y me genera cierto tipo de sensaciones. También la letra fue pensada como un experimento.
Es una de las canciones más experimentales. A los chicos les dije: “Investiguemos, saquemos de donde podamos cosas“. Después apareció un poder en el estribillo muy particular, como un desgarro. Entonces dijimos: vamos a potenciar ese desgarro, vamos a ver cómo generamos la sorpresa. La canción empieza con una energía y termina con otra totalmente distinta”.
El disco comienza con el título, con “Una canción“, y termina con ese sabor extraño de “Melodía cruel“. Este trayecto, que además es personal y no solamente musical, ¿Por qué tiene ese cierre un poco tajante?
Bruno Roth: “Estaba pensando justamente en lo cíclico, lo circular y el trayecto. “Melodía cruel” habla de lo que me pasa a mí a la hora de componer. Hay una dualidad en la interpretación. Podría estar hablando de una mujer también, pero habla de la melodía.
Es la melodía cruel que no aparece, la inspiración cuando uno la está buscando. Y quizá ese sería el punto de partida en este concepto de “Vengo del Sur“, desde el trayecto, de la búsqueda de una melodía, que es la última canción, hasta la primera canción, que es la que aparece primero, que es una canción ya construida.
“Vengo del Sur” es el título, pero en realidad vas hacia atrás. Cuando lo vas abriendo hay como un camino. Fue construido y pensado desde el diseño.
Me gustaba esa sensación de ver el librillo, ver quiénes tocan, qué tema. Quería tratar de emular esa sensación desde cierto ángulo, pero después dije: quiero agregarle algo más.
Hubo un mes en que dije: “Me voy a proponer escribir poesía o un verso por día“.
Durante treinta días escribí un verso por día. Iba en el ómnibus y escribía. Tenía que ejercitar mi escritura, lograr que las rimas encajaran en una estructura. Después pensé: ¿Por qué no escribo para cada canción y genero esto de que la experiencia del disco vaya más allá de solamente presentar la música?”
La tapa de “Vengo del Sur” también parece participar de esa idea de transformación. La imagen, de apariencia casi teatral, podría confundirse con la comunicación de una obra escénica. Roth, de hecho, viene del mundo del teatro, y esa sensibilidad aparece inevitablemente en la manera de pensar el proyecto.
Pero la fotografía tiene una historia mucho más sencilla: fue realizada junto al fotógrafo Rodrigo Asillona. Un viaje en auto por la costa, la búsqueda de una playa, una parada en Solymar, un foco y una serie de fotografías. La imagen elegida quedó prácticamente intacta.
Bruno Roth: “No fue tocada. Es una foto tal cual. Lo único que cambiamos fue ponerle el logo “Vengo del Sur” y encuadrarlo. No tocamos los colores. Está original. Todas esas fotos aparecen en el librillo, pero me gustó esta como arte de tapa.
Tiene como lo etéreo, cómo se va materializando. No había pensado en eso. No le había dado esa interpretación. Está buena”.
Para esta instancia del 9 de octubre, en Magnolio Sala, ¿Se van a unir también esos dos mundos, el estético y el diseño con lo musical?
Bruno Roth: “Sí. Me interesa la experiencia desde que se entra hasta que se va. Esto es un experimento de eso también, pero llevado a la música. No quiero que sea solamente “voy a sentarme a escuchar música” o “voy a ver gente tocar“. Me importa el público, cómo se siente, qué climas va a tener, en qué momento, qué va a haber. Todo eso está pensado y hay un equipo trabajando en eso.
Quiero que se vayan con una experiencia. Primero que nada, en lo posible que sea agradable, que eso seguro va a ser porque hay mucho cariño metido atrás. Hay gente muy linda y muy profesional trabajando. La banda es realmente increíble y me siento muy afortunado de tenerlos y de poder compartir y enseñar con ellos, porque son gente que admiro mucho. Creo que va a ser una experiencia agradable para el público. Va a ser una experiencia interesante”.
El viernes 9 de octubre, esa búsqueda llegará al escenario de Magnolio Sala.
La presentación fue pensada como una extensión del universo conceptual del disco. No solamente un repertorio de canciones ejecutadas en vivo, sino una experiencia que involucra al público desde distintos lugares. La información oficial del espectáculo habla de una banda completa y de una propuesta que integra música, visuales e iluminación, con climas que van desde la cercanía acústica hasta la energía expansiva.