
¿Duelen más las heridas del cuerpo o las del espíritu?
Mucho se habla hoy en día de “poner el cuerpo”. Un sinfín de trabajadores conoce esa sensación que va más allá del cansancio, pero son muy pocos los que la experimentan a un nivel tan extremo como un luchador. Dwayne Johnson lo sabe. No solo porque construyó su carrera sobre músculos y carisma, sino porque lleva en la sangre la herencia de un padre que se partía el lomo en un ring muy distinto al de hoy: en los años ochenta la lucha era un espectáculo sucio, precario, nada que ver con el negocio millonario y global que conocemos ahora. “La Roca” confesó entre lágrimas que lloró sin parar viendo El luchador de Darren Aronofsky, pensando en él mismo. Esa confesión no es anécdota: es una pista del lugar al que quiere llegar como actor.
Siempre nos han fascinado los perdedores. Desde los héroes rotos de los esquemas narrativos de Vonnegut hasta el boxeador exhausto de Toro salvaje y pasando por Rocky, hay algo hipnótico en ver a alguien tocar fondo. Porque, al final, nuestras miserias se sienten más livianas frente a las de ellos. El cine deportivo encontró ahí su mina de oro: el sudor, la caída y, finalmente, la redención (o su ausencia).
Con The Smashing Machine, Johnson rompe su molde. Produce A24, la factoría indie que convierte cada estreno en un evento, y dirige Benny Safdie (Nueva York, 1986), el hermano menor de esa dupla que nos había entregado Good Time y Uncut Gems. Aquí se lanza solo: escribe, monta y filma un relato áspero, con nervio eléctrico.
La historia: Mark Kerr, luchador de artes marciales mixtas, campeón en Japón, atrapado entre la gloria y la adicción. Johnson, prótesis mediante y unos kilos de más, se despoja del brillo hollywoodense para convertirse en un hombre devastado, una fiera enjaulada que pelea contra sí mismo. Rodada en 16 mm, con incursiones en 70 mm e IMAX, la película transpira grano, textura y realismo.
No se trata solo de combates: Safdie filma el ruido de los pasillos, la soledad de un vestuario vacío, la respiración entrecortada antes de entrar al cuadrilátero. Y en ese contraste entre la euforia del público y el dolor privado se juega la fuerza de un film que nos transporta formidablemente a su época y circunstancias.
Emily Blunt interpreta a Dawn Staples, pareja de Kerr, con un registro que va del sostén al reproche, del amor al límite. Su interpretación es el corazón (algo roto) de la película, un espejo que devuelve la imagen del hombre desmoronándose frente a ella. El resto del reparto —Ryan Bader, Bas Rutten interpretándose a sí mismo y Oleksandr Usyk como Igor Vovchanchyn— aporta ese tono híbrido entre biopic y docudrama.
La premiere mundial tuvo lugar en el Festival de Venecia 2025, donde Safdie se alzó con el León de Plata a la mejor dirección y el film obtuvo además el Premio FIPRESCI. La crítica lo confirmó como su trabajo más maduro y a Johnson lo puso en la conversación seria por el Oscar por desvanecerse en el personaje y hacernos olvidar de La Roca. De ahí pasó a Toronto, donde ganó el Premio del Público y multiplicó el ruido que ahora se siente en esta apertura de Monfic 2025 que se extiende desde el 9 al 15 de octubre con una cuidada selección de 22 films de todo el mundo.
Con sede en el Movie Montevideo Shopping, el Festival Internacional de Cine de Montevideo se da el lujo de proyectar una de las películas más comentadas del año. No es solo un festival: es la demostración de que, incluso lejos de Venecia, el cine más vibrante puede respirarse en la butaca de un shopping. El choque es perfecto: un film sobre cuerpos golpeados en la pantalla, mientras afuera late la ciudad con sus propias cicatrices.
En definitiva, The Smashing Machine es una pelea de trece rounds. No hay épica edulcorada ni final feliz asegurado. Es una mirada brutal de lo que queda cuando se apagan las luces y el cuerpo —ese que tantas veces “se pone” y por ello se resquebraja—. En el Monfic, Johnson y Safdie nos recuerdan que las cicatrices del alma, esas que no se ven, son las que más pesan y también las que nos construyen.















































