“LA CRISIS MUNDIAL DE FERTILIDAD, ES PEOR DE LO QUE PIENSAS”, es un artículo-ensayo del periodista y escritor estadounidense Derek Thompson, publicado en mayo de 2026. Basado en una entrevista con el economista español Jesús Fernández Villaverde, especialista del colapso demográfico que atraviesa nuestra sociedad contemporánea.
Lo que se plantea es una situación extraña, inesperada y sin una clara y precisa explicación de su origen: Estamos frente a un descenso de la fertilidad a nivel mundial, prácticamente sin excepción de países, ricos o pobres, occidentales u orientales, del norte o del sur, del continente que sea, de la dimensión que sea.
Además, lo que Derek Thompson, y su entrevistado Jesús Fernández-Villaverde, quieren advertir, es que más allá de este extraño fenómeno, y encontrar su razón de ser, hay que pensar también en las consecuencias que acarrearán.
Vivimos en un tiempo donde se ha perforado la Tasa de Reemplazo demográfica a nivel global, es decir, los niños y niñas que nacen hoy no son suficientes para asegurar mínimamente mantener la población actual de aquí hacia el futuro.
Todavía esta situación no se observa en una baja de la población de manera concreta, pero se trata solo de una cuestión de tiempo, ya que lo que pasa ahora repercutirá en el número de habitantes en el 2050, donde toda la población comenzará a caer.
Entre las causas existen diversidad de planteos: el aumento de la atención en las redes, el aislamiento del individuo y la disminución de la socialidad, una sensación de angustia hacia el futuro, los problemas económicos y de asequibilidad a la vivienda, la generalización de la anticoncepción a nivel global, la afirmación de los derechos de las mujeres y su empoderamiento y conciencia para manejar las decisiones de su propia vida, entre ellas el de la maternidad.
Entre las consecuencias existen buenas y malas, un mundo con menos población seguramente relajará la crisis ambiental y permitirá redimensionar las ciudades para generar mejores niveles de vida urbana; pero también una baja de la población producirá una crisis de la seguridad social, un aumento de los flujos migratorios hacia países ricos, la necesidad de cerrar servicios escolares, e incluso hasta una recolocación de población por la ausencia de gente en diversas regiones de cada país.
Un muy interesante abordaje de un problema del que se habla poco, pero que forma parte de las cuatro o cinco temas centrales para mirar el presente y el futuro de la humanidad.















































