“Sé por qué lloran los matemáticos” con el subtítulo de “Sobre el dolor tecnológico”, es un artículo del periodista y escritor estadounidense Derek Thompson, publicado en octubre de 2026.
Los más caracterizados científicos de la comunidad matemática han lamentado profundamente la reciente resolución por parte de la Inteligencia Artificial de más de 300 problemas que se mantenían irresueltos desde hace décadas o siglos.
Lo que parece una noticia extraordinaria y sorprendente para los que no somos matemáticos ha generado consternación entre los científicos, al punto que uno de los más prestigiosos matemáticos, Hugo Duminil-Copin, ganador en 2022 de la Medalla Fields (el máximo galardón que se otorga internacionalmente) declaró “El martes por la noche lloré. Han aniquilado mi campo de investigación”.
Derek Thompson se propuso entender por qué lloran los matemáticos, y para ello se contactó con otro matemático, Steven Strogatz, doctorado en Harvard y autor de numerosos libros, que manifestó lo mismo: «Literalmente, lloré».
Otros matemáticos han reaccionado con expresiones como “están dinamitando nuestro campo de estudio sin piedad” o “están arrasando el paisaje de la investigación como si fuera una explosión atómica”. La sensación es de desorientación y de una enorme tristeza.
¿Por qué lloran los matemáticos?
¿Se trata de un caso común de ego herido? o ¿De la decepción de verse derrumbar un edificio teórico que han venido construyendo por décadas? ¿O existe algo más extraño y profundo?
La idea sobre la que trabaja Thompson es que lo que estremece a los matemáticos es el debilitamiento de la ciencia.
La ciencia se compone de oficio teórico y de conversación, lo que elimina la IA avanzando sobre el oficio matemático es eliminar la conversación, porque nadie sabe cómo la IA ha resuelto esos problemas; y si nadie sabe como se resolvieron entones se corta la cadena de conversación que los matemáticos han construido desde Arquímedes a la fecha.
El problema es mucho más que una defensa corporativa; no se trata simplemente de rechazar el hecho de que la IA pueda reemplazar a los matemáticos en su oficio y sus trabajos, sino el choque con la inteligencia moderna y el debilitamiento del avance científico por parte de los seres humanos.
