“Unicontexto”, sobre el colapso de los contextos, sesgo de negatividad y el dominio de la identidad, es una novedosa teoría elaborada por la filósofa estadounidense, nacida en Hungría, Agnes Callard, expuesta en un largo reportaje con el ensayista Derek Thompson, en julio de 2026.
¿Qué pasaría si todas las personas vivieran juntas en la misma habitación universal?
Agnes Callard plantea que, durante casi toda la historia de la humanidad, hemos vivido en pequeños mundos cerrados, y esos mundos se presentaban como el único mundo. Eran contextos diversos que nos indicaban qué es lo que debíamos hacer.
Su teoría es que actualmente, y cada vez más, vivimos en un contexto universal único que trasciende a los contextos particulares, vivimos en una misma habitación universal, el Unicontexto.
Esto trae diversas consecuencias, como una normatividad universal aplicable a todos, un incremento del sesgo de negatividad, una tendencia a la homogeneización de conductas, el predominio de la política de la identidad y una preocupada gestión de la atención.
La existencia de un contexto único elimina normas particulares aplicables a entornos específicos y nos involucra a todos en una normatividad universal.
El unicontexto nos impulsa a enfocarnos en lo negativo en lugar de lo positivo, ya que la bondad depende más del contexto que la maldad. No existe nada que sea bueno para todos en todo momento, independientemente del contexto; por el contrario, los males se caracterizan por ser universales, iguales para todos.
La felicidad depende del contexto y de quién seas. No hay nada que siempre haga feliz a todos, pero si existen maneras seguras de hacer infeliz a cualquiera: como la muerte, el dolor, la enfermedad o la violencia, sin importar las circunstancias.
El Unicontexto también nos impulsa a definirnos más por la identidad que por el carácter, porque mi identidad es independiente del contexto. Puedo prescindir de él.
Es decir, soy un hombre latino en cualquier contexto, pero solo soy impulsivo o paciente en ciertos contextos, por lo que mi identidad es más independiente del contexto que mi carácter, razón por la cual se construye la llamada política de la identidad para sostener la importancia de este factor en la vida cotidiana.
Otro elemento que deriva del dominio del Unicontexto es la formación de un único espacio de comparación, y eventualmente de competencia. Pasamos a habitar un único contexto indiferenciado que pone a todo y a todos en el mismo conjunto y sometidos a criterios similares de comparación.
Finalmente, la apertura a un contexto único universal nos modifica la lógica de la atención. En un contexto particular yo decide a qué prestar atención, mientras que en un contexto abierto se multiplican las cosas, personas e ideas expuestas a mi atención, y me veo sometido a ellas; por lo cual se requiere implementar una adecuada gestión de mi atención.