
Con su décimo álbum como soporte la banda formada en Córdoba hizo delirar a los fieles seguidores que se hicieron presente en la Sala del Museo. Una noche llena de música, poder, calor humano y rebeldía. Si hay algo a lo que Eruca no renuncia es a gritar lo que piensa.
Sobre las 20:30 arrancó Radio Tres. Banda uruguaya que el próximo 14 de noviembre a las 21 hr en Magnolio Sala presentará las canciones de su primer disco “El día esperado“. El trío desplegó su rock con seguridad y sonido distorsionado. Bajo, batería y guitarra el servicio de letras con corte urbano. La voz de Álvaro al frente, junto con su guitarra, llevó el rumbo de las canciones, Damian y Richard, bajo y batería, hicieron con su base ajustada y firme, que todo sonara diez puntos. El público acompaño de muy buena forma y con aplauso cerrado durante las ocho canciones que tocaron. Un buen plan para el próximo 14.
Llegó después el momento de Eruca Sativa. Debo admitir que nunca dejan de sorprenderme. Cada vez más potentes, más lúcidos y comprometidos. Es que el material que compone “A tres días de la Tierra“, producido por Afo Verde, es tan visceral como potente, en el sonido, en lo lírico. Rebeldía de guerra y confrontación en tiempos de no callar. “Fuera la extrema derecha de Latinoamérica“, poco más que decir, solo acompañar el grito de la banda en la voz desgarrada de Lula Bertoldi.
Este power trío se conoce de memoria, como debe ser todo el que se precie de tal. En las miradas, en los cortes, en el machacar incesante de su sonido. Se conocen de memoria al volar sobre la sala descargando la artillería de: No pasarán, Fuera o más allá, Desdobla y No pisen las flores, como una cascada imparable de potencia y rock and roll. Envueltos en luces blancas y fondo negro, casi todo el show fue en una paleta retro y tenue, para no distraernos de lo realmente importante, las letras, aunque el rojo y el azul avivaron el fuego cuando fue necesario. Un paso adelante en el andamiaje Eruca. No dejan de sorprender. Denuncia, energía y compromiso.
En Para que sigamos siendo, subió al escenario Mariana, vocalista de Ciudad Orsai (otra banda para escuchar), quien disfrutó a full de la oportunidad. Unos temas después fuimos testigos de una versión sublime de Amor Ausente. Exquisita, de un nivel que llevo a erizar la piel. La voz, el sentimiento, los fraseos de bajo y guitarra al unísono, la destreza melódica de Brenda (que hace hablar al bajo), la carne viva en la viola y garganta de Lula, y Gaby que desde los parches destraba cualquier puerta que niegue el paso, puro ritmo y swing. Solos incendiarios, riffs demoledores, funk de dientes apretados. Nunca dejan de sorprender. Hasta nos regalaron un tema nuevo que vendrá en el próximo disco que está en gateras.
La menor de las ideas puede ser una verdad y en las ¨caricias¨ de la banda sumamos certezas. Son una maquinaria descontrolada cuando agarran la carretera de la inspiración, podemos hacer un alto y respirar, pero siempre habrá otra sorpresa. Eruca Sativa ES, lo dejaron en claro después de La Carne, antes de Blanco. Lo dejaron claro en el laboratorio de una sala de ensayo, en el espejo, en su compromiso, en el reconocer en el otro lo que se está necesitando. Son parte de algo inmenso.
Gracias Eruca Sativa por la música. Salu.
fino.
La Lista: No pasarán. Fuera o más allá. Desdobla. No pises las flores. Sorojchi. Eso no es amor. Para que sigamos siendo. Volarte. Chacarera del primer día. Creo. Amor ausente. El balcón. Vos vos vos. Contra nosotrxs. Luz verde. Sola en los bares. Bájense del barco. Quien se creen que son. Inercia. Queloquepasa. Magoo.
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